«Así paramos a Parker...»

España y Francia se han acostumbrado a encontrarse al final del verano. En Europeos, en Mundiales, en Juegos Olímpicos... Y el resultado en los partidos decisivos desde hace años siempre es el mismo: victoria de España. Los galos volverán a tener hoy enfrente a su pesadilla. Su líder, Tony Parker, sabe lo que es ganar tres anillos de la NBA, pero cuando tiene las camisetas rojas enfrente... «Si no fuera por ellos, tendríamos muchas más medallas», afirmó después de liquidar a Eslovenia con 27 puntos. La Selección es una pesadilla para los «bleus» desde los cuartos de final del Eurobasket de 2009 (ver gráfico), y su seleccionador, Vincent Collet, cree que están ante la oportunidad de cambiar la historia: «Han sido nuestra Némesis durante años, pero esta vez son más vulnerables; es una oportunidad de oro. Alguna vez tiene que perder con nosotros porque es frustrante encontrarlos siempre en las eliminatorias».

Dos de los responsables de que Francia no haya ido más lejos han sido el anterior seleccionador, Sergio Scariolo, y el que fuera su ayudante y que en Eslovenia debuta como primer técnico, Juan Antonio Orenga. Ellos, al menos en teoría, saben cómo frenar a Parker. Orenga describía así en las páginas de LA RAZÓN como le paró España en los cuartos de final del Europeo de Polonia: «Se le ha defendido desde media cancha y hemos sido agresivos en ataque para hacerle trabajar atrás. Que se quede en 6 puntos es casi imposible». El actual seleccionador también reveló cómo se le paró en la inolvidable final de hace dos años: «Él es la clave de casi todo. Para bien o para mal, él marca el ritmo de los partidos y, como acapara mucho tiempo de posesión, tan pronto puede llevar en volandas al equipo como desesperarle. Hay que trabajar con él antes de que reciba y ese trabajo por parte de Ricky y Calderón será fundamental. Cuando penetre, hay que estar muy atentos a las ayudas».

Scariolo considera que la actual versión del base está por detrás de la que se encontró España en el pasado: «Sigue siendo un jugador excelente, pero está a un nivel inferior del de anteriores campeonatos. Es más irregular, algo menos decisivo, aunque sigue siendo un jugador fantástico». La prueba estuvo en su recital en cuartos. «Es la clase de jugador que cuando llega el momento de la verdad crece, como sucedió en el anterior partido. Ahora no es decisivo todos los días, pero su actuación el miércoles es una señal».

Scariolo se muestra especialmente orgulloso de la defensa que se dedicó a Parker hace cuatro años y en los pasados Juegos: «La labor de Ricky y Raúl, con sus limitaciones, fue impresionante. No necesitaron una gran cantidad de ayudas para frenarle y eso muy pocas veces se ha podido ver. Y el año pasado hicimos una caja y uno –cuatro hombres en zona y uno en individual– con Llull que apenas habíamos ensayado. Si no llega a ser por aquel recurso, no salimos del apuro».

El actual técnico del Baskonia coincide con Orenga en que no se puede reducir todo a Parker, aunque hay que «tratar de cogerle lo más arriba posible, aunque esté acostumbradísimo a que se lo hagan y tratar de que no vuelva a recibir cuando suelte el balón. Pero eso es teoría».

Ricky y Calderón son dos de los señalados para «bailar» con el base de los Spurs. «Ha mejorado mucho en el tiro y eso le hace cada vez más peligroso», asegura «Calde». «Pararle en una defensa de uno contra uno es casi imposible, se necesita la ayuda del equipo y cuando, además, hacemos todos lo mismo, es mucho mejor». Marc es más ambicioso: «Es casi imposible dejar a Parker en cero puntos, pero habrá que intentarlo ayudando a los bases todo lo que se pueda». «Es complicado y hay que esperar que no tenga un gran día, pero defenderle no es sólo cuestión de un jugador, dos o tres, sino de todo el equipo. Las ayudas son importantes, pero el resto de franceses también juega», analiza Ricky antes de un clásico que últimamente siempre sonríe a España.