Estopa: «La rumba es como las patatas, acompaña a todo»

Jose y David Muñoz publican «Rumba a lo desconocido», Un trabajo en el que fusionan la rumba con el rock y que ellos explican terminando las frases del otro, a su estilo, con verborrea y a lo loco.

Para hacer las entrevistas, la discográfica de Estopa, Sony, ha reservado un estudio que se anuncia como «espacio multidisciplinar de iluminación cambiante gracias a una estructura cúbica de cristal». Jose y David Muñoz ya no lo aguantan más. Nos vamos a charlar a la terraza contigua, donde nos interrumpirán seguidores al menos cinco veces en 20 minutos en el plazo de unas cañas y un licor de hierbas. «Es para bajar la fabada», aclara Jose. Los Muñoz son inguionizables, incorregibles e intercambiables durante una entrevista. Hoy sale a la venta «Rumba a lo desconocido», su séptimo trabajo de estudio, producido por Rafa Sardina, colaborador de Elvis Costello y Stevie Wonder.

A los tres segundos de escuchar el nuevo trabajo, ya se sabe que algo ha cambiado con respecto al anterior con canciones nuevas, de hace cuatro años. Suena guitarrero. «Nosotros no sabemos nunca qué queremos hacer. Pero sí sabemos lo que no. La mayoría de grupos que van cumpliendo años se hacen más blanditos, más flojitos, más tranquilos, pero teníamos claro que no íba mos a grabar un disco ‘‘sopa’’, sino todo lo contrario. Así que hemos mezclado la rumba con rock», dice José.

Rumba punk

El rock estaba en su ADN de tan antiguo como la rumba. «Sí, incluso el punk. Tuvimos una etapa en la que sólo escuchábamos a La Polla Records, Siniestro Total, Kortatu, Extremoduro y Barricada. Lo que pasa es que también nuestro padre nos ponía a Camarón y Los Chichos y nuestra madre a Pimpinela y Julio Iglesias. Dice Adrià que somos lo que comemos, y yo creo que también lo que escuchamos», explica David.

«Lo nuestro siempre ha sido la revisión de la rumba. Ya desde el principio había guitarrazos con distorsión y sigue habiéndolos. Mira ‘‘Cacho a cacho’’ o ‘‘Camarón’’. Siempre nos ha gustado jugar con ella. Yo creo que la rumba es como las patatas, que le gustan a todo el mundo como acompañamiento, pero a veces necesitas algo más», apunta David. En proyectos anteriores, como «Esto es estopa», ya la fusionaron con la cumbia y la llamaron «rumbia». «La rumba es como el reggae pero sin fumar todo eso que... (risas). Mira: si coges un reggae y lo haces más rápido (se pone a cantar «Get up, stand up», de Bob Marley) ahí lo tienes. Aunque seguro que a ellos les parecería que esa canción la tocaban rapidísimo», dice David. «Lo que no haremos nunca es reggaetón, que lo odiamos. ‘‘Perreamos’’ cuando vamos con la ‘‘papa’’, pero de cantarlo, nada», dice Jose.

En «Rumba a lo desconocido» hay una profundidad de arreglos diferente. «Claro, porque antes metíamos un teclado imitando que había cuerdas, y ahora metemos cuerdas. Y claro, suena mejor», admite David. Es un estilo menos calorro, más fino. «Llámalo delicado pero no delicadito –tercia Jose–. No queríamos que sonase cursi, ni pijo». «En el fondo todas las canciones del disco se pueden tocar en un bar con 20 personas. Queremos que suenen realistas», interviene su hermano. Y las letras son algo más serias, más intimistas. «Maduras. Sí, es una mierda pero es lo que hay. Nos hemos convertido en unos ‘‘Pilf’’ (risas), lo hemos asumido», asegura David («Milf» es un acrónimo que describe a una mujer que puede ser madre pero es atractiva). «Hablamos menos de litronas, parques y porros. No es que lo hiciéramos para ser transgresores, sino que nos hacía gracia (imita una risa boba). Ahora ya no tanta». David: «Hay otras cosas más importantes sobre las que escribir, claro. Pero si me preguntas, te aseguro que no tengo ni idea de qué van las canciones que escribimos. Ni muchos cantantes lo saben. Ve y pregúntale a Bunbury qué quieren decir sus letras». Estopa presentará el disco en una intensa gira que ya tiene las primeras fechas: Málaga (20 de noviembre), Granada (21), Barcelona (27), Zaragoza (28), Bilbao (11 de diciembre), Santander (12), Valencia (19) y Madrid (29).