Auxiliadora Toledano: «Ay, si el elixir d’amore estuviera en nuestro menú...»

Canta hoy y el domingo «El elixir d’amore» en el Gran Teatro de Córdoba. Será la desenvuelta Adina.

Canta hoy y el domingo «El elixir d’amore» en el Gran Teatro de Córdoba. Será la desenvuelta Adina.

Nació en Córdoba y está entusiasmada con poder cantar en su casa, en el Gran Teatro, «El elixir d’amore», rodeada de los suyos. Lo hará en dos funciones hoy y el domingo. Y será Adina. Entre medias, el sábado, estará presente con su voz en el homenaje que el Teatro de la Zarzuela rinde al maestro Miguel Roa, tantos años al frente del coliseo y con el que trabó una entrañable amistad (actuó en la última producción que él dirigió). Es premio Princesa de Girona de Artes y Letras 2013. Cuando no está en escena, lo que escucha es jazz y flamenco, normal. Y, no se equivoquen, la fotografía no está hecha sobre el césped de un campo de fútbol, sino en el escenario del coliseo. Es así de verde.

–Cantar en su tierra, ¿qué supone para alguien que ha estado en los grandes teatros de ópera internacionales?

–Es muy especial sobre todo porque desde que debuté en 2008 no había cantado en Córdoba hasta este año, primero en el Concierto de Año Nuevo con la Orquesta de Córdoba y ahora «El elixir d’amore». Volver al primer escenario que pise en mi vida me emociona, son muchos recuerdos y muy buenos. En el Gran Teatro se estaba gestando en aquellos años sin que yo lo supiera lo que hoy soy. Y por supuesto tener a toda mi familia, amigos, compañeros que me conocen desde niña y me han visto crecer en el público, es algo que no puedo describir con palabras. Impresionante.

_¿Que tiene Auxiliadora Toledano de Adina?

–Posee una personalidad arrolladora, y desarrolla a lo largo de la ópera una gran cantidad de registros diferentes;pasa de la indiferencia hacia Nemorino,a reírse de él. Lo provoca, juega con él y cuando se da cuenta que ya no lo puede tener sufre celos,un gran arrepentimiento y tristeza hasta que con un gran gesto de humildad le confiesa su amor .Yo soy algo más simple que todo eso, pero sí tengo la fuerza interior de Adina que aún viendo todo perdido agota todos los recursos y no se da por vencida.

–¿A quién le daría a beber una pócima de amor?

–A todas aquellas personas que son incapaces de demostrar lo que sienten,que se consideran inferiores a los demás aunque no sea así o que se auto imponen límites a sí mismos que en realidad no existen. Si formara parte de nuestro menú diario,la vida sería mucho más sencilla!

–¿Cómo recuerda su debut en Doña Francisquita junto a José Bros?

–Fue uno de los momentos más increíbles de mi vida. Debutar con ese papel que me encantaba, en el Palau de la Música y con ese reparto era un sueño hecho realidad. Jose Bros era y es un referente para mí,yo me sentía pequeñísima al lado de él, pero se ocupó con la clase, amabilidad y sencillez que le caracterizan hacerme sentir como si no fuera una debutante.No lo olvidare en mi vida.No sólo es un grandísimo tenor sino que es una magnífica persona.Estoy deseando volver a trabajar con él.

–Mójese, ¿cuál es su compositor preferido y por qué?

–Mozart por su pureza, su compleja simplicidad y por la manera que tiene de tratar los instrumentos y las voces.Sin una muy buena técnica es muy difícil llegar a conseguir una buena interpretación de sus obras.Desde que estudiaba piano siento esta atracción por Mozart y ahora aún más a través de sus óperas.Es la genialidad hecha música.

–¿Quedan hoy en la ópera divas?

–El término «diva» entendido como cuando se referían a Callas, Tebaldi... pienso que se esta perdiendo. Ese aura de los cantantes de antes va a menos hoy en día o al menos desde mi humilde punto de vista. Eran figuras con una personalidad impresionante. Trabajaban con calma los papeles durante largos periodos de tiempo lo que les llevaba a hacer versiones de referencia que han quedado para siempre en la historia de la música.Vivian para cantar y eso se reflejaba en sus interpretaciones.

–¿Qué ha significado en su carrera el magisterio de la gran Teresa Berganza, de Renata Scotto y de Eenedina Lloris?

–Ellas han formado parte de esa generación y en tantas conversaciones que hemos tenido siempre dicen que lo añoran muchísimo. Me siento muy afortunada por haber recibido de ellas no sólo técnica vocal o interpretación musical sino ese algo que no se puede describir que tienen aún ahora fuera de los escenarios y sus sabios consejos. Resulta inspirador. Aprendo muchísimo de ellas en todos los sentidos y es un honor que me hayan dedicado su tiempo y sigan haciéndolo hoy preocupándose de mi tanto profesionalmente como personalmente.

–¿Cuenta tanto hoy el físico en la ópera?

–Cada vez más. El cantante es como un deportista de élite, debe estar en forma.Las puestas de escena cada vez exigen mayor preparación física y esto es una realidad que debemos asumir quienes nos dedicamos a ello.

–¿Suele leer las críticas de sus actuaciones?

–Sí claro, siempre es constructivo. Debo decir que la crítica siempre me ha tratado muy bien y estoy agradecida.Yo creo que hasta las críticas no favorables te enseñan. Las leo y las seguiré leyendo.

–¿Qué musica escucha cuando no está en el escenario?

–Escucho todo tipo de música, pero especialmente jazz y flamenco.

–¿Se imagina cantando algún día con Jonas Kauffman?

–Me encantaría, es uno de los tenores de referencia en la actualidad.