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El regreso de los muertos

¿Cómo reaccionarían unos padres si llamara a su puerta su único hijo, de ocho años ahogado treinta años atrás? Éste es el punto de partido de la intrigante «Vuelven», del escritor novel Jason Mott, cuya adaptación televisiva, producida por Brad Pitt, acaba de estrenarse en España. Pero no es Jacob el único «Regresado» de entre los muertos. Inesperadamente, resucitan por todo el mundo personas fallecidas, creando un estado de colapso mundial. Cualquiera diría que este singular planteamiento tiene todos los ingredientes de una de las novelas de misterio de Stephen King, de quien el autor es un rendido admirador, o, para los más esnobs, de la novela de José Saramago «Las intermitencias de la muerte» (2005), sobre la inmortalidad y los problemas que acarrea, pero la realidad es que, aunque bucea entre ambos límites, la inclinación de Jason Mott tiende a presentar los hechos de forma realista y poética, alejados tanto de lo filosófico y trascendental como del thriller de zombis y muertos vivientes, cuya pujanza actual es digna de un análisis en profundidad. Para Jason Mott su relato no trata de responder desde la ciencia o la religión a este Apocalipsis sobrevenido. No hay respuestas al por qué vuelven ni qué pretenden, ni siquiera si son normales o monstruosos seres sin alma. Sin embargo, éstas son algunas de las preguntas que el lector se plantea a medida que transcurre la acción. El Gobierno y los médicos saben más que el lector, fórmula de suspense clásica que funciona como acelerador de partículas de la intriga y que genera un ansia por descubrir el intríngulis de toda novela de misterio. Pero a mitad del relato el suspense de lo mistérico va dando paso a la novela sentimental con las clásicas derivaciones morales.

No obstante, el planteamiento sigue los patrones de la novela gótica, y así lo ha entendido Brad Pitt con su adaptación muy libre del relato televisivo, intrigando al televidente con la idea de la resurrección de la carne y esa vida perdurable que acabará creando un problema demográfico y enfrenta- mientos entre los vivos y los «regresados». El tipo de serialización posmoderna, centrada en unos pocos personajes, que tan buenos resultado ha dado a «Perdidos», una trama repleta de incógnitas y situaciones límite que nunca acaban de concretarse y misterios que nunca se resuelven si no es planteando nuevos conducen hacia un relato en abismo. En especial los «flash-sideways», la narración de una realidad paralela, que en «Resurrection» se atisban en los dos primeros capítulos estrenados en AXN. «Vuelven» tiene rasgos de una intensidad y calidad literaria propias de una novela escrita con un largo aliento poético que contrasta con tramos en los que la sentimentalidad y cierta ambigüedad apagan el nervio del relato, escrito por un autor brillante como pocos en su primera novela.