Los libros de la semana: Descubre la vida de una condesa amante de Napoleón III

Esta semana, te proponemos las memorias de Juan Eduardo Zúñiga, la novela negra de uno de los guionistas de “The Wire”, un ensayo sobre adivinación...

Esta semana, te proponemos las memorias de Juan Eduardo Zúñiga, la novela negra de uno de los guionistas de “The Wire”, un ensayo sobre adivinación...

Esta semana, te proponemos las memorias de Juan Eduardo Zúñiga, la novela negra de uno de los guinostas de “The Wire”, un ensayo sobre adivinación...

MEMORIAS

Juan Eduardo Zúñiga, para que nada se olvide; por Jesús Ferrer

El escritor, que ya es centenario, repasa en este volumen sus recuerdos de vida y obra

La condición de autor «de culto» que ha mantenido durante décadas Juan Eduardo Zúñiga (Madrid, 1919) ha podido limitar una mayor difusión de su narrativa, ocultando hasta cierto punto su decisiva importancia en la generación de los años 50. El extenso conjunto de relatos agrupados bajo el título de «La trilogía de la Guerra Civil» resulta determinante como testimonio literario de unas dramáticas vivencias. Su adscripción a un realismo crítico le ha mantenido en una renovada vigencia de admirado seguimiento lector y no menor reconocimiento crítico.

Con el sobrio título de «Recuerdos de vida» aborda ahora la rememoración de un ayer que tiene mucho de balance vital, perfil identitario, canon estético y compromiso civil. Hallamos aquí al adolescente lector de Salgari y Verne, su juvenil fascinación por la egiptología y el lenguaje jeroglífico (preludio de su atracción por los idiomas), así como, y sobre todo, su deslumbramiento ante las literaturas eslavas, más exactamente por Turgueniev y su penetrante psicologismo narrativo, Pushkin y su apasionado romanticismo, o Chejov y la melancólica naturaleza del alma rusa. De ellos aprenderá la eficacia de una retórica elíptica que busca la implicación lectora: «Ése es el gran poder de la literatura: transmitir un mensaje velado y alusivo para que un receptor ignorado pueda entender su propia vida e identificarse». Además de las formulaciones literarias son estas también unas memorias íntimas y familiares, inevitablemente marcadas por el desgarrón social de la Guerra Civil y la posguerra, experiencias que motivan acaso las sentenciosas palabras con las que se abre el libro: «Qué larga es la calle de la vida. (...) Qué secreta es la calle de los años»; todo un proceso de rememorativa reflexión sobre el paso del tiempo y la conciencia de la realidad. Destaca aquí la evolución del escritor, su convicción de un perfil ligado a la literatura: «En las páginas de los libros perseguía, sin saberlo, unos compañeros, una casa, una ciudad o una forma de vivir; todo lo cual, como se descubría pasados los años, era la conciencia de una patria determinada e identificada».

Madrid costumbrista

Encontramos, asimismo, sus más claros referentes autoriales: la admiración hacia el políglota escritor Cansinos Assens y su cosmopolitismo cultural, el entusiasmo que le provoca la novelística barojiana, la influencia de Stefan Zweig y Somerset Maugham, Madrid como heróica ciudad de entrañable costumbrismo, el impacto que le produce el creativo París de los años cincuenta, o su reivindicación del cuento como un autónomo género literario. No faltan las alusiones generacionales y su matizada integración en el realismo social, junto a Antonio Ferres, Jesús López Pacheco y Armando López Salinas; a diferencia de estos, su narrativa huye de esquematismos ideológicos para centrarse en la emotividad de personajes y situaciones. No en vano su figura intelectual podría recordar a la del muy justamente recuperado Chaves Nogales, en su conciencia humanista de una tercera vía alejada de dogmatismos.

sobre el autor

Emblemático narrador nacido en Madrid, adscrito a un realismo social no exento de intimismo psicológico y acertados matices éticos

ideal para...

recorrer las emotivas vivencias e interesantes postulados estéticos del escritor, narrado todo ello con singular intensidad reflexiva

Un defecto

Ninguno en este ejemplar libro de recuerdos

Una virtud

La incisiva meditación sobre el paso del tiempo, el protagonismo del olvido y la permanencia de la literatura

Puntuación: 10

«Recuerdos de vida»

