Juanjo Gómez: «Haremos todo el ruido posible para ganar»

Después de llevarse la Palma de Oro en Cannes, el director ha sido nominado a los Oscar por su corto «Timecode».

Después de llevarse la Palma de Oro en Cannes, el director ha sido nominado a los Oscar por su corto «Timecode».

¿Cómo celebrar una nominación al Oscar? Qué tal con un vermut y después una pizza de boniato sin tomate. Puede que suene poco glamuroso, pero la verdad es que no hay tiempo para más, entre los móviles que no paran de sonar, las mil felicitaciones y el alud de prensa que busca tus primeras reacciones. A las 16.30, Juanjo Giménez, director del cortometraje «Timecode» y su equipo, que habían seguido ansiosos el anuncio de las nominaciones, todavía no habían comido. Tanto daba, claro, la alegría era inmensa, y acabar en una pizzería era como estar ya en Dolby Theatre de Los Ángeles.

–¿Cómo han sido las primeras reacciones tras la noticia de la nominación?

–Todo ha sido muy positivo, sobre todo que lo hemos celebrado en equipo, porque esto no lo he hecho yo solo.

–Se ha sufrido, por eso, por algo tan prosaico como es el orden alfabético.

–Es algo que sabíamos. La «t» de «Timecode» tenía que ser una de las últimas en anunciarse y claro, cuando llegas a la cuarta y sólo queda una... La verdad es que no sé qué ha pasado después. La euforia ha sido máxima y todavía tengo que ver lo que he hecho cuando han dado la noticia.

–El recorrido del corto, con Palma de Oro en Cannes incluido, ¿no le daba confianza?

–La incertidumbre no te la quita nadie, pero el largo recorrido del corto sí que nos han dado visibilidad. Después de Cannes hemos ido a 150 festivales, pero los Oscar son otra cosa. Es muy difícil, tienes que pasar muchas fases. Nosotros hemos ido superándolas una a una siempre con la misma incertidumbre hasta llegar a las 10 finalistas. Siempre podías quedarte fuera.

–Y antes de los Oscar, vienen los Gaudí y los Goya.

–En mi caso, los premios no funcionan por acumulación. Cada reconocimiento es único e invita a todas las celebraciones posibles. Es como el espectador, que ve el corto por primera vez. Cada premio se recibe como si fuera el primer espectador.

–Y ahora habrá que ir a Los Ángeles a ganar.

–Lo que toca ahora es celebrar la noticia. Ya tendremos tiempo de pensar en lo que tenemos que hacer para defender nuestro corto. La liturgia de los Oscar, que tiene sus propias reglas, obliga a muchos actos previos y nosotros haremos todo para defender y dar más visibilidad a nuestro trabajo. Todo esto también nos viene de nuevo a nosotros, que nunca hemos estado en esta situación, pero haremos todo el ruido que haga falta.

–¿Es mitómano? ¿Le impresionará ver de cerca a tantas estrellas?

–No, no soy mitónomo, nunca he tenido pósters de nadie en casa. Iremos allí a disfrutar.

–¿Ha visto los otro cuatro cortos finalistas?

–Sólo uno, me faltan tres. El que he podido terminar es buenísimo, como no puze ser de otra manera, porque nadie llega hasta aquí por casualidad. Cualquiera puede ganar

–Explíquenos qué es «Timecode».

–Yo quería hacer algo de danza, pero no videodanza, sino algo diferente. Entonces llegué a esta historia de dos guardias de seguridad, que sólo se ven en su cambio de turno, hasta que uno descubre un secreto de la otra. Los protagonistas son Lali Ayguadé y Nico Ricchini, dos bailarines profesionales.

–¿Y por qué la danza?

–Yo no sé bailar, pero me encanta como aficionado y tenía claro que quería integrar la disciplina en un corto.

–¿Es cierto que la idea detrás del cortometraje surgió de una anécdota personal?

–Sí, viene de algo que me pasó a mí. Trabajaba como economista en una multinacional y surgió el mismo descubrimiento de este secreto. Con mi coguionista lo hablamos e hicimos el corto.

–El éxito del corto no le habrá dado tiempo para pensar en nuevos proyectos.

–Sí, ya tenemos ideas en marcha, pero lo hemos tenido que dejar algo apartado ahora por la repercusión que hemos tenido. Estamos tan acostumbrados a las malas noticias y las dificultades, que cuando pasa algo bueno vale la pena celebrarlo y vivirlo con intensidad.

–¿Defiende los cortos por encima de los largos?

–Soy un gran defensor de los cortos, pero eso no quiere decir que reniegue de los largos. Me siento muy a gusto en el formato, duran menos y cuestan menos, por lo que son más fáciles de hacer.

–¿Recomiéndeme dos cortos que le hayan influido y todos deberían ver?

–Hay muchos, pero ahora se me ocurren «Le Jetté», de Chris Marker y «La oficina de seguros Crimson», de Terry Gilliam. Pero también adoro el cómic y las películas de Jaramusch y Ozu.