Español, una lengua con embajador propio

El Gobierno impulsa una campaña global para fomentar nuestro idioma como herramienta de empleo e innovación. Rajoy anunció la creación de un Erasmus iberoamericano, un Plan de Empresarios por el español y un cuerpo de «diplomáticos» que prestarán su imagen para difundirla

Decía Carlos V: «Hablo en italiano con las mujeres, en francés con los hombres, en alemán con mi caballo... y en español con Dios». Eran los tiempos del Imperio donde nunca se ponía el sol, de una fe y una lengua que se expandían a golpe de arrojo. Parafraseando al Habsburgo podríamos añadir que, hoy en día, «hablo en inglés con mi ordenador y en chino con mis proveedores». Y es que todos sabemos de la importancia secular y actual del español como lengua aglutinadora, como un macro-idioma, de hecho es la segunda lengua materna por número de usuarios en el mundo, 477 frente a los 950 millones que nacen hablando chino mandarín. Pero idiomas como el inglés, con 360 millones de nativos, han logrado colocarse como imprescindibles y hegemónicos frente a la lengua de Cervantes gracias a su liderazgo en la economía y el comercio y su uso en las nuevas tecnologías. La cuestión es: el español ya tiene un «territorio», un marco de excepción, ¿cómo podemos beneficiarnos de hablarlo?

Ahí es donde pretende entrar el programa estratégico «El español, lengua global», presentado ayer por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy –cuya presencia, dijo, da fe de que se trata de un «asunto de Estado»–, que aspira a «impulsar el valor y el empleo del español, con el objetivo de convertirlo en una herramienta estratégica de creación de oportunidades para la comunidad hispanohablante». No se trata ya de aumentar el número de usuarios del español, algo de lo que se encarga (a juzgar por los datos, de manera eficiente) el Instituto Cervantes y el programa SIELE), sino de que esa bolsa enorme de hablantes nativos y de estudiantes o personas que lo usan como segunda lengua (entre todos suman 572 millones) redunde en beneficio de todos. La idea pasa también por relanzar al español, colocarlo en las mejores condiciones para lo que se avecina, es decir, para el crecimiento de esta lengua: en 30 años se prevé que se superen los 700 millones de hispanohablantes. Mediante la innovación, las tecnologías y la educación, esas personas no tendrán que buscar fuera de su idioma las oportunidades de crecer profesionalmente, de generar sinergias y negocio, riqueza en suma.

El mejor embajador

«Tenemos la obligación de custodiar y legar el español», aseguró ayer Rajoy en el Museo Reina Sofía durante la presentación de «El español, lengua global». Este programa englobará una serie de acciones para maximizar el uso de «nuestro mejor embajador en el mundo: nuestra lengua». Así, el Alto Comisionado para la Marca España pasará a ser el Alto Comisionado para la Marca España y la Promoción del Español, ampliando sus competencias en este sentido mediante un Real Decreto. Para ello contará con el apoyo de un Consejo Asesor en el que estarán integrados numerosas instituciones como la Real Academia Española (RAE), el Instituto Cervantes, la Secretaría de Estado de Cooperación, cuatro expertos desigandos por Cultura, el ICEX, el CSIC y hasta 4 ministerios. Otra medida será la creación de un Plan de Empresarios por el español, inspirado en el Plan ADO Olímpico, y se fomentará la implicación de la sociedad civil y del empresariado con incentivos fiscales de hasta un 90% de desgravación para promocionar proyectos. Asimismo, se nombraran diversos «embajadores del español» entre figuras notables de nuestra cultura y se pondrá en marcha un Erasmus iberoamericano, que permitirá a nuestros estudiantes formarse en países del otro lado del charco y facilitará las prácticas en empresas de latinoamericanos en España.

Por supuesto, las nuevas tecnologías y los contenidos digitales serán uno de los caballos de batalla del programa «El español, lengua global»: se impulsará la generación de contenidos de la Sociedad de la Información y el desarrollo y programación en español de nuevas aplicaciones, servicios digitales y tecnologías. El plan, explicó Rajoy, pretende apoyarse en el «español como producto, soporte y mercado» para fomentar el «caracter emprendedor e innovador del español, que es una gran sociedad de negocios ajeno a toda frontera».

Y, llegados a este punto, volvemos a Carlos V. Concretamente a Magallanes y Elcano, los dos nombres propios de la primera circunnavegación del mundo o, como recordó el presidente, «la primera vez que el español dio la vuelta al mundo». Rajoy recordó que ese es el origen de la expansión de la, hoy en día, tercera lengua de internet y segunda en las redes sociales. «Esa capacidad de comunicación representa muy bien el valor cuantitativo y cualitativo del español en el mundo. Se trata de algo que trasciende lo lingüístico y que nos invita a reformular su valor como agente global productor de riqueza, identidad y cultura», señaló. «Talento, esfuerzo, innovación y valentía» son las cualidades, según recapituló el presidente, que hicieron posible esa hazaña del siglo XVI y las que permitirán que nuestra lengua crezca. «Con el esfuerzo de todos los españoles hemos dejado atrás la crisis económica más grave de nuestra historia y lideramos la mayor recuperación de los países de nuestro entorno. Es tiempo de vivir, comprender y construir un nuevo mundo en español de grandes horizontes y posibilidades, y estamos ante una ocasión inédita en la historia que no vamos a dejar escapar», añadió.

A la presentación en el Museo Reina Sofía acudieron numerosas personalidades ligadas al mundo de la cultura y la proyección de nuestro idioma como Darío Villanueva, director de la Real Academia Española, Juan Manuel Bonet, director del Instituo Cervantes, los ex ministro de Cultura Carmen Calvo y César Antonio Molina, la directora de la Bioblioteca Nacional, Ana Santa Aramburo, y el Alto Comisonado para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, entre otros. También estuvo presente la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría y el ministro de Cultura, íñigo Méndez de Vigo, visibilizando de este modo la trascendencia que el Gobierno ha querido otorgar a este programa.

La llave del futuro

En el acto se celebró una representación de un fragmento de «La dama boba», de Lope de Vega, a cargo de la Joven Compañía de Teatro Clásico y actuó el grupo madrileño Los Secretos, para testimoniar que el idioma español sigue tan vivo en lo creativo en el siglo XXI como en el XVII. La actriz Natalia Menéndez, conductora del acto, se encargó de recordar que, gracias a todos sus millones de hablantes, «el español nunca duerme» y que es «la llave del futuro, un futuro lleno de posibilidades». «Es tiempo de unión, de globalización, de apertura al mundo, cultura colaborativa, de acuerdos, de cohesión y de fortaleza institucional», señaló Rajoy. El Gobierno quiere que, precisamente en un mundo globalizado, el español pueda competir de tú a tú con el chino y el inglés, generando valor más allá del patrimonio inmenso que suponen 500 millones de usuarios.