Un análisis de la situación actual de los deportistas de alto nivel y alto rendimiento en España

Recientemente, diversas noticias de renombrados deportistas han dado la voz de alarma sobre su situación y de lo difícil que es, tanto a nivel físico y mental, mantenerse en la cima del deporte

Una ley nacional del deporte es algo necesario según el deportista de alto nivel Eduardo Blasco
Una ley nacional del deporte es algo necesario según el deportista de alto nivel Eduardo Blasco FOTO: Archivo de Eduardo Blasco

El deporte forma parte de la vida de los españoles y es, de hecho, un pilar fundamental en la cultura y forma de vida de nuestro país; por ello, algunos deportistas profesionales se han planteado hacer un análisis de la situación actual del deporte, y especialmente resulta interesante la visión que tienen del deporte español aquellos clasificados como de alto nivel o alto rendimiento, ya que son muchos los que consideran estar desamparados al no existir una ley a nivel nacional que los apoye en su proceso formativo, de desarrollo y una vez que se retiran de la competición propiamente dicha.

Recientemente, diversas noticias de renombrados deportistas han dado la voz de alarma sobre su situación y de lo difícil, tanto a nivel físico como mental, que es mantenerse en la cima del deporte. Nos referimos a las retiradas prematuras de la gimnasta Simone Biles, la futbolista Irene López, los nadadores Ian Thorpes y Rafa Muñoz o el saltador Yago Lamela, por citar solo algunos casos. Estas noticias han hecho que nos surjan dudas sobre cuál es la situación de los deportistas españoles de élite y sobre cuáles son sus condiciones de trabajo. Para intentar despejarlas y saber un poco más sobre el apasionante campo que es el del deporte de alto nivel, hemos entrevistado al nadador y medallista Eduardo Blasco, quien es conocido, además de por sus triunfos en su deporte, por haberse pronunciado en varios medios acerca del desamparo que sufren a diferentes niveles los deportistas en España.

Blasco, nacido en San Sebastián en 1994, está reconocido por el Consejo Superior de Deportes como deportista de alto nivel, ha estado en cuatro selecciones nacionales de España y en su palmarés cuenta ya con 60 medallas nacionales y 36 récords estatales, así como otros reconocimientos en el extranjero, por ejemplo, fue campeón de Europa en los 50 metros. Campeón de España de apnea, natación, salvamento, buceo… y así hasta en siete modalidades, podríamos decir que esta pasión por el deporte le viene de familia, ya que su abuelo materno le inculcó la pasión por el agua, y, por otro lado, es de su abuelo paterno, dedicado a la política y abogacía y a la asesoría técnica, de quien «hereda» su interés por el derecho y la política. Esta combinación da como resultado que estudiara derecho sin renunciar a su gran pasión, la natación, por lo que puede darnos un espectro más amplio de qué medidas técnicas se pueden aplicar para mejorar las condiciones de los profesionales que se dedican al deporte.

Eduardo Blasco en su palmarés cuenta ya con 60 medallas nacionales y 36 récords estatales, así como otros reconocimientos en el extranjero
Eduardo Blasco en su palmarés cuenta ya con 60 medallas nacionales y 36 récords estatales, así como otros reconocimientos en el extranjero FOTO: Archivo de Eduardo Blasco
Una ley nacional del deporte es algo necesario según Eduardo Blasco

Eduardo, como ya hemos comentado, tú eres uno de los deportistas que más hincapié ha hecho en que el deportista español de alto nivel está desamparado en todas sus etapas, es decir, desde que ya siendo joven decide dedicar su vida al deporte hasta más allá de su retirada profesional, y aseguras, en base a tus vivencias de otros países y a tus estudios de la situación en ellos, que se podrían aplicar una serie de medidas factibles y realistas que vendrían a resolver esa situación de desamparo. ¿Podrías decirnos cuáles son?