Juan Eduardo Zúñiga

GALAXIA GUTENBERG

119 páginas,

15,50 euros

BIOGRAFÍA

La condesa de los mil retratos; por Sagrario Fdez.-Prieto

Hay personajes históricos que solo con su nombre provocan fascinación. Es el caso de la Condesa de Castiglione, nacida en Florencia en 1837 y muerta en París en 1899, una mujer de cuya «belleza prodigiosa» quedó constancia en numerosos documentos de la época y que fue amante de Napoleón III. No está clara su influencia en la unidad de Italia, aunque muchos así lo consideran por su cercanía al emperador y porque al parecer era el encargo que le encomendó Víctor Manuel de Saboya, rey del Piamonte. Lo que sí logró fue convertirse en uno de los personajes más populares de su tiempo por su belleza, su vida social y sus espectaculares apariciones públicas y si nunca ha caído en el olvido es por el hecho insólito de que esta mujer se hiciera unos quinientos retratos a lo largo de su vida, en una época en la que ya era difícil hacerse uno. En 1999 se inauguró en el Museo d’Orsay de París una exposición dedicada a ella en la que se mostraban sus ropas y enseres y muchas de las fotografías que le hizo el gran Pierre-Louis Pierson.

Digna de admiración

La narradora recorre esta exposición lenta y minuciosamente, dejándose absorber por el personaje, comprendiendo su enorme soledad, la evolución de su derrota interior, su utilización como si fuera un monstruo de feria y su desmedido egocentrismo que la llevaba a posar durante horas, con diferentes trajes y poses, siendo ella la que dictaba indicaciones al famoso fotógrafo. Va rescatando cada una de las imágenes, interpreta objetos y detalles y poco a poco ellos la van transportando a su propia vida de forma fragmentada trayendo a su memoria otras fotografías de momentos decisivos de su infancia y de la relación con sus padres. Una ejecución, difícil e interesante, aunque a veces el lector hubiera preferido que le permitieran centrarse en esa mujer que murió en un lúgubre entresuelo parisino (ella, que necesitaba ocho dormitorios de ropero) dejando un testamento en el que disponía su delirante entierro, y que seduce en la actualidad especialmente por los comentarios que hicieron de ella, como el del Conde d’Ideville: «La extraña belleza de esta mujer, la pureza, la armonía perfecta de sus formas, te atrapan y asombran, pero la admiración excluye cualquier otro sentimiento». Virginia Oldoni, condesa de Castiglione por su matrimonio, poseía un esplendor que alejaba, quizá algo de locura que atraía y repelía a la vez. De especial atractivo resulta la conmovedora reflexión de la escritora cuando se pregunta de qué insignificancia sobre ella misma quería hablar.

Sobre la autora

Nathalie Léger (París, 1960) es comisaria de arte y escritora

ideal para...

acercarse a la condesa de Castiglione y al París de Napoleón III

Un defecto

No lo es propiamente, pero, se hubiera agradecido que la autora se centrara únicamente en la protagonista

Una virtud

Las numerosas referencias de personajes ilustres sobre Castiglione

Puntuación:

7

«La exposición»

Nathalie Léger

ACANTILADO

137 páginas,

12 euros

BEST-SELLER INTERNACIONAL

Mejor que nos dediquemos a «The Wire»; por Lluis Fernández

George Pelecanos, guionista de la serie, entrega una novela negra con aire «vintage»

Se considera la serie «The Wire» como uno de los mayores logros de la televisión por cable. Siendo discutible, no cabe duda de que ha cambiado la forma de concebir el tiempo narrativo en las ficciones. Ver crecer la hierba mientras los camellos la venden y los policías vigilan a los traficantes en los suburbios de Baltimore es el rasgo de estilo de su guionista, George Pelecanos. En «El hombre que volvió a la ciudad» suenan ecos autobiográficos: desde la cafetería de su padre en Washington DC a las diferencias raciales y de clase en el barrio donde nació y aún vive el autor. También el personaje de Anna, que ofrece lecturas en la cárcel como el mismo Pelecanos. Eso le permite trufar el relato de obras y autores, bien sea como homenaje a sus novelistas preferidos o bien como un juego intertextual un tanto superfluo.

Así, la cita de los libros como contrapunto de la historia que narra y ejemplo de superación para unos personajes que tienen una idea un tanto laxa de la ley, pues creen que mientras el fin sea noble poco importa el método que se emplee para lograrlo. De los tres, solo el recién ex carcelado encuentra en las novelas que lee el camino a la redención personal.

