Muñoz Molina en Jerusalén: «Nunca dudé en venir»

Muñoz Molina recibe el premio en Jerusalén
Muñoz Molina recibe el premio en Jerusalén

«Abrumado y contento». Así se sentía anoche Antonio Muñoz Molina tras ser galardonado con el «Premio Jerusalén» en la Feria Internacional del Libro. «Estoy abrumado por el cariño de la gente y por la ocasión. Es difícil para una persona tranquila, muy privada, verse en una circunstancia así. Es un esfuerzo, pero ha valido la pena», dijo. Muñoz Molina, cuya obra fue elogiada por el presidente de Israel, Shimon Peres, y el alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, pronunció un conceptual discurso sobre literatura, la dedicación del autor a la escritura y lo crucial de la relación con el lector. La polémica que su viaje a Israel despertó en España no fue mencionada en sus palabras. Sí añadió después en declaraciones a la Prensa que «nunca dudé en venir».

Entre Borges y Semprún

Por su parte, Peres citó varios fragmentos de sus obras, y le agradeció «haberlo enriquecido» con su literatura, que calificó de «impactante y profunda, por las preguntas humanas que plantea». Según Muñoz Molina, «si un premio sirve para algo es por las personas que lo han recibido antes que tú. Tener el mismo galardón que Borges o Jorge Semprún o Susan Sontag... No se puede pedir más. Resulta evidente que es una alegría, una cosa que te estremece un poco porque no estás seguro de merecerlo», señaló.