Una de las medidas que considero prioritarias es promulgar una ley del deporte a nivel nacional que ampare al deporte de alto nivel y de alto rendimiento desde la secundaria para proteger, ya desde esa edad temprana, la formación de todos aquellos estudiantes que tengan capacidades y quieran dedicarse al deporte, de forma que pueda haber conciliación entre los estudios y el entrenamiento. En otros países europeos, como Italia o los Países Nórdicos, se les apoya desde niños, también en otros fuera de Europa como Estados Unidos y Australia (por citar solo algunos). En mi caso, por ejemplo, tuve la oportunidad de comenzar mis entrenamientos profesionales y competiciones a los 12 años y pude conciliarlo, pero hay muchos otros casos que no pueden por diferentes motivos, y lo cierto es que no se da ninguna facilidad, de hecho, ni siquiera hay comunicación entre el centro educativo o los profesores con los entrenadores. Considero fundamental esa conciliación, así como el acompañamiento al alumno que quiera dedicarse al deporte profesional. Esto es algo que siempre intento transmitir en las charlas que imparto actualmente —basadas en mis vivencias y estudios— tanto a profesores como a alumnos en los institutos, es uno de mis granitos de arena para intentar cambiar las cosas (acudo encantado a impartir este tipo de ponencias).

Una de las charlas impartidas por Eduardo, en esta ocasión en el instituto IES JANDIA en Canarias
Una de las charlas impartidas por Eduardo, en esta ocasión en el instituto IES JANDIA en Canarias FOTO: Archivo Eduardo Blasco

En la ley del deporte también debería haber medidas para apoyar y acompañar al deportista durante su carrera profesional. Por ejemplo, es muy difícil acceder a subvenciones, ser deportista de alto nivel no debería ser algo heroico o sacrificado, debería apoyarse a quien lo necesita, tal y como se ayuda a otros muchos sectores. Hay que poner en marcha una serie de medidas, especialmente de apoyo financiero, con el fin de que el deporte de alto nivel sea de verdad un trabajo accesible para todos aquellos que quieran y tengan capacidades para ello, lo que podría hacer también que aumentara el número, ya que en este colectivo —hablo ahora del deporte de alto nivel olímpico— somos apenas 2.000 y, teniendo en cuenta los beneficios que retornan a España, y no hablo solo en el ámbito económico, sino de lo que representan como marca España, tendrían que existir esas ayudas y un acompañamiento real de las instituciones.

En el tercer eje de las medidas que propongo es que, una vez retirados, se aproveche la experiencia profesional que acumulamos los deportistas de alto rendimiento para contar con nosotros en los organismos deportivos, en los equipos psicológicos y en el acompañamiento a deportistas, principiantes o con experiencia, por ejemplo, con charlas sobre cómo tratar la ansiedad y llevar la presión. Incluso también tener algunos beneficios al acceder a puestos como los de la policía o el ejército; esto se hace por ejemplo en Italia, donde alguien que haya sido deportista de alto nivel puede acceder a estos puestos más fácilmente.

Todas estas medidas que nos comentas son factibles y realizables, algo en lo que has insistido en diferentes declaraciones. Nos gustaría saber ahora tu opinión acerca de los medios de comunicación y su trato al deporte de alto nivel. ¿Crees que los medios de comunicación podrían ayudar a dar el puesto que os merecéis los deportistas de alto rendimiento?

Por supuesto. Siempre he pensado que sería muy importante y eficaz que de los réditos que se obtienen de toda la actividad deportiva del estado español, que son multimillonarios, se destinaran partidas presupuestarias para dar más visibilidad a todo el deporte en general, sin olvidar destacar los grandes méritos individuales para hacer a estos deportistas más atractivos para las empresas que realizan patrocinios. Esto ayudaría de manera directa y sería una manera de cambiar el concepto que tiene el español promedio del deportista de alto nivel. Siempre pongo un ejemplo, cuando estuve en Francia veía que la gente pedía autógrafos a sus deportistas, aquí apenas somos conocidos, exceptuando a los futbolistas porque son los que más dinero generan y los que más publicidad tienen, pero opino que no todo es cuestión de dinero, es cuestión de valores y de reconocimiento a los méritos y el trabajo. Si queremos tener deportistas de alto nivel —ya sea nadadores, remeros, piragüistas, gimnastas…— que exporten la marca España en las diferentes competiciones mundiales, hay que darles visibilidad a los que ya tenemos, de forma que los jóvenes también vean que pueden tener un futuro si quieren dedicarse a ello, es decir, que puedan tener referentes en los que fijarse.

Tras hablarnos de estas medidas, que podríamos resumir en tres claves: acompañamiento, apoyo económico y visibilidad, ¿podrías decirnos qué objetivos persigues con esa ley nacional de deporte y con las medidas que la acompañarían?

