Griezmann salva un «señor empate»

Hay empates... y empates. Convengamos en que en el Atlético se suelen tirar algunos partidos a la basura del puntito, pero el de ayer en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla sí que fue un «señor empate» ante un gran rival. Un partido intensísimo, muy trabajado tácticamente por ambos entrenadores, por Machín y el Cholo Simeone, con un primer tiempo de claro color local porque Jesús Navas, imperial, se comió en toda la banda derecha a la pareja formada por Lemar-Saúl, situado este último de lateral otra vez por imperativo de las interminables bajas (Filipe y Lucas).

Y Jan Oblak. Pero el Atlético tiene a su jugador franquicia, a Antoine Griezmann, que al filo del descanso se sacó una maravillosa falta directa para igualar el gol de Ben Yedder y marchar igualados a los vestuarios. Para eso se puso en peligro la escala salarial del club rojiblanco, para pagarle los 23 kilos al futbolista francés, que sigue siendo decisivo, aunque ya se sabe que ahora hay cola en las oficinas del club bien para renovar, mejorar sueldos o sencillamente ¿marcharse al Bayern, Lucas? El segundo tiempo resultó ya más nivelado porque Simeone manejó bien los correspondientes movimientos de ajedrez. Metió a Vitolo por el inoperante Lemar y luego al chaval Montero de lateral para liberar a Saúl hacia el medio campo. No se movió el marcador porque la otra gran estrella del Atlético se llama Jan Oblak, de nuevo brillante, tanto como su colega Vaclik. Un «punto G», un punto Griezmann que veremos si vale su peso en oro al final.