88-70. Cuando te falta el aire

El ritmo del Madrid asfixia al Herbalife Gran Canaria, que pagó el nulo tiempo de recuperación después de ganar al Valencia

El ritmo del Madrid asfixia al Herbalife Gran Canaria, que pagó el nulo tiempo de recuperación después de ganar al Valencia.

No son los más de 100 partidos que acumulan los Cavaliers de LeBron James, pero el calendario del baloncesto europeo es tan exigente como el de la NBA. Que se lo digan al Herbalife Gran Canaria. El equipo de Luis Casimiro eliminó al Valencia, el último campeón de la Liga Endesa, superada la media noche del viernes. Menos de 48 horas después arrancaba la semifinal ante el Real Madrid. Los canarios se quedaron sin energías en el segundo cuarto y si su comienzo de partido fue sobresaliente fue más por la inercia de su anterior cita y porque el campeón de Europa se tomó el arranque con una parsimonia desesperante.

La dejadez del Madrid apenas duró diez minutos. Suficientes para que Pablo Laso se cogiera uno de sus mosqueos más que justificados. Campazzo pagó por el pasotismo de sus compañeros y fue el primero que tuvo que irse al banquillo con un cabreo considerable. En realidad Laso podía haber sentado a todos los titulares menos a Reyes. El capitán fue el encargado de dar un toque de atención para que el equipo diera un volantazo. Los rebotes ofensivos, los malos porcentajes, la no defensa, la escasa intensidad... todos los defectos iniciales se olvidaron con las rotaciones.

Importa poco la ausencia de Ayón, Thompkins o Yusta cuando las primeras opciones desde el banquillo conforman un perímetro en el que están Llull, Rudy y Carroll. Demasiada dinamita para cualquiera. Llegaron cuatro triples casi seguidos y Tavares atrás fue el faro en la defensa del Madrid. Un parcial de 12-0 dio el control a los de Laso y ya no hubo vuelta atrás. A medida que el Madrid empezaba a carburar, las fuerzas desaparecían en los canarios y eso que Casimiro es de los que usa una rotación amplia. Dio igual. Los isleños se quedaron en diez puntos en el segundo cuarto y sumaron pocos más, 17, en el tercero. Además, se quedaron sin fuerzas para contestar a otro parcial de 10-2 con medio partido por delante.

Fue entonces cuando dos ex del equipo grancanario, Carroll y Tavares, evitaron cualquier intento de aproximación. El escolta tuvo uno de esos días en los que entra en combustión nada más salir a la cancha. En pocos ataques había despegado hasta los 10 puntos y terminó como segundo máximo anotador. El primero fue el gigante africano. Ante tipos de su tamaño, como Balvin y Pasecniks, se mostró muy superior. El juego interior canario pagó el esfuerzo realizado ante el Valencia y eso fue una alfombra roja para el pívot, que se hizo el amo de ambas zonas en el último cuarto. Acabó con 17 puntos, 7 rebotes y 3 tapones y fue capaz de generar pánico en varios de los ataques del Herbalife. Y ya no hay tregua, mañana segundo capítulo. Hoy arrancan la serie Baskonia-Barça.

Ficha técnica:

88 - Real Madrid (14+28+20+26): Randolph (7), Doncic (4), Reyes (9), Campazzo (8) y Taylor (4) -equipo inicial-, Causeur (5), Carroll (16), Rudy (8), Llull (6), Radoncic (4) y Tavares (17)

70 - Herbalife Gran Canaria (22+10+17+21): Oliver (6), Báez (4), Rabaseda (5), Radicevic (10) y Fischer (10) -equipo inicial-, Eriksson (6), Balvin (4), Mekel (10), Pasecknis (3), Paulí (2) y Aguilar (10).

Árbitros: José A. Martín, Emilio Pérez y Luis M. Castillo Sin eliminados.

Incidencias: Primer partido del 'play off' de semifinales de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 9.710 espectadores. Pablo Laso recibió, antes del inicio, el trofeo acreditativo como el mejor entrenador, según la AEEB, de la temporada 2017-18.