Roberto Leal: «Como fan de 'OT', quería ser Bisbal o Bustamante»

El presentador se embarca ahora en un programa divulgativo, «Vaya crack», el nuevo «talent» que tratará de buscar a la persona más inteligente de España.

El presentador se embarca ahora en un programa divulgativo, «Vaya crack», el nuevo «talent» que tratará de buscar a la persona más inteligente de España.

Después de haber presentado dos ediciones de «Operación Triunfo» y «La mejor canción cantada», los dos de la televisión pública, se embarca en un programa divulgativo, «Vaya crack», el nuevo «talent» que tratará de buscar a la persona más inteligente de España.

Entre grabación y grabación saca un hueco para tomarse un refresco en el Chatter Café de Las Tablas al que llega puntual y con una enorme sonrisa. Es feliz y lo trasmite en las distancias cortas.

¿En qué es usted un crack?

Te diría que soy un crack en la responsabilidad, cuando me propongo algo soy muy cabezota y si me pongo un objetivo, lo cumplo a rajatabla.

¿Y un desastre?

Soy una persona olvidadiza y además cuando estudiaba dejaba todo para el día de antes.

Cinco años como reportero, le hemos visto mojarse, poner su vida en peligro, cocinar... ¿qué es lo más heavy que ha hecho?

Lo más arriesgado era probar platos, en especial, cuando estaba acabando el programa y salía como el magma. La gente se lo tomaba en broma pero alguna vez tuve quemaduras en el paladar y la gente pensaba: «Este chico habla raro» y no señora: es que no tengo piel en el paladar.

¿Es buen cocinero?

No se me da mal. Soy especialista en arroz con cosas.

¿Qué es más fácil, hacer preguntas o responderlas?

Yo disfruto más siendo el entrevistador que el entrevistado, aunque me parece divertido también porque se trata de una manera de ponerte a prueba.

Ha pasado de llevar gafas y aparato a protagonizar la portada de «Men’s Health», ¿es usted como el buen vino y mejora con los años?

La verdad es que yo echo la vista atrás y entonces no me notaba raro. Ahora me veo y sí que pienso que hemos mejorado un poco.

¿Es genética o hay esfuerzo detrás?

Me operé la vista, me salieron canas, me quedé más delgadito, me puse «bracket»... La cirugía estética del pobre, como digo yo. Y lo del reto «Men´s Health» fueron dos meses muy intensos. Si me preguntan si lo haría mañana otra vez, diría... bueno.

¿Es más usted de bailar o de cantar ?

Más de cantar, pero bailo mejor que canto. Tampoco soy Fred Astaire. De hecho, yo era súper fan de «Operación Triunfo» porque quería ser como un Bisbal o Bustamante de la época, que tienen mi edad, y fíjate, ¡quién me iba a decir que años después presentaría el programa!

Hablando de OT, ¿cree que nos hubiera ido mejor en Eurovisión con Aitana y Ana Guerra con lo «Malo», en vez de Amaia y Alfred con «Tu canción» ?

Eso nunca se sabrá. Es uno de los grandes misterios de la humanidad. No sé qué habría pasado. A lo mejor, de pronto, hubiéramos pasado sin pena ni gloria, pero es verdad que ahí está la canción y es un temazo.

Este año volverá a sacar su chirigota en Cádiz, ¿a qué político le escribiría un cuplé?

No sería nada original porque todos los años se las escribimos a todos los políticos, no se escapa ninguno.

Un vicio confesable...

Me vuelve loco el chocolate amargo, tipo barro.

¿Qué música escucha Roberto Leal en la intimidad?

Yo soy «Rafhaeler». En mi «playlist» cuando salgo a correr– ahora estoy entrenando para la maratón de Berlín– llevo a Raphael. Cuando suena «Mi gran noche» me vengo arriba. También algo de Vetusta Morla o de los chicos de «Operación Triunfo».

Es usted un padrazo, ¿cómo concilia?

Voy al 50 por ciento con mi mujer, no se puede concebir de otra manera. Los dos tenemos trabajo, el suyo es tan importante como el mío.