Víctor y Ana, inesperadamente

Después de 30 años sin grabar juntos, publican «Canciones regaladas», un disco de versiones a dúo

En su nuevo disco caben Billie Joel, Leonard Cohen, Chico Buarque y Alaska y Dinarama
En su nuevo disco caben Billie Joel, Leonard Cohen, Chico Buarque y Alaska y Dinarama

En el inconsciente colectivo, Víctor Manuel y Ana Belén son la pareja inseparable, tanto personal como artísticamente. «Pero Víctor y yo nunca hemos sido dúo. Nunca», aclara ella, que hace la excepción del único disco que grabaron juntos, «Para la ternura siempre hay tiempo», hace ya tres décadas. Pero, claro, era el disco que incluyó la inefable «La Puerta de Alcalá», que quizá, por repetición, ha terminado pareciendo como más de un trabajo. «Bueno... nosotros podemos estar un poquito saturados de la canción... pero la gente, si no la cantas... no sales vivo...», reconoce Ana Belén con locuacidad. El caso es que, sin saber por qué, han elegido un nuevo repertorio para interpretar a dúo en «Canciones regaladas» (Sony), con temas de Rubén Blades, Billy Joel, Leonard Cohen, Chico Buarque y una sorprendente «¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?» de Alaska y Dinarama. Un lanzamiento que, además, viene acompañado de una gira que arranca el próximo 29 de mayo. «No hay una razón para hacerlo. Nos lo propusieron y, ¿por qué no?», señala Víctor, que apunta a la misma razón para explicar por qué no siguieron grabando a dúo después de las enormes ventas del primer trabajo. «Nunca nos ha gustado cuando las cosas se ponen fáciles. Siempre hemos hecho lo que no se esperaba de nosotros. Andar exprimiendo fórmulas no nos interesaba y creo que la gente nos ha aceptado más con el tiempo porque no nos convertimos en dúo», apunta Ana Belén.

Ejercicio democrático

«En ese disco, la única canción que cantábamos juntos era la que tuvo éxito, pero estaba pensado para ser dos discos y venderse por separado, pero claro, al final no pudimos», recuerda Víctor, que sabe que, aunque hubieran vuelto a unirse en el estudio, lo normal «habría sido darse un batacazo». En las útimas tres décadas, España ha cambiado de arriba abajo. Pero Víctor y Ana siguen ahí. «La música tiene algo de intemporalidad que te permite estar al margen de las modas. Si hubiésemos estado de moda, podríamos haber dejado de estarlo. A veces tuvimos un éxito, pero la música tiene poder porque no hay nada más democrático. Oyes la radio e inmediatamente eliges: ésta sí, ésta no. Y, al final de tu vida, tienes una lista que te puede acompañar incluso habiendo perdido la memoria. Las canciones se instalan ahí». Hablando de cambios, dice Loquillo que Lluís Llach, que es la banda sonora de los mítines de Podemos, le parece «casta musical». Ana: «Bueno, ahora se está revisando todo, pero creo que hay que ir con cuidado, porque se consiguieron grandes cosas viniendo de un escenario complicado y con muchas renuncias personales de mucha gente involucrada en el proceso». ¿Les molestaría que dijeran de ellos que son casta musical? «No, porque no lo somos. Nuestra vida en el arte ha tenido éxitos muy puntuales pero muy esforzados, y nadie nos ha regalado nada. Muy al contrario, me han quitado muchas cosas por ser de la manera que soy, pero no pasa nada ni me he quejado», dice Víctor.

El respeto por el escenario

La clave para ser pareja artística y sentimental es, según Ana Belén, el respeto: «Nunca en la vida ha entrado en nuestra cabeza la más mínima brizna de rencilla por robar lugar en el escenario. El respeto y la generosidad son fundamentales en todos los sentidos y siempre lo hemos mantenido. igual que la admiración mutua», dice la intérprete. «El escenario es algo sagrado, eso sí. No es ninguna cosa del otro mundo, porque es para lo que te preparas, pero lo que sientes es excepcional».