Cara a cara: ¿Demostró el Madrid ante el Sevilla que puede ganar la Liga?

Sí: ¡Tiembla! Ha despertado el campeón; por José Luis Sánchez

Tenía que ser ante tu segundo equipo, Cristóbal. Estaba escrito. Era una premonición. Después de pasar penurias en el campeonato de Liga, expulsiones, penosos arbitrajes, sanciones, lesiones y una maldición reflejada en disparos a la madera, el corcho de los goles y el fútbol se destapó ante el Sevilla. La mejor versión del campeón de Europa, del campeón de Liga, velocidad, precisión, dominio, autoridad. Un vendaval que ha asustado a todos los rivales; sabían que este momento iba a llegar, y ha llegado. Harías bien en esconderte en la cueva de la Décima, la Undécima o la Duodécima. Sólo tienes que llamar a la puerta, te conocen de sobra.

¡Ganas de Clásico!

Ahora estarás temblando, sabes que el Real Madrid tiene entre ceja y ceja el Clásico. El día para meterse de lleno en la pelea por el campeonato. Vendrá como campeón del mundo, con la moral reforzada y con ganas de demostrar que todas las palabras despectivas, todos los funerales celebrados contra los blancos, serán ajusticiados de manera convincente. Te aferrarás a tu Leo Messi, el mismo que ha visto ganar a Cristiano cuatro de los últimos cinco Balones de Oro. ¡¡Qué mejor manera de cerrar un año histórico que ganando el Clásico!!

La voracidad de la Bestia

Te avisó Zidane, tu Zidane, tu «Zizou, entrenador», tu azote: «Cuidado con Cristiano». Y seguiste mofándote. Dominador incontestable del último lustro a nivel mundial le tiene ganas a gente como tú. Máximo goleador en Champions, se ha quitado la mala racha en la Liga y liderado la reacción blanca. Ha despertado y nadie conseguirá apaciguar su voracidad. Tiene una lista muy larga de detractores, oportunistas y vendedores de humo sobre su ocaso. Este 2017 ha dado el enésimo golpe encima de la mesa y, Cristóbal, 2018 se presenta parecido. Estás avisado, Cristiano huele la sangre... mejor, vete yendo a la cueva.

No: Sigue cuarto y Leo Messi sentenciará en el clásico; por Cristóbal Soria

Me gustaría confesar a los lectores de LA RAZÓN que uno de los momentos más divertidos de la semana es cuando leo las cosas que escriben mis compañeros de «El Chiringuito» en este cuadernillo de deportes de los lunes. Me rindo a todos ellos. Definitivamente, son unos cachondos. Y tienen la sana «habilidad» de sacarnos a todos una carcajada. ¡Ahora nos quieren contar que ha vuelto el campeón! Mi Sevilla Fútbol Club fue el sábado una caricatura, con absolutamente todos los jugadores andando, mirando cómo un equipo plagado de suplentes nos metía cinco goles en 45 minutos sin que ninguno de los míos se revolviera y sacara a relucir esa casta y ese coraje del que habla nuestro himno. Sin que nadie cogiera por la camiseta a un compañero para mirarle a los ojos y decirle que ese escudo y esa camiseta tienen 108 años de historia.

Volved a la realidad

Pasarán semanas, incluso meses, hasta que los sevillistas olvidemos la vergüenza que nuestros jugadores nos hicieron pasar el sábado. Pero, dicho esto, sería conveniente que mi querido y entrañable José Luis Sánchez vuelva a la cruda realidad y asimile que estamos casi en Navidad y su «Real de Madrid»... ¡sigue cuarto! Sí, he dicho cuarto en la clasificación, por si alguien lo había olvidado. Siempre viene bien recordarlo.

Sobrevalorado «Serresiete»

«Serresiete» llevaba meses en el más absoluto de los ostracismos, y ha tenido que ser contra mi Sevilla cuando por fin parece que continúa en el «Real de Madrid». Pero no voy a cambiar ni un punto ni una coma de mis pensamientos sobre el jugador más sobrevalorado de la historia, y que se apaga poco a poco como todo el mundo ve semana a semana. En algo sí coincido con los gurús del madridismo: el Clásico dictará sentencia definitiva sobre esta Liga. Y será lo que diga «D10S». Será lo que diga el capitán del Barça. Será lo que Leo quiera que sea. Que dicte sentencia el «Shiquetito».