Philip Kerr: «Hasta que llegó Mou los entrenadores iban con chándal»

Philip Kerr. Escritor. En «Mercado de invierno» pone el foco en el asesinato de un entrenador portugués ¿El que todos pensamos?

Philip Kerr
Philip Kerr

Hablar de Philip Kerr es hacer referencia a uno de los maestros de la novela policíaca. Pero el señor del «thriller» ambientado en la Alemania nazi busca ahora la ambientación en el fútbol.

–Deja sus novelas policiacas ambientadas en la Segunda Guerra Mundial para adentrarse en el terreno futbolístico en «Mercado de invierno» (RBA). ¿Qué le puede aportar el balompié al género negro?

–Me sorprende que no hayan existido escritores de novela negra que hayan abordado antes este tema. Se lo comento porque con todo el dinero y las oportunidades de las actividades dudosas que existen es sorprendente que no haya más novelistas negros que lo analicen. Pensemos en estos jóvenes que tienen veinte y pico años, con vida sexual muy sana, a los que das 100.000 o 200.000 euros a la semana. Lo que obtendrás serán situaciones interesantes por lo menos. Cuando tenemos clubes que son propiedad de oligarcas rusos o árabes muy ricos, una vez más tienes historias diversas. Cuando empecé a escribir esta serie, me di cuenta desde el principio de que había una serie infinita de libros que se podían hacer sobre este tema. Supe que había muchas oportunidades con el fútbol como argumento.

– No se puede quejar de la FIFA que se lo pone fácil como inspiración.

–Por desgracia, no es un organismo que se haya vendido con suma transparencia en público. Si lo hiciera de otra manera, la gente se sentiría mejor al respecto. Desde mi punto de vista, hay que ser objetivo en la vida. Si leen el libro sabrán que no soy un gran admirador de la FIFA. De hecho, me gusta escribir libros que son oscuros, pero también con un sentido del humor un poco negro. Eso es algo que también me gusta del fútbol: las oportunidades que surgen para poder ejercitar el humor más sombrío.

–La víctima de su libro es un técnico portugués llamado Joao Zarco al que dibuja como carismático y bocazas. ¿Se ha inspirado en José Mourinho o cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia?

–Mourinho es una figura que inspira. Es bastante glamouroso como técnico. Cuando llegó al fútbol inglés, el entrenador más elegante que habíamos conocido hasta Mourinho era Alex Ferguson. Todos venían de Escocia, nadie entendía lo que decían, llevaban unos chándales terribles... y llega este señor portugués con trajes y que se anuda la bufanda de modo muy chic. Pero lo bueno que tiene él es que es como un filósofo. Dice cosas que son enigmáticas, provocativas y, desde el punto de vista del escritor, es el entrenador más interesante en el mundo del fútbol. Así que, pese a que el personaje de Zarco no se basa en Mou, puedo decir que está inspirado en él tristemente por la pasión que siente por los partidos y porque resulta bastante elocuente. Insisto, la mayoría de futbolistas y técnicos no tienen el don de la palabra, recurren con frecuencia a los tópicos de siempre. Sin embargo, Mourinho habla de una forma que parece nueva, tal vez porque anteriormente fue intérprete.

– La literatura, en general, no ha entrado mucho en este deporte. ¿Por qué cree que esto es así?

– Si nos fijamos en los libros que se han publicado en los últimos veinte años sobre el tema me quedo con «Pasión en las grandes», de Nick Horby sobre el Arsenal , que es mi equipo. Todos los años aparecen títulos sobre fútbol, pero suelen ser muy sosos. Hablo de biografías de entrenadores y jugadores. El fútbol es un fenómeno moderno y aborda todos los aspectos de nuestra vida. Ahora bien, la literatura no ha entrado en este deporte.

–Entonces, ¿cómo surgió que se dedicara al fútbol literariamente?

– Hace un par de años estaba en París firmando libros. Tenía una fila bastante modesta de público esperando. A mi lado había un señor con 400 hombres esperando para una dedicatoria. Me dijeron que era un futbolista. Me di cuenta de que si quieres llegar al público masculino tienes que escribir libros que les resulten atractivos. Creo que los hombres también quieren leerlos, pero no los que se están publicando en la actualidad.

–La obra tiene como protagonista a Scott Manson, el segundo entrenador del London City. ¿Es el entrenador que hubiera querido ser?

– (Risas) Así es. En realidad, no sé nada de tácticas de equipos, pero hay muchos entrenadores que tiene menos idea. Hay jóvenes que buscan una guía y hay muchos entrenadores que tienen este papel de figura paterna. Como también soy padre, de un chico de 18 años y de otro de 21, siento la comprensión del entrenador.

–¿Qué haría si entrenase a un club grande?

–Lo primero que diría a mis jugadores es que no querría verlos llegar al club en un coche carísimo. Lo que está sucediendo es que hay muchos futbolistas jóvenes que olvidan lo que supone no tener trabajo, estar en el paro. Deberían mostrar una apariencia más modesta.

¿Un secuestro?

- La nueva entrega de esta serie está ambientada entre Barcelona y París. ¿Nos encontraremos con el Barça en esta novela? «No es una novela sobre Guardiola, sino sobre un futbolista que recibe el Barça procedente del París Saint Germaine. Y este futbolista desaparece de manera repentina. Y no le puedo contar más», adelante Kerr con ciertas dosis de misterio.