La teniente Miranda sabe lo que busca

Entre las numerosas novedades de autores españoles recientes, sin duda la más sorprendente es «No eres lo que busco», de Laura Mavor. Una muy inteligente novela policiaca situada en las costa valencianas de Castellón, con la Guardia Civil como protagonista de una curioso caso de asesinatos de gays que ligan mediante una aplicación de internet. Lo inusual de las primeras novelas de autores españoles es la ausencia del tono profesional que tiene este relato: ordenado, sin divagaciones, directo al grano y con una gran solvencia narrativa. Que la acción transcurra en España y la protagonicen guardia civiles, siguiendo el estilo marcado por la insufrible pareja de picoletos de Lorenzo Silva, es otra señal de que Laura Mavor conoce el genero, el cuerpo y la técnica criminalística, y quiere entroncar con la novela policiaca mediterránea sin necesidad de apelar a las fantasías de la novela negra anglosajona. Laura Mavor –un autor misterioso que hace pensar en un pseudónimo–, es un autor pragmático que escribe con precisión y maneja con soltura los mecanismos de la novela de misterio clásica de Agatha Christie, Ellery Queen y P. D. James, aunque las referencias más directas remiten a las series televisivas de los años 60. Es obvio ver al trasluz en la construcción de la teniente Miranda la gabardina del teniente Colombo, la manzana que muerde como un tic al modo del Chupa Chups de Kojak y la lupa con la que observa detalles de un crimen tanto la de Sherlock Holmes como la de Margarita Landis, todas referencias intertextuales que de forma subliminal redondean a la protagonista. La teniente Miranda es un personaje cuajado: una mujer mayor y fachosa; inculta pero con una intuición para atar cabos sorprendente, solitaria y con un sentido del humor cáustico. Sexualmente indiferente, en la línea de detectives antipáticas como la investigadora lésbica Hanne Wilhelmsen.

A la manera de Camilleri

A su alrededor, varios secundarios conforman el micro universo de la comandancia, que recuerda inevitablemente a los de las novelas de Camilleri: el tópico comandante inoperante, el inútil del sargento Benjumea, el cabo novato Christian y la intelectual alférez Lesboutx. Un mundo literario de mujeres listas y hombres simples. Hecho a la medida de una trama de asesinatos construida alrededor de la homofobia y los ligues gays por internet. Un mundo posfeminista de mujeres inteligentes y eficaces versus hombres simples o maltrabajas.

En cuanto al entorno costumbrista, Laura Mavor recrea con abundantes detalles castizos la sociedad actual española en una ciudad pequeña cercana a Castellón, cuya alcaldía está en manos de una nueva formación ultraizquierdista, contestada por una beata tan retrógrada como su cliché decimonónico. De lo que no cabe duda es del respeto y admiración que los novelistas actuales sienten por la guardia civil. Su profesionalidad en las investigaciones criminales y su policía judicial y científica resultan perfectas para protagonizar una novela policiaca moderna. Por la depurada construcción de los personajes, las relaciones conflictivas entre los distintos cuerpos y la naturalidad con la que el autor describe la cotidianidad laboral y personalpuede concluirse que «No es lo que busco» es el mejor best seller de intriga español que pueda leerse esta año.