Así son los campeones del mundo

De Marc Gasol a Javier Beirán, así son los doce héroes españoles en el Mundial de China

Las bajas por problemas físicos o simples renuncias dejaron una selección en la que se mezclaban los jugadores NBA con algunos de los héroes de las "ventanas FIBA"y clásicos del equipo nacional que juegan en equipos de Euroliga. Estos son los doce campeones del mundo con España en China.

Ricky Rubio. Asumió galones con una naturalidad pasmosa y fue el que más claro se atrevió a hablar del oro. "Somos de una generación que no lo ganó", lamentaba antes de llegar a Pekín. Su profunda amistad con Llull y Claver es una de las claves del vestuario. La próxima temporada llega a Phoenix donde también está llamado a ejercer de líder.

Quino Colom. El líder del equipo en las "Ventanas FIBA". El nuevo base del Valencia se ganó la convocatoria mundialista ejerciendo como referente en la fase de clasificación. Hubo partidos, como ante Letonia en Madrid, donde ejerció de héroe. Scariolo tenía un compromiso con él y el técnico lo cumplió. Su orden fue eficaz en la primera fase.

Sergio Llull. Con 13 meses, Olivia ya puede presumir de que su papá es campeón del mundo. Enterró "dos años de mierda"a lo grande. Saliendo del banquillo ha sido un jugador determinante en ambos lados de la pista. Recuperó la determinación defensiva de otros tiempos y fue el quinto jugador en minutos. Pieza clave.

Pau Ribas. Era uno de los jugadores a los que se pedía dar un paso adelante y el escolta azulgrana fue un pieza muy fiable. Era uno de los fijos desde el principio para el seleccionador. Su defensa y su tiro exterior fueron complementos ideales saliendo desde el banquillo.

Rudy Fernández. La capitanía no le ha podido sentar mejor a Rudy. Los números no hacen justicia a su campeonato. En los partidos de verdad fue una pesadilla para los ataques rivales. Sacó de quicio a todo el mundo con su brillante lectura del juego. Su inteligencia en pista le sitúa siempre un paso por delante del rival. Con 34 años, imprescindible.

Xavi Rabaseda. Se ganó la plaza a última hora en pugna con Jaime Fernández. Tuvo minutos en la primera fase y vivió los partidos con una entrega absoluta desde el banquillo. Si los "top"están disponibles tiene muy asumido que no estará en los Juegos.

Javier Beirán. Su padre José Manuel Beirán ya no es el único medallista de la familia. Una plata olímpica y un oro mundialista contemplan a una de las sagas del baloncesto español. Por minutos fue el duodécimo hombre de la selección. El oro también es suyo.

Juancho Hernangómez. La energía, el buen rollo, el entusiasmo y una cantidad de baloncesto salvaje por amaestrar. "Juanchiviris"es el futuro de España. Sus rachas hablan de un jugador con un potencial tremendo. Un fuera de serie técnica y físicamente. Aprendió de qué va la selección desde que llegó y entró con el pie derecho. Titular indiscutible para Scariolo.

Víctor Claver. Una versión avanzada y mejorada de Carlos Jiménez. Sus entrenadores lo adoran y los aficionados no terminan de entender a un tipo que si supiera venderse... Vital durante todo el torneo. Hay jugadores que todavía tienen pesadillas con él. Miembro básico del núcleo duro del equipo.

Pierre Oriola. El encargado del trabajo sucio. Es otro de los que acaba de empezar su carrera como internacional y que tiene muchos años por delante. Su historia es de película. Hace cinco temporadas estaba jugando en la LEB Oro, la Segunda División, y ahora es campeón del mundo.

Willy Hernangómez. A Geuer, como ponía en su camiseta homenajeando a su madre, se le sigue esperando. Y uno de los que más quiere que llegue hasta donde puede o debe es Sergio Scariolo. El día que a su talento una defensa y más concentración sucederán más cosas como el día ante Polonia en cuartos (18 puntos y 4 rebotes).

Marc Gasol. En el ecuador de la temporada ya le dijo a Jorge Garbajosa que contarán con él, que él se apuntaba al Mundial. Luego llegó el anillo de la NBA con los Raptors y Marc mantuvo la promesa. Sólo él sabe cómo se ha encontrado físicamente durante el campeonato. Sin estar perfecto ha sido el núcleo alrededor del cual todo se armaba. Un líder que facilita el trabajo de los compañeros y los hace mejores. La conexión con Scariolo ha alcanzado un grado de relación que ni ellos mismos esperaban. Su viral celebración del título de la NBA podría tener continuidad con el oro de campeón del mundo.