Los personajes parecen surgidos de películas antiguas de policías y ladrones. Machotes de un pieza al estilo «vintage» de filmes de serie B como «Grito de terror» (1951), con su atmósfera negra y su cínico sentido del humor, como guiados por un código del honor que ensalza la amistad, el compañerismo, el respeto a la mujer y la hombría de bien entre un ex policía y un detective. Por eso dedica la obra a Elmore Leonard y cita sus novelas de vaqueros, y a los supremacistas nazis de «El día de Hitler». De él toma el tratamiento sintético de los personajes y la seca violencia que inflige a los ladrones, sin contemplaciones. El tipo de violencia de Leonard, el más despojado y genial de los escritores raros de novela negra. Asunto distinto es cuando se pierde en las descripciones del ambiente y la vida cotidiana de los protagonistas: un costumbrismo que sin llegar al realismo documental de «The Wire» es lo opuesto, desde luego, al mejor Leonard.

Una segunda oportunidad

A los fans de la serie les resultará familiar la figura del recluso ex carcelado que trata de redimirse y busca una segunda oportunidad. Michael Hudson es un sosias de Cutty. Ambos logran cierta redención, uno montando un gimnasio; el otro, mediante el poder transformador de la lectura que Anna, remedo de una sufragista, hace de la Biblia.

En cuanto a la cuestión moral, la manga ancha del escritor con sus personajes es ajena al comportamiento ético. Piensa que al humanizar a los que hacen el mal en nombre del bien quedan redimidos moralmente. Para Pelecanos, al igual que para los atracadores de Peckinpah, la redención tiene que ver con el heroico sacrificio de los amigos de ficción y no con el acto de contrición, el arrepentimiento y la aceptación del castigo mundanos.

sobre el autor

Pelecanos es novelista y uno de los artífices de la serie «The Wire». De ascendencia griega, nació en Washington DC. Sus novelas y guiones mezclan la novela negra con la crítica social

ideal para...

lectores que busquen un libro diferente, muy bien escrito y

con una prosa fascinante

un defecto

El gusto del autor por salirse del relato policiaco e informar de asuntos paralelos a la historia central

una virtud

La humanización y relación amistosa de los personajes, típica de los héroes clásicos

puntuación: 8

«El hombre que volvió a la ciudad»

George Pelecanos

TAURUS

304 páginas,

19 euros

ENSAYO

La respuesta está en la adivinación; por Malena Trejo

Alianza publica una segunda edición corregida y ampliada de «Oráculos griegos», de David Hernández de la Fuente. De importancia capital en la divulgación de los estudios sobre el mundo clásico, el presente volumen vuelve a las librerías tras la publicación del nuevo título de su autor, «El despertar del alma. Dioniso y Ariadna: mito y misterio» y de «Civilización griega», en coautoría con Raquel López Melero y también bajo el sello de Alianza. Habiendo transcurrido una década de su primera edición, es necesario volver sobre los aspectos que lo distinguen. La pregunta que dispara la investigación es qué nos mueve a los hombres de la modernidad a continuar indagando tanto en el futuro como en un presente que se muestra amenazante y oscuro con técnicas que pueden rastrearse hasta tiempos antiguos, e incluso más allá. En respuesta a este interrogante, De la Fuente analiza diferentes testimonios y fuentes literarias de modo ameno con el propósito de delinear, aunque sea provisionalmente dada la complejidad del objeto, la dinámica de este aspecto de la relación del hombre antiguo con lo mántico y lo divino.

Los famosos del oráculo

Para lograr su propósito, organiza su estudio en tres grandes apartados. En cada uno de ellos busca definir los aspectos fundamentales sobre los que propone pensar el fenómeno de la adivinación oracular. En primer lugar, presenta una definición de oráculo a partir de lo que fueron las bases de este saber, o los personajes que lo caracterizaron: Apolo, Casandra y Heleno. Tras realizar esta primera tipología, que implica a su vez una clasificación de fuentes, procede a estudiar las funciones que los oráculos tuvieron para el mundo griego, y, finalmente, a examinar los casos concretos de los más célebres en el mundo antiguo. El autor organiza su material de forma rigurosa y desarrolla sus ideas capítulo a capítulo de modo ordenado y con un léxico accesible a todo tipo de lector.

Digno de mención es el hecho de que él mismo narra las historias a las que se refiere, desde mitos hasta noticias historiográficas, lo que hace que el lector se vea inmerso en el mundo que describe. La presente edición matiza ciertos puntos de la exposición que, sin embargo, no alteran el espíritu original del libro. Se ha añadido bibliografía actualizada, lo cual contribuye a que el estudio sea provechoso no solo para el lector aficionado sino también para el académico o el estudiante que desea introducirse en el complejo mundo de la religiosidad antigua, y en particular, en el estudio de la historia de las prácticas oraculares.

sobre el autor

Profesor titular de Filología griega en la Complutense, es autor de numerosos ensayos y, además, narrador

ideal para...

