Murakami, después del apocalipsis

«Después del terremoto». Haruki Murakami. Tusquets. 192 páginas,. 17 euros

El terremoto al que alude el título de este libro de cuentos de no es otro que el que en enero de 1995 devastó prácticamente la ciudad japonesa de Tokio, uno de los más intensos que se han registrado en la historia nipona, con más de cinco mil muertos y unas secuelas que perduran en la memoria de los japoneses como una pesadilla atroz. Por aquella época, Murakami, que ya comenzaba a vislumbrarse como uno de los autores más importantes de ese país tras la publicación de la inmensa «Crónica del pájaro que da cuerda al mundo», comenzó a escribir una serie de relatos cuyos personajes estaban afectados, de alguna o de otra manera, por el tremendo terremoto.

El resultado son estos seis relatos (publicados previamente en «The New Yorker», «Granta» o «Harper's») en los que el autor logró desplegar la historia de unas cuantas personas que se encuentran muy lejos de Kobe, donde el autor pasó su infancia, pero en quienes la sombra de la tragedia se proyecta incansable porque, como dice uno de ellos, «por muy lejos que uno vaya, jamás puede huir de sí mismo».

Así, el hombre al que su mujer ha abandonado en medio del desastre, el pintor que hace hogueras en la playa y que tal vez ha perdido a sus hijos y a su esposa, la médico que viaja desde Estados Unidos a Tailandia con una pena en el corazón o el escritor que se entretiene contándole historias a la hija de un antiguo amor de juventud son personajes que, más allá del desastre, acaban revelando que el seísmo forma tal vez parte de una tragedia mucho mayor: la del vacío en el que se mueven sus propias vidas y que ningún terremoto, por más terrible que sea, podrá derribar.