Eduardo Blasco ha mantenido varios encuentros con instituciones para hablar de las necesidades de los deportistas de alto nivel y rendimiento. En esta imagen, en la sede del gobierno de Canarias
Eduardo Blasco ha mantenido varios encuentros con instituciones para hablar de las necesidades de los deportistas de alto nivel y rendimiento. En esta imagen, en la sede del gobierno de Canarias FOTO: Manuel LÈrida Manuel Lérida/Presidencia Gobierno de Canarias

El objetivo principal a largo plazo es incentivar a que haya más deportistas de alto nivel porque, como he dicho, es marca España, y todo lo que sea contribuir al buen nombre del país es bueno no solo económicamente, sino para la sociedad y la cultura, por ejemplo, estoy seguro de que España, si apoyara de verdad a los deportistas de alto rendimiento y a los que quieren aspirar a serlo, conseguiría más medallas en los Juegos Olímpicos y más triunfos fuera de nuestro país. Y, por supuesto, aportar referentes para las generaciones que vienen o las que se están formando siempre es enriquecedor a todos los niveles. Por otro lado, estas medidas suponen dar amparo y un paraguas legislativo a los deportistas, hoy día nos sentimos muy solos y abandonados por las instituciones y los organismos públicos.

Vivir y competir en diferentes lugares y países es lo que te ha permitido acumular toda esa experiencia y conocimientos para defender y saber que las medidas que propones son realizables. ¿Nos dirías en qué sitios has vivido, entrenado y competido?

He estado en muchos. En un principio, y aunque me crie en Fuerteventura, estuve en San Sebastián, de donde son mis padres; más tarde volví a Tenerife. Según iba progresando me llegaron ofertas de diferentes clubs, y me fui a Alicante y Valencia; luego estuve en las Palmas de Gran Canaria. Tras ganar mi primera medalla con la selección española, me fui a Madrid a entrenar, aunque vivía en Guadalajara, allí estuve dos temporadas en las que gané medallas con la selección española, fui tercero del mundo y subcampeón de Europa; luego fui a Barcelona y después a Cantabria, donde me ofrecieron un proyecto no muy bueno económicamente hablando, pero sí muy bonito, así que decidí aceptarlo.

También he estado en el extranjero, en Australia, Reino Unido, Alemania, Italia, Estados Unidos, Francia… cada verano me iba al sitio donde fuera el evento. Todos estos viajes profesionales me han permitido mejorar y ganar experiencia, ya que hay que ir donde están los mejores deportistas para aprender de ellos, y a los clubs y sitios que tienen las mejores instalaciones.

Como veis, en este tipo de profesiones hay que moverse mucho para progresar y buscar las mejores condiciones, aunque te lleve de un sitio a otro y tengas que hacer los sacrificios personales que eso conlleva.

Eres un deportista que está volcándose en crear conciencia de la importancia de un marco político y jurídico mejor para los deportistas, además de enseñar los valores del deporte a través de las charlas que impartes, pero ya, y para ir cerrando la entrevista, nos gustaría saber cuál es tu rutina diaria. ¿Combinas el entrenamiento con alguna otra actividad? ¿Qué rutina sigues a diario?

Como has dicho, combino mi profesión con la impartición de charlas, pero también me he dedicado, debido a mi formación en derecho, a asesorar en diferentes medidas a nivel jurídico a algunas administraciones y organismos. Todo eso hace que tenga que combinar mi entrenamiento con la preparación jurídico-administrativa. En cuanto a mi entrenamiento, normalmente es entre dos a cuatro horas al día, aunque en pretemporada los entrenamientos se alargan alrededor de seis horas al día, eso sin contar las sesiones de prevención de lesiones, trabajo en seco y elasticidad, que lo hago cuanto tengo un poco de tiempo libre, y las sesiones de pesas.

Queremos agradecer a Eduardo Blasco que nos haya concedido esta entrevista, con la que hemos podido conocer un poco más la exigencia del deporte de alto nivel y la necesidad, como nos ha comentado, de una ley de ámbito nacional para acompañar a estos deportistas, los cuales representan los valores de esfuerzo, superación, solidaridad, deportividad y compañerismo, valores, todos ellos, que pueden ser un excelente reflejo de la marca España, y que puede ser exportable a todo el mundo, eso sí, para ello, y como muy bien ha indicado Blasco, se necesita del acompañamiento y del apoyo de las instituciones.