Pablo González apunta muy alto

Festival de Santander. Falla: «El sombrero de tres picos», Stravinsky: «El pájaro de fuego». Orquesta Sinfónica de RTVE. Director: Pablo González. Palacio de Festivales de Cantabria, Santander, 1-VIII- 2015.

La Razón
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El 26 de julio, la sinfónica de RTVE, que conmemora los 50 años de su existencia (mayo de 1965), recibió la Medalla de Honor del Festival de Granada y ofreció en el Palacio de Carlos V de La Alhambra una memorable velada sinfónica, de las que pasan a las antologías: con el pianista bilbaíno Joaquín Achúcarro en estado de gracia y con uno de los grandes maestros internacionales, el israelí Eliahu Inbal, la formación arrasó literalmente. La formidable racha de la orquesta se ha mantenido en su siguiente cita con el otro festival español que cumple 64 años de vida, el de Santander, en su sesión de apertura, en esta ocasión con otro de los directores españoles que apuntan más allá de nuestras fronteras, el asturiano Pablo González (Oviedo, 1975), titular en la hora presente de la Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (la OBC para los amigos).

González, de gesto conciso y segurísimo, claro en sus ideas y en la forma de manifestarlas, hilvanó un programa dominado por la figura del empresario del los Ballets Rusos, Serge Diaghilev, con las partituras completas de dos de sus grandes producciones del arranque del siglo XX, «El sombrero de tres picos», de Manuel de Falla, y «El pájaro de fuego», de Igor Stravinsky. No es habitual escuchar íntegras las dos obras, que se suelen programar a través de sus Suites; el ovetense ya había interpretado esta campaña otro gran éxito, la composición stravinskyana con la Nacional, también en versión completa, de la que se declara conspicuo partidario. Por tanto que «El pájaro de fuego» sonara lleno de fantasía, vigor, luminosidad oriental y un fascinante timbre sonoro a mitad de camino entre Rimsky y Debussy no fue sorpresa. Sí lo fue escuchar a González el «Sombrero» falliano, que el artista tradujo con pujanza y viveza rítmica inatacables, gracia, ironía y refrescante humorismo en ciertos pasajes. María Espada cantó bellamente en el escenario y por la sala las coplas adicionales del gaditano y también los trompetas circularon por laterales y anfiteatro en Stravinsky, con brillantes ideas de movilidad sónica organizadas por González. La Sinfónica de RTVE respondió de manera admirable, haciendo gala del magnífico momento que atraviesa. En las inmediatas jornadas de este Santander 2015, la formación y su maestro invitado se enfrentan a un «miura»: acompañar en seis conciertos para piano y orquesta a los seis finalistas que lleguen a la clausura del Concurso Internacional «Paloma O’Shea».