Fredi Leis: «Mi padre pinchaba música en un pub y de ahí viene mi afición»

Fredi Leis es la nueva revelación musical. Empezó colgando sus canciones en Sound Cloud y ahora es telonero de Alejandro Sanz.

Fredi Leis es la nueva revelación musical. Empezó colgando sus canciones en Sound Cloud donde consiguió una gran popularidad y ahora es telonero de Alejandro Sanz. Este gallego posee una voz de infarto y tras el lanzamiento de su EP “Días grandes” promete dar mucha guerra.

- ¿Cuándo empezó su interés por la música y el canto?

- Desde pequeño, cuando mi padre pinchaba música en un pub. Yo pasaba muchas horas allí. Con 8 años me pusieron un piano y de forma autodidacta empecé a tocarlo y a montar melodías. Un día me dio por escribir canciones y hasta hoy.

- ¿Quiénes han sido sus mayores influencias musicales?

- Escuchaba mucho a Antonio Flores, Los Secretos, Revólver. Mientras que música en inglés me gustaban Bruce Springsteen, Bryan Adams y Los Beatles.

- Ahora que es telonero de Alejando Sanz, ¿cómo se siente? ¿Le gustaba su música antes de

trabajar con él?

- El mítico disco, el que le dio el éxito rotundo, “Con el corazón partido”, me lo sabía de arriba abajo. Fue de los primeros discos que pedí por Navidad. Justo a finales de 2015 lo vi de concierto en Coruña y al estar entre el público no me imaginaba que siete meses después iba a estar en el escenario con él.

- ¿Cómo fue cantar con él?

- Compartimos agencia de representación por lo que facilitó las cosas para que a él le llegasen mis canciones. Al parecer le gustaron y me llamaron de la oficina para hacerme saber que había esa opción por lo que acepté.

- Me puedo imaginar que se llama Alfredo pero ¿Leis es su apellido o es el artístico?

- Sí, es mi apellido. No es muy conocido, en Galicia no hay muchos pero es propio de ahí.

- ¿Cómo decidió colgar sus canciones en Soundcloud? ¿Le motivaron sus amigos, fue usted...?

- Todo viene de cuando empecé a estudiar la carrera de Dirección y Administración de Empresas (ADE) y en el último año me fui de Erasmus a Rumanía, Bucarest. Me fui un poco a ciegas porque no sabía que me iba a encontrar y resultó el mayor acierto de mi vida porque conocí a diferentes músicos de otras nacionalidades, que eran estudiantes también ahí y formamos un grupo de versiones. Era lo típico de que iba por la universidad y había anuncios de “Se busca gente para formar un grupo de versiones” y me apunté. Los que estábamos ahí éramos los que nos quedamos. Nos comunicábamos como podíamos en inglés, portugués, francés, de todo un poco y empezamos a cantar por los locales de Bucarest y del país. En ese momento me di cuenta de que el hecho de cantar y sobre todo en directo y de subir al escenario como vocalista que me encantaba y que quería eso para toda mi vida. En el momento que volví a España dije que de todas las canciones que tenía escritas, iba a subir una a ver lo que pasaba. En cuanto subí la primera, recuerdo que fue un domingo de mayo de 2013, pareció que le gustó a la gente y la empezó a compartir por las redes sociales y eso es lo que me hizo pensar que si le gustaba a la gente podía seguir adelante y ver cómo va la cosa.

- ¿Cree que su carrera de ADE le ha ayudado en el mundo de la música?

- En el fondo la música es un mundo muy creativo pero al final es un negocio. Mi carrera sí que me ha aportado conocimientos para comprender mejor de qué va todo esto ya que las cifras, el dinero participan en el juego. Yo siempre que puedo evitar contabilidades y cifras lo prefiero porque mi centro es la música.

- Si no existiese Sound Cloud o las demás redes sociales, si todo esto fuese 30 años antes, ¿cree que hubiese llegado a donde está ahora?

- Habría necesitado más tiempo. Porque ahora tú desde tu propia casa le das a un botón y subes un archivo, canción que has hecho en tu habitación en pijama a las cuatro de la mañana y eso antes era imposible. Ahora tienes plataformas que llegan a todo el mundo como son Youtube, Sound Cloud o Spotify.

- Parece que le gusta la poesía porque en sus canciones se entrevé, ¿algún poeta le ha marcado o influido?

- Yo no considero mi música poesía. Creo que la poesía requiere un nivel muy alto de conocer la literatura y escribir. Yo lo que hago es tratar de adaptarme a una métrica de una canción, a una melodía que me gusta y que me llega y tratar de encajar unas palabras ahí de la forma más bonita posible. No decir algo fácil y vacío. Creo que tienen cosas en común pero la poesía está en otro campo en el que no está la música. Yo no me considero poeta.

- He visto que le gusta contestar a los usuarios en Facebook, ¿se siente arropado por la gente en esta red y otras?

- Sí claro, si yo estoy haciendo esto es gracias a la gente. Si el domingo que subo mi canción a Sound Cloud nadie la comparte y le da a “me gusta” yo ahora estaría trabajando en otra cosa que no es la música. Le debo todo a la gente que viene a los conciertos y que compra un disco o entrada. Lo mínimo que puedo hacer es agradecer y contestar.

- No sé si habrá escuchado que Justin Bieber no quiere hacerse fotos con sus fans, ¿qué le parece su reacción?

- Creo que el único que puede opinar de eso es él, porque son muchos años de fama y a saber lo que ha vivido el chaval. Todo esto le ha llegado siendo un niño y hay que tener la mente muy bien amueblada para realmente saber llevar la fama y a esa edad. Tendría que verme en la situación en la que está él ya que es un caso entre un millón.

- Con tu EP “Días grandes”, ¿qué pretende conseguir? ¿le gustaría que fuese un megahit?

- Mi idea era hacer un poco de ruido. Es una carta de presentación de seis temas y creo que muestran muy bien lo que hago en un directo, es muy fiel a lo que la gente va a ver. Hay de todo: baladas, momentos íntimos, más alegres, más enérgicos para soltarte un poco y bailar. Si a la gente le gusta, me da pie a grabar un primer disco y hacerlo con más cariño.

- ¿Poco a poco siente que el escenario es tu casa?

- Recuerdo el primer concierto fuera de Galicia, fue en Madrid en la sala Siroco. Lo único que quería era que acabase porque solo pensaba en que todo saliera bien, que no cometiese ningún error. Pensaba más en “que se acabe ya” y estar tranquilo. Ahora mismo es todo lo contrario,es decir si pudiese estar 80 horas seguidas encima del escenario las estaría porque me apasiona.