Barça y Rayo, hermanados por el caos

Jugadores sin cobrar, deudas y desastres varios emparentan a los dos clubes que se enfrentan en la Copa del Rey

Messi, en un rondo con sus compañeros
Messi, en un rondo con sus compañerosBarcelona F.C. Barcelona F.C.

El Barcelona es un equipo en crisis, más institucional que deportiva. Los jugadores no han cobrado completamente la parte de la ficha que debían haber percibido en diciembre –según informa la cadena Cope–, esperan cobrarla en febrero, y el club se desangra económicamente con deudas milmillonarias. Los futbolistas se bajaron el sueldo, pero para que puedan cobrarlo, el Barcelona tendrá que pedir un crédito, mientras trata de hacer frente a la reconstrucción de la plantilla que ha comenzado esta temporada. Aunque se hace difícil entrar en el mercado cuando las deudas se acumulan.

Algunos futbolistas llegaron a un acuerdo al principio de la temporada con el club para aplazar los pagos. La bajada se compensaba con más años de contrato para que los jugadores no perdieran dinero. Piqué, Ter Stegen, De Jong y Lenglet prorrogaron sus compromisos con el club en octubre, pero eso tampoco ha servido para aliviar los muchos problemas económicos de la entidad.

Entre tanto caos, Koeman intenta poner orden sobre el césped. Y lo va consiguiendo, a pesar de la derrota en la final de la Supercopa. Además, recupera a Messi, sancionado con dos partidos por golpear a Villalibre. Se perdió la eliminatoria de Copa contra el Cornellá y la visita en la Liga al Elche.

«Para nosotros sería mejor que siguiera descansando, pero tras dos partidos de sanción querrá jugar», dice Iraola, el entrenador de su rival de hoy en la Copa, el Rayo Vallecano. Aunque no es su jugador favorito en el Barcelona. «El mejor jugador, en general, es Messi, pero si tuviera que quedarme con uno, por perfil igual me quedo con De Jong. Es un jugador del que me gusta lo que veo», reconoce.

«No he visto a los jugadores afectados por la economía del club», dice Ronald Koeman, que asegura desconocer si la plantilla ha cobrado menos de lo que le correspondía en diciembre. «El Barça es uno de los equipos que más están sufriendo por el coronavirus, pero hay muchos equipos grandes que tienen números malos, no solo aquí. La falta de turismo ha afectado», asegura el entrenador holandés.

Los clubes grandes son los más afectados por la pandemia. Sus ingresos dependen más de la facturación por entradas y actividades dentro del estadio que los de los pequeños. Un club como el Rayo podría sobrevivir en Primera con los ingresos por televisión. Clubes con estadios de pequeña capacidad y sin actividades paralelas no sufren tanto la ausencia de público. El Barcelona, sin la presencia de aficionados, pierde mucho más que las entradas: bares, museo, tienda del club...

Pero en el Rayo la situación no es mucho más tranquila. El caos institucional también parece adueñarse de la entidad franjirroja. Los jugadores denunciaron en un comunicado hace unos días impagos y retrasos en las nóminas del curso pasado. También denunciaban «determinadas actuaciones del club que van en contra de las medidas básicas contra el Covid-19». Entre ellas el polémico viaje a Miranda de Ebro para jugar contra el Mirandés el viernes de la gran nevada en España. «Estuvimos retenidos 5 horas en el autobús, sin las debidas medidas de aislamiento y sin bebidas ni alimentos para finalmente volver a la Ciudad Deportiva a las 2 de la mañana», añadían.

La imprevisión del club hizo que los jugadores se vieran «obligados a hacer cosas expresamente desaconsejadas por la Liga para poder pasar la noche» y denuncian la falta de medidas contra el Covid-19 que se tradujeron en dos positivos más que añadir a los cuatro que ya tenía el club en aquel momento.

Tampoco extremó la previsión el club para poder jugar la anterior eliminatoria de Copa ante el Elche en su estadio. Los trabajos para limpiar de nieve y de hielo el césped empezaron tarde y sin medios. Y lo mismo sucedió con la Ciudad Deportiva, donde se pretendía trasladar el partido, que el final se jugó en la Ciudad del Fútbol gracias a que la Federación le cedió el campo.

«Nos sentimos desamparados por el club y cansados de tener que vivir constantemente situaciones como las que hemos descrito anteriormente», aseguraban. A pesar de eso, el equipo es cuarto en Segunda, en puestos de jugar las eliminatorias de ascenso. Y mucha responsabilidad de ello tiene el entrenador franjirrojo, Andoni Iraola. «La Copa me encanta. Me ha dado mucho como jugador con tres finales, aunque las perdiera», dice.