Doblete después de ganarlo todo

Cuando Pablo Laso aterrizó en el Real Madrid en 2011 llegó a un equipo que acumulaba títulos con cuentagotas. El mejor club del siglo XX, también en baloncesto, sólo aportaba a la sala de trofeos del Bernabéu en los 11 primeros años del XXI dos Ligas ACB y una Copa ULEB. La llegada de Laso cambió el rumbo y reubicó al Real Madrid a la altura de lo que fue. Los números reflejan el éxito de cinco temporadas en las que la sección ha retomado el mando de las competiciones nacionales y ha reconquistado la Copa de Europa. A Laso le gusta presumir de que más allá de los títulos (12) está el haber construido un estilo y un equipo muy reconocible. El Palacio presenta una de las mayores asistencias de Europa, el equipo se ha construido en torno a un bloque nacional muy identificable y, pese a los momentos complicados, que los ha habido, han sabido reinventarse para lograr esta temporada el doblete.

Dentro de la plantilla se valoran especialmente los dos títulos de este año (Copa y Liga) por las peculiares circunstancias que han rodeado la temporada. La abundancia de lesiones, la escasa aportación durante meses de los fichajes y la inexistente pretemporada se cobraron una trayectoria plagada de baches en la Euroliga, que terminó con la dolorosa eliminación ante el Fenerbahçe. Desde entonces el grupo ha sido capaz de rearmarse y en los «playoffs» sólo ha cedido dos partidos hasta proclamarse campeón.

El último mes de competición ha servido para comprobar por dónde irá el Madrid de la próxima temporada y que dos de los fichajes de este año, Taylor y Thompkins, podrían seguir siendo útiles en el corto plazo. Con los posibles refuerzos de Víctor Claver y Fran Vázquez, Laso y los responsables de la sección, Juan Carlos Sánchez y Alberto Herreros, tratarán de evitar la salida de Ayón, el gran referente interior. La continuidad del núcleo de nacionales (el «Chacho», Llull, Rudy y Reyes) y la posible renovación de Nocioni conforman un grupo que seguirá aspirando a todo.