¿Y si lo de Messi fuese otro amago?

Ha habido dos ocasiones en que amenazó con dejar el Barça y no se concretaron. El jugador no quiere una guerra con el club y medita sobre cuándo dar su versión

Lionel Messi tells FC Barcelona he wishes to leave
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Leo Messi podría incluir entre sus «títulos» las nueve veces que ha renovado con el Barcelona y las dos veces que amagó con abandonar el club. En 2014, en la pésima temporada con el Tata Martino, estuvo cerca de dar el portazo. Dos años después la «culpa» fue de Hacienda. No son las únicas ocasiones en que amenazó con dejar atrás un proyecto. También en 2016 llegó a plantearse la renuncia a la albiceleste. El burofax puede convertirse en su cuarto amago de renuncia. Desde Barcelona se asegura que el jugador quiere reunirse con el club para evitar una salida traumática y que acabe en los tribunales. A la espera de que se concrete la explicación que el entorno del jugador promete, estos son los otros tres momentos en que Leo estuvo cerca de abandonar el Barça y la selección argentina.

El año del Tata

El adiós de Guardiola y la enfermedad de Tito Vilanova dieron paso a la temporada del Tata Martino en el banquillo azulgrana. Nada salió bien en la 2013/14 en el Barça. El Real Madrid se impuso en la final de la Copa del Rey y el Atlético de Simeone se convirtió en una pesadilla. Ganó la Liga en el Camp Nou y acabó con los azulgrana en los cuartos de final de la Champions. Las lesiones fueron un martirio para Messi. Uno de los asistentes del Tata, Jordi Roura, ofrece la clave por la que el argentino diera marcha atrás en su intención de dejar el club: «Tito estaba pasando unos momentos muy complicados y Leo fue a visitarle varias veces. Hablaron durante horas y desde entonces cambiaron los planes de Leo porque no tenía clara su continuidad». Messi siguió y con la llegada de Luis Enrique y el tridente llegó el triplete de 2015.

Aparece Hacienda

Del césped a los tribunales. La foto de Messi y su padre saliendo de los juzgados dio la vuelta al mundo. En septiembre de 2015, la Fiscalía instó a investigar al futbolista por un presunto delito fiscal. El jugador y su entorno lo consideraron como una persecución por sus éxitos como barcelonista. «Se ensañaron conmigo. En esa etapa se me pasó por la cabeza largarme. Me quería marchar de España, no simplemente dejar el Barça. Me sentí maltratado y no quería estar más tiempo aquí. Era una situación que iba más allá de mis sentimientos por el Barça, era un tema personal». Su declaración ante la jueza no tuvo desperdicio: «Mi familia, mi mamá y mi papá se encargaban de las cuestiones económicas. No leía lo que firmaba. Yo confío en mi papá, que es el que lleva mis cosas, y lo que él me dice yo lo hago. Yo firmo las cosas, pero nunca miro los contratos. No sé lo que firmé». Messi acabó siendo condenado por delito fiscal (4,1 millones de euros defraudados por delitos de imagen) a 21 meses de cárcel y al pago de dos millones de euros más 1,3 su padre. Eso sí, tampoco abandonó el Camp Nou.

Crisis en la albiceleste

Sus problemas con la albiceleste venían de lejos, pero estallaron en 2016 con la derrota en la Copa América ante Chile. Messi se quedó sin el título, falló un penalti y en caliente declaró que no volvería a vestir la camiseta de Argentina. «En el vestuario pensé que la selección se ha terminado para mí. Es una tristeza muy grande que nos vuelva a pasar esto y me tocó fallar el penalti a mí. Ya está, es por el bien de todos. Intenté muchas veces ser campeón con Argentina, pero no se dio, no lo pude conseguir», afirmó. El mosqueo le duró unos meses. En septiembre, en la siguiente convocatoria, regresó con la selección. Habló con el técnico, Edgardo Bauza, y con sus colegas cercanos. Su intención era extender sus mejores momentos en el Barça a la selección, pero eso no se ha concretado. La Copa América de 2021 y el Mundial de Qatar 2022 serán sus últimas oportunidades.