Paret: no solo de Goya vivió el siglo XVIII

La Biblioteca Nacional reúne 118 obras que recorren la trayectoria de este desconocido pintor Rococó

Dibujo de Luis Paret
Dibujo de Luis Paret

La Biblioteca Nacional reúne 118 obras que recorren la trayectoria de este desconocido pintor Rococó.

No se puede sostener ya la idea de Goya como único pintor del siglo XVIII. Al revés que este artista u otros como Velázquez tienen su oportunidad cada pocos años de aparecer en una exposición monográfica, tras 25 es el turno de Luis Paret y Alcázar (1746-1799). Un convenio entre el Centro de Estudios Europa Hispánica y la BNE ha hecho posible su sexta exposición con la figura de Luis Paret, coetáneo de Goya y artista más multidisciplinar de lo que se había pensado.

La exposición “Dibujos de Luis Paret (1746-1799)”, abierta en la BNE hasta el 16 de septiembre, presenta una colección de 118 obras, de las cuales 84 son dibujos, además de libros, estampas y documentos, con el fin de abordar la personalidad artística del autor a lo largo de su vida. Fue “un artista heterodoxo”, explica Alejandro Martínez, comisario de la exposición, “un artista genial desde el punto de vista de la erudición”. Siempre ha sido contrastado con Goya, pero ahora se puede asegurar que “la coincidencia es más de yuxtaposición que de enfrentamiento”, augura Martínez, ya que Paret apostaba por una estética rococó.

Junto a Antonio Carnicero, Luis Paret y Alcázar fue de los primeros pintores costumbristas a la española que sintetizó lo castizo y lo europeo. La exposición, así como la nueva incorporación del Museo del Prado en sus salas, “Una celestina y los enamorados” (1784), que se puede visitar actualmente de manera temporal, y la donación de la empresaria Alicia Koplowitz al Museo de Bellas Artes de Bilbao de la obra titulada “Triunfo del Amor sobre la Guerra” (1784), pretenden dar una oportunidad a este pintor cuya carrera pictórica es digna de conocer. “Lo que queremos mostrar es a un Paret mucho más vinculado al arte de su tiempo y no a un rara avis que vive en una torre de marfil al margen de todo”, destacó el comisario.

“Dibujos de Luis Paret (1746-1799)” presenta tres etapas de la vida del pintor: la de su formación, donde destacan sus dibujos, la de su exilio -primero en Puerto Rico y más tarde en Bilbao- y por último la titulada “Vuelta al orden”, en la que regresó a su ciudad natal, Madrid, y se dedicó especialmente a la ilustración de libros, así como a su último proyecto en vida: “Trages españoles usados en diferentes épocas” (sic). Muchos de los dibujos que forman esta exposición proceden de colecciones particulares e instituciones, como la National Gallery de Washington, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Rijksmuseum, la Real Academia Española, la Fundación Lázaro Galdiano y el Museo Nacional de Artes Decorativas, entre otras.

En la BNE se muestra una retrospectiva de toda su biografía, que pone de manifiesto una gran multitud de facetas que hacen de Luis Paret un artista heterodoxo. Muchos le relacionan con Watteau y sus fiestas galantes, aunque nada hay definido que podamos atribuir. Además de estas escenas, ilustró floreros, fuentes de Bilbao y Pamplona, editoriales (sobre todo a Cervantes), grabados, de los cuales muchos fueron realizados durante su exilio, provocado por escándalos que tuvieron como protagonista al infante don Luis de Borbón, quien costeó sus viajes y le protegió en sus inicios. El destierro fue clave para Paret, ya que hubo de reciclarse como artista y conseguir privilegios que le permitieron trabajar con el Ayuntamiento de Bilbao, convertirse en tracista o dibujar puertos del Cantábrico, por encargo del rey Carlos III.

Luis Paret y Alcázar se muestra ahora al público gracias al proyecto de aproximadamente dos años del comisario Alejandro Martínez y el convenio entre BNE y el Centro de Estudios Europa Hispánica, como un pintor costumbrista pero elegante, acorde a una sociedad de la época que era galante, frívola y cultivada, así como un pintor europeo, internacional, que al igual que otros pintores del Rococó fue algo insólito en la pintura española.

“Dibujos de Luis Paret (1746-1799)”

Biblioteca Nacional de España (Madrid), sala Hipóstila.

Del 25 de mayo al 16 de septiembre.

Entrada libre y gratuita.