Eurobasket

El nuevo Llull

Llull, en un entrenamiento en la fase de preparación
Llull, en un entrenamiento en la fase de preparaciónlarazon

De secundario de lujo pasa a ser una de las claves de España y uno de los hombres de confianza de Scariolo.

Sergio Llull es una pieza clave en los planes de Scariolo para el Eurobasket que empieza mañana. El seleccionador fue su gran valedor en su llegada al equipo nacional. En 2009, el año que se estrenó el italiano, fue llamado por primera vez para la absoluta. Era uno de los tres invitados de la concentración que precedió al oro en el Europeo de Polonia. La lesión de Berni le convirtió en el duodécimo hombre, aunque fuera protagonista mucho antes de lo previsto. «Teniendo a Pau, si se las juega el chico pasan estas cosas», soltó Marc después de caer ante Turquía en la segunda fase. En un final igualado, Scariolo apostó por una penetración de Llull en lugar de dar la última posesión a alguna de las vacas sagradas y una falta no señalada le impidió ejercer de héroe. Después de aquel bautismo, en un grupo en el que entró con el pie derecho, no ha fallado en los últimos siete veranos con España y ha sido el principal culpable de que el póquer sucediera a la pocha como juego de mesa entre los internacionales.

En el Eurobasket, Llull ejercerá un papel muy diferente al que ha tenido vestido de rojo hasta ahora. De ser poco más que el encargado de dar descanso a Navarro y mantener el nivel defensivo, pasará a ejercer una función similar a la de la pasada temporada en el Real Madrid. Y eso es un salto enorme. Con más de un centenar de internacionalidades, está encantado con el desafío. La confianza le viene después de una temporada excepcional en la que se ha convertido en el ejecutor de su equipo en situaciones críticas. Desde que con un tiro suyo el Madrid ganase la Copa de 2014 ante el Barça, no ha parado de crecer. «Antes las fallaba siempre», decía en el vestuario después de aquella canasta ganadora. Ahora es uno de los contados jugadores que tiene Scariolo para aparecer en los momentos más exigentes. Su triple ganador en el tercer partido de la semifinal de la ACB contra el Valencia; los cinco triples sin fallo en el primer cuarto del segundo partido de la final ante el Barça... Llull ha vivido la temporada de su vida y, además, se ha permitido el lujo de decir no a la NBA. Ahora bromea con los compañeros por su negativa a los Rockets de Houston, pero está convencido de que ha tomado la mejor decisión.

Llull no se sale de la doctrina oficial que ha impregnado a la Selección antes de arrancar el torneo. «Nuestro objetivo es ambicioso y lo que buscamos es estar en los Juegos de Río, pero tenemos que ser humildes e ir pensando rival por rival», asegura.

Scariolo no tiene previsto un quinteto fijo para el campeonato. Puede usar a los tres exteriores del Madrid como titulares, dejar al «Chacho» en el banquillo... Lo que está claro es que ante equipos con un base protagonista, Llull va a ser fijo de salida. Y eso conlleva que en el estreno ante Serbia (Teodosic) y en la segunda jornada ante Turquía (Bobby Dixon) su papel se antoje vital en ambos lados de la cancha. Y eso también incluye un hipotético cruce, lo más tarde posible, contra Francia. «Francia es el favorito porque juega en casa, pero todo va a estar muy igualado», asegura.

El equipo celebró ayer el primer entrenamiento en el O2 World de Berlín y lo más destacable es que todos los jugadores siguen tan sanos como llegaron a Alemania.