calibrar la importancia de la adivinación en el mundo antiguo

defecto

Ninguno especialmente reseñable

una virtud

La claridad expositiva del libro destaca en todo momento junto al rigor histórico y filológico

puntuación: 10

«Oráculos griegos»

David Hernández de la Fuente

Alianza

272 páginas,

10,50 euros

DIARIO

Por Brooklyn si el frío no lo impide; por S. Fdez.-Prieto

Descubrir todos los detalles y contrastes, enfocar y mantener el pulso son condiciones de un buen fotógrafo y lo es Hilario Barrero tal y como muestra la magnífica fotografía de portada de la que es autor. La mirada es también primordial para los diaristas, resulta absolutamente necesario distinguir lo esencial de lo accesorio, como bien saben los poetas y él es, ante todo, un enorme poeta que pone al servicio de emociones y sentimientos una técnica impecable. De modo que esta prosa está hilada con una sensibilidad excepcional que guía al lector por la vida cotidiana de un profesor de la universidad de Nueva York que cuenta su experiencia en el mundo de la enseñanza de la que está a punto de jubilarse, va a exposiciones y a conciertos y pasea a diario por el célebre parque de Brooklyn si el cruel invierno neoyorquino no lo impide, porque el frío es uno de los protagonistas indiscutibles de esta última entrega de sus diarios, muy relacionada también con la vejez: «Cadena perpetua en los huesos, dolores en el alma».

No hacen falta viajes a España, que los hay, para que su memoria consiga volver al barrio toledano de su infancia dominado por la poderosa presencia de El Greco que le sirve en esta ocasión para urdir un pequeño relato protagonizado por un sacristán que celestinea con una dama mientras dobla con mimo una hermosa sobrepelliz. Pero siempre es el amor la esencia de la escritura de Barrero. Este poeta, traductor, fotógrafo, editor y amante hace brillar especialmente su prosa cuando habla del amor, ese que se sabe de memoria «todos los gloriosos adverbios de lugar y tiempo, de modo y de miedo». Miedo a la muerte en la misma alta medida que amor a la vida, la que recrea en estas páginas cuya lectura despierta y aviva todos y cada uno de los sentidos.

«Prospect Park. Diarios»

Hilario Barrero

renacimiento

241 páginas,

17,90 euros

ENSAYO

Ortega y el eterno debate catalán; por J. Ferrer

La obra reúne las reflexiones del pensador con diferentes intelectuales de la época

En 1921 José Ortega y Gasset publicaba uno de sus más emblemáticos ensayos, «España invertebrada», donde analizaba la articulación del país a partir de la superada conciencia noventayochista contando con un regeneracionismo actualizado y motivador. Este libro se encontraba en el centro de una trayectoria que llevaría a nuestro filósofo desde el liberalismo idealista de principios de siglo al republicanismo de los años 30. El historiador cultural Andreu Navarra (Barcelona, 1981), quien publicara el año pasado la excelente biografía «La escritura y el poder. Vida y ambiciones de Eugenio d’Ors», ha abordado ese proceso intelectual en «Ortega y Gasset y los catalanes» examinando los contactos que estableció con destacados escritores y políticos catalanes, al tiempo que ahonda en las coincidencias y desencuentros de un diálogo sin fin. Se inicia el libro centrándose en el homenaje a intelectuales españoles celebrado en Barcelona en marzo de 1930 en correspondencia al que había tenido lugar en Madrid seis años antes en reconocimiento de la literatura catalana. Desde Ramón Menéndez Pidal, que encabezará el banquete como director de la RAE, a Pere Coromines, presidente del Ateneo barcelonés, pasando por Gregorio Marañón, y Fernando de los Ríos, entre otros, formarán un elenco de intelectuales implicados en una profunda reflexión sobre el encaje catalán en España.

A partir de aquí se estudia el marco común que propiciaba el diario «El Sol», que tenía con las dispares colaboraciones de Azorín, Gaziel, Carner, Baroja, Sagarra y Machado; el protagonismo de Unamuno, enfrentado a todo nacionalismo tribal; la importancia de la revista «España» como órgano difusor de la ideología orteguiana; o el autonomismo regional «avant la lettre» que planteaba Ortega en sus artículos agrupados bajo el título de «La redención de las provincias» (1930). Y se rastrea rigurosamente la intención orteguiana de incorporar el hecho regional al mapa español: «El encuentro de 1930 marcó la cumbre del diálogo entre Ortega y sus interlocutores catalanes y dio forma al proyecto que se propuso integrar el regionalismo catalán en la reforma hispánica».

