Dos espectaculares paradas de Rodrigo Corrales y los Hispanos están en semifinales del Europeo

España venció a Polonia, que pese a no jugarse nada lo puso difícil y no empató por las intervenciones finales del portero (27-28). Son las sextas semifinales consecutivas

Los Hispanos celebran la clasificación para las semifinales del Europeo
Los Hispanos celebran la clasificación para las semifinales del Europeo FOTO: MARTIN DIVISEK EFE

Lograrlo tantas veces puede llevar al error, a decir que es fácil. Pero no. Al revés. Es muy difícil, y seguir con esa maravillosa rutina este año tiene mérito doble. El caso es que en las semifinales del campeonato de Europa, donde sólo llegan los cuatro mejores, va a haber que empezar a apuntar allí a España desde el comienzo y poner una interrogante en el resto. Porque los Hispanos lo volvieron a hacer, por sexto campeonato continental consecutivo. En 2012 tocó ser cuartos, se subió un puesto en 2014 para lograr el bronce y uno más en 2018 y 2020, con los dos oros consecutivos. Esta vez era la hora del cambio generacional después de los Juegos de Tokio, el más difícil todavía, y el equipo de Jordi Ribera está peleando de nuevo por el podio, teniendo seguramente como primer obstáculo, en las semifinales, al gran ogro, a Dinamarca, o tal vez a Francia, que lo mismo me da que me da lo mismo.

Después de perder con Noruega, el paso que tenía que dar España para superar la segunda ronda era vencer a Polonia, que ya no se jugaba nada, lo que tiene una doble lectura: la tensión puede no ser la necesaria, con todo hecho ya; pero también es posible que esa falta de objetivos pueda relajar y hacer que el balonmano fluya. Y así sucedió y lo puso complicado hasta un final de infarto con dos paradas de Rodrigo Corrales, para dejar el 27-28. Empezó estupenda la selección con rentas de hasta cuatro goles (2-6, min 8), pero el atasco ofensivo en el juego posicional empezó a ser un problema. Se enredó España y no encontraba huecos, siendo capaz de sumar sólo cuando robaba atrás y podía correr, para que Aleix o Ferran Solé volaran al otro lado y anotaran fácil. Pero eso era sólo de vez en cuando, y Polonia fue recortando diferencias hasta dejar la ventaja en nada, con el lateral Przytula como gran protagonista.

No permitió el conjunto polaco un final tranquilo en un partido sólo regular de los Hispanos. Encontraban los chicos de Jordi Ribera al pivote Adriá Figueras, que tiene pegamento en las manos, o imán para atrapar balones que parecen imposibles, pases que sólo jugadores como Ian Tarrafeta saben ver. Pero todo era muy a trompicones y la portería española no tenía el día tan fino como es habitual. Salía Gonzalo, lo hacía Rodrigo Corrales... Pero no llegaban las paradas. El gallego se las guardó para el final, cuando más falta hacían. También es verdad que muchos lanzamientos de los polacos eran cómodos porque la defensa dudaba, no amenazaba, se abría y permitía las penetraciones. El gol de Tarrefeta puso el más tres (21-24, min 46), pero no había manera de romper el duelo definitivamente. Otra pérdida, y otra más, llevó al 23-24. A seguir sufriendo. Bola caliente, momento de Joan Cañellas para un tiro en apoyo. Y también de Dani Sarmiento. Los veteranos al rescate para marcar territorio de nuevo (23-26, min 51). Joan acaba de superar el covid y a última hora se pudo unir al grupo para momentos así. Incluso atrás metió unas manos fantásticas para evitar que Polonia se pusiera 26-27. Pero el conjunto báltico se puso cabezón y las nubes regresaron en el ataque de España. El sol salió con Rodrigo Corrales: dos paradas increíbles desde seis metros, una a cada extremo. A Moryto por un lado y a Czuwara, que atrapó el rechace, por el otro. Se llevó las manos a la cara, como pensando: “La que he liado”. Al final del encuentro todos fueron a felicitarlo. Habían sido las dos únicas paradas de la segunda parte. Qué a tiempo.

27- Polonia: Zembrzycki (P), Kornecki (P); Daszek(5), Moryto (6), Krajewski (2), Dawydzik (2), Olejniczak , Walczak, Czuwara, Syprzak (1), Chrapkowski, Przytula (5), Jedraszczyk (5), Gebala (1) y Przybylski.

28 España: Pérez de Vargas (P), Corrales (P); Gurbindo (1), Peciña, Maqueda (2), Fernández (3), Solé (4), Figueras (3), Cañellas (3), Casado (4), Gómez (4), Ariño, Guardiola, Tarrafeta (3), Sánchez-Migallón, Sarmiento (1).

Árbitros: Lah y Sok (Eslovenia). Excluyeron a Krajewski (min.34) en Polonia y a Peciña (min.42) en España.

Pabellón: Ondrej Nepela Arena de Bratislava.