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Morrisey vota derechas

El líder de los Smiths, en horas bajas creativas, ensalza a Nigel Farage y a la líder del antiislamismo, Anne Marie Waters. ¿Votaría a Vox en España?

El líder de los Smiths, en horas bajas creativas, ensalza a Nigel Farage y a la líder del antiislamismo, Anne Marie Waters. ¿Votaría a Vox en España?

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El bocazas ataca de nuevo. Aunque ya había hecho patente su moral conservadora en anteriores ocasiones, pocas veces antes se había expresado con tanta claridad. El músico dice que “nunca” ha sido un apoyo del UKIP, el partido xenófobo y pro-Brexit de Inglaterra, pero opina que “es obvio” que su líder, Niegl Farage “sería un buen primer ministro”. Sin embargo, a pesar de este intento de matizar su opción política, y por si quedaban dudas acerca de su escoramiento ideológico, Morrisey ha aparecido en programas de televisión (nada menos que en el show de Jimmy Fallon, en el “primer time” de EE UU) con una insignia de For Britain, otro partido anti islamista formado por una escindida de UKIP, Anne Marie Waters. No sería la primera vez que Morrisey dice haber visto un ovni y luego no se acuerda de nada, así que tampoco nos tomaremos demasiado en serio sus enredos, y menos con un disco en promoción, pero en este momento coinciden su bajón creativo y su exceso verbal.

Morrisey, que ha atacado a la monarquía y se enfrentó a Margaret Thatcher (la mandó decapitar en “Margaret on the guillotine”) centra sus preocupaciones en los inmigrantes. Ya avisamos que antes fueron los carnívoros o los t6aurinos o sus obsesiones tiraban hacia la sexualidad. Pero su aparición en un show internacional con la insignia de For Britain, que son tildados de “radicales” por el UKIP, causó la ira de muchos de sus seguidores y una reacción en las redes sociales. Los carteles que promocionaban su último disco, “California Son” aparecieron arrancados en las calles y las estaciones. Así que el músico respondió a través de una entrevista conducida por su sobrino, Sam Etsy Rainer, fotógrafo y relaciones públicas del cantante en su página oficial y con la que intentaba matizar su ideario pero en la que acababa por hacer lo contrario. En ella, Morrisey aseguraba que mantiene su apoyo “absoluto” a For Britain, con esta argumentación: ”Reino Unido es un lugar peligroso lleno de odio, y creo que necesitamos a alguien que pare esta locura y que hable por todos. Yo veo en Anne Marie Waters esta persona. Ella es extremadamente inteligente, ferozmente dedicada a su país, es cautivadora y muy divertida algunas veces”.

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Anne Marie Waters es la autora de un libro que culpa al Islam de la erosión de la democracia en Occidente y considera a esa religión “un arma de matar”. Aunque nada es lo que parece en el caso de esta líder de la extrema derecha, que es lesbiana y feminista y que se considera “orgullosamente británica” pese a que es irlandesa de nacimiento y educación. Quizá por eso, Morrisey ve en ella “la única persona capaz de unir a izquierda y derecha”... siempre que no se sea musulmán, claro. Sobre la cuestión de la raza, el de Manchester también tiene una opinión. A su juicio, la palabra racista “ya no tiene significado. Si se lo llamas a alguien en la Inglaterra contemporánea le estás diciendo que no tienes palabras. Estás clausurando el debate y huyendo del tema”. Porque, según asegura, “todo el mundo prefiere a su propia raza... ¿Eso nos convierte en racistas a todos? La gente que reduce cualquier conversación sobre este asunto a una cuestión de raza, son los más racistas”.

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La líder de For Britain le agradeció el apoyo público en un vídeo en YouTube en el que revelaba que las insignias de su partido se habían vendido como churros tras su aparición en la televisión estadounidense y que sus palabras les habían dado gran publicidad. Gracias, Morrisey, espero que nos conozcamos algún día”, le decía la política al músico. Por cierto, que su último álbum sí que es de consenso: oyentes de izquierdas y oyentes de derechas aseguran a este periódico que no es de los mejores de su carrera. Versiones de Roy Orbison o hasta de Phil Ochs (cantautor de izquierdas) se mezclan en un álbum deslucido y poco inspirado.