Radiografía completa

Capítulo aparte merecen la relación con Josep Pla, quien remarcaba el carácter conciliador de la postura orteguiana; la presencia de Eugenio d'Ors, receloso de perder protagonismo como polemista ante su colega; o el prolongado debate de altura ética y política con Joan Maragall. Encontramos una detallada radiografía de la idea de «conllevar» la realidad catalana en el seno de un Estado europeo, según la pretensión de Ortega, quien rebajará el protagonismo de Cataluña. El lúcido prólogo de Ignacio Peyró sitúa breve, pero acertadamente, toda esta cuestión en el actual contexto político y recalca la importancia de este libro para una mejor comprensión del ambiente en el que Ortega y Gasset desarrollaría sus mejores argumentos en relación a un pujante catalanismo de época.

sobre el autor

Andreu Navarra (Barcelona, 1981) es filólogo e historiador. Cuenta con documentados ensayos que se centran en temas culturales de fuerte implicación civil y política

ideal para...

recorrer las polémicas y controversias que encararon a Ortega y Gasset con destacados intelectuales catalanes

un defecto

En algún momento llega a fatigar por utilizar en exceso los datos bibliográficos

una virtud

El minucioso rigor crítico con que se aborda la trayectoria intelectual de Ortega

Puntuación: 9

«Ortega y Gasset y los catalanes»

Andreu Navarra

FÓRCOLA

220 páginas,

19,50 euros

NOVELA

En las tinieblas de Europa; por Ángeles López

El autor de textos imprescindibles como «Almas grises», «El informe de Brodeck» o «La nieta del señor Linh» regresa al gris, el color de la esencia humana, porque, para él, contiene toda la paleta de tonalidades. Acaso se deba a su pasión por la pintura y a su capacidad para observar paisajes y seres humanos. Siempre hay algo en él próximo a la estética timburtoniana, a la prosa limpia y melancólica de Simenon y un clima que roza la novela gótica. Heredero de la «trama rusa», aborda novelas psicológicas con un minucioso perfil de las almas que anidan en sus personajes porque es lo que más le interesa: el universo de las sensaciones, los estados de ánimo. Más gogoliano que cercano a Tólstoi, hilvana conmovedoras historias, hirientes y líricas, en las que siempre se reserva un espacio para reflexionar sobre todo tipo de exilio: el interior, el geográfico, el ético...

El auténtico carácter

Situada en el Mediterráneo, en el archipiélago del Perro, esta isla sin nombre no es un lugar agradable. Un enclave aislado donde los habitantes entierran a sus muertos de pie por falta de espacio. Famoso por sus fuentes de agua caliente y sus paisajes, y dominada por un volcán que lleva milenios vomitando lava y escorias fértiles, sus habitantes viven de la pesca y la agricultura, aunque sueñan con hacerse ricos gracias al el turismo termal. Un lunes de septiembre, un hecho extraordinario sacude a la comunidad, obligándola a poner de manifiesto su auténtico carácter. El mar arroja a la orilla los cadáveres de tres jóvenes negros, un suceso que desencadena un debate entre las personas, que discuten si darles una sepultura u ocultarlos para evitar el escándalo. Claudel es capaz de retratar atmósferas con escasísimas pinceladas. Estamos ante un largo poemario en prosa que se lee como narrativa de alta calidad.

Si alguna vida es posible ser vivida de forma plena y consciente, a fuerza de instantáneas, solo es deseable en el caso de que sea Claudel quien la retrata y gobierna con su pluma... aunque sea una «tragedia griega» como la que se vive en este archipiélago, que es una metáfora del mundo actual. Ubicado de nuevo en la bruma, lo mercurial, lo plomizo y lo ceniciento, el autor sabe tratar el tema de los refugiados de una forma imprevista y especular. Escrito desde la voluntad sintética de resumir emociones con los mínimos recursos estéticos, las escasas páginas resultan certeras puñaladas de verdad. Dicen que solamente merecen la pena los libros que te cambian la vida y ése es el poder de Philippe Claudel, un artesano de la lengua y sus ficciones que no deja tranquilo a nadie.

Sobre el autor

Philippe Claudel (Nancy, 1962) es profesor y guionista de cine y televisión. Sus novelas y cuentos han sido objeto de numerosos galardones

ideal para...

vernos reflejados en el microcosmos de esta pequeña isla, donde el autor recrea un universo de tentaciones

un defecto

Ninguno

una virtud

Es una gran metáfora del mundo actual

Puntuación: 9

«El archipiélago del perro»

Philippe Claudel

SALAMANDRA

208 páginas,

28 euros