Fútbol

Asensio lleva a España a la final y asegura la medalla

Tuvo que llegar a la prórroga para superar a los anfitriones, que ya pensaban en los penaltis

Asensio celebra el gol que clasifica a España para la final
Asensio celebra el gol que clasifica a España para la finalMiguel GutiérrezEFE

La zurda de Marco Asensio apareció en los instantes finales para mandar a España a la final de los Juegos de Tokio. Un golazo que buscó el ángulo más alejado de su posición, y lo encontró, impidió al anfitrión llegar a su final. Lo manda a pelearse por el bronce con México. El oro se lo juega España contra Brasil el sábado a las 13:30 hora española.

Los japoneses, y todos, ya pensaban en los penaltis, pero Asensio encontró un camino más corto para llegar a la final y asegurar una medalla para España, la cuarta para el fútbol en la historia de los Juegos Olímpicos.

Ni la presencia de Rafa Mir en el ataque ni la posibilidad de alcanzar la final habían conseguido que España viera más claro el camino hacia el gol. Sólo en los últimos minutos de los primeros 90 las prisas hicieron que la selección española se arrimara al área de Japón de manera continua. Pero siempre respondía Tani, el portero japonés, que ya había sacado un peligroso remate de Rafa Mir con la puntera en la primera mitad.

El delantero español tenía el gol en la cabeza. Y nada más. Por eso no vio en los últimos minutos la llegada de Puado por el centro del área preparado para empujar la pelota que Rafa Mir tenía al borde de la línea de fondo, pero el “9” prefirió rematar sin ángulo y dar otra oportunidad al portero japonés para hacerse notar.

Era una cuestión de impulsos lo que llevaba a España hacia el área de Japón, que apenas tenía respuesta y se pasó todo el partido sin molestar a Unai Simón. Dejaba que España asumiera la responsabilidad y el equipo de De la Fuente aceptaba. O al revés, nunca se sabe.

La pelota era de España, una rutina que se repite partido a partido, pero no sacaba provecho a su dominio del juego. Se imaginó un camino más sencillo hacia el gol con un penalti que el árbitro señaló y que no tardó en rectificar con la ayuda del videoarbitraje. Creyó el juez del partido que Yoshida había arrollado a Merino en su intento de despejar, pero fue el español el que llegó más tarde y golpeó al capitán japonés.

Nada sacaba a España de la rutina de pasar el balón de un lado a otro, pero sin que encontrara la manera de hacer daño al rival, que acabó retirando a Doan y a Kubo, sus dos jugadores en principio más peligrosos.

Japón, que parecía confiado en sus posibilidades en los penaltis, se animó en la segunda parte de la prórroga. Sus llegadas desataron los nervios en la defensa española, que no sabía cómo contener aquello y encontraba en los pelotazos la solución a todos sus males.

Pero apareció Asensio en el área, levantó la cabeza y acomodó la pelota un rincón de la portería al que Tani no podía llegar. España vuelve a una final olímpica, la primera del siglo XXI.