Oblak, Luis Suárez y Llorente: padre, hijo y espíritu santo de Simeone

El mejor portero, el goleador decisivo y el todocampista, claves en el título del Atlético

Oblak ganó su quinto Zamora
Oblak ganó su quinto ZamoraAFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Jan Oblak es ese portero que después de salvar a su equipo sale a hablar para la televisión y dice: «Ha sido una parada normal»; mientras las crónicas del día siguiente explican que el guardameta lo ha vuelto a hacer. Durante los últimos años había una dinámica común en muchos partidos de los rojiblancos: victoria por 1-0 e intervención salvadora de Oblak más o menos a mitad de la segunda parte. Eso se ha mantenido este curso fantástico del campeón, sobre todo en lo referente al portero, porque por momentos el equipo ha sido más ofensivo y ha tenido resultados más holgados (aunque también ha habido cinco 1-0 en la Liga). Oblak ha encajado 25 goles y suma su quinto Zamora, lo que le lleva a los altares, igualando los cinco trofeos de Ramallets y Valdés. Lo suyo es una manita de títulos en siete años: sólo «falló» el primer curso y el pasado, el de la pandemia, donde Courtois le acabó superando en ese tramo final del tras el parón en el que el Madrid era el que ganaba por 1-0. «El Barcelona tiene a Messi, nosotros a Oblak», ha dicho Simeone, dando al esloveno la dimensión que se merece.

Oblak ha estado ahí durante todo el curso, en el que además no se le recuerda un error de bulto. Luis Suárez se había caído un poco en el tramo final, pero apareció en un momento clave ante Osasuna y Valladolid y también fue protagonista en el despegue del Atlético en la primera vuelta. Llegó en verano tras una convulsa salida del Barça y había quien dudaba de si él y su rodilla operada estaban para muchos trotes. En algunos círculos se hablaba de que estaba medio cojo, y eso lo ha utilizado como motivación. «El último año recibí críticas y decían que no estaba para competir por cosas importantes, o que en el Barcelona no podía competir a alto nivel. Y eso te genera un desafío a nivel individual que hace que, al llegar al Atlético, uno quiera seguir demostrando que por algo está en la élite del fútbol», explicó el delantero en la revista «Club del Deportista». Los 21 goles conseguidos no están tan lejos de los que lograba al lado de Messi en el Camp Nou: el curso pasado fueron 16 (aunque se perdió varios meses), el anterior 21 y desde ahí hacia atrás, 25, 29, 40 y 16, respectivamente. Tiene el gol en la cabeza. La reciente lesión le frenó el ritmo y estuvo seis jornadas en blanco, pero sus dianas para remontar a Osasuna y Valladolid en la penúltima y última jornada son ya parte de la historia rojiblanca.

Y del «regalo» del Barcelona al del Real Madrid, aunque en este caso los colchoneros sí pagaron un traspaso de 30 millones por un jugador muy joven. Llorente no encajó en el Bernabéu y también le costó arrancar en el Metropolitano, pero desde mediados del pasado curso, desde el partido con el Liverpool... Fichó el Atlético a un mediocentro y ha encontrado, con el empuje de Simeone, a un mediapunta, extremo, interior, incluso lateral y también goleador, porque después de los 21 tantos de Luis Suárez en Liga están sus doce, a los que suma once asistencias. Además de la energía que da al equipo con una capacidad física muy del gusto del Cholo. El cóctel ha hecho que Luis Enrique también se fije en él y tiene serias opciones de estar con la selección en la Eurocopa.

También le costó a Llorente encontrar el camino de la portería en las jornadas finales (aunque sí logró el gol del 0-1 ante el Elche). Cuando él y el uruguayo bajaron el nivel, la fuerza del colectivo hizo resistir al Atlético en lo más alto. Todo eso, más Oblak, claro.