Fútbol

Madridismo en Abu Dabi

Siempre en el punto de mira y siempre cuestionado. Es la grandeza del Madrid. Los fallos blancos se magnifican e hitos como alzarse como mejor equipo del mundo cada vez parecen más normales. Pero ya van tres veces consecutivas. Comienza a ser tradición: llega diciembre, el Madrid campeón del mundo, Nochebuena, Navidad y fin de año. Porque el Madrid vuelve a estar en lo más alto. Y tuve el privilegio de ser testigo directo.

Son las 22.20 en Abu Dabi y salgo del estadio en cuanto el árbitro pita el final. Se paran un padre con su hijo, aunque pierden el avión: «¡Esto es lo más grande! Merece la pena. ¡Por el Madrid, siempre!», me dicen mientras se alejan. «No me canso de ganar mundiales. Siempre se nos menosprecia. Se nos ha dado por muertos, pero somos el Madrid y ahora tienen que meterse en la cueva porque somos campeones del mundo», exclama con euforia un madridista acompañado de su novia. De repente veo salir del estadio un gran sombrero mexicano sobre una camiseta del Madrid: «Vengo desde México», me dice su propietario. «Soy madridista desde niño y acabo de cumplir un sueño. Estoy en el otro lado del mundo pero con mi Madrid campeón del mundo, y eso no se paga».

Su cara me resulta familiar entre los que salen del estadio. Pregunto y me confirman que se llama Claudia Gómez. Sí, la hermana del mítico Juanito. «Sé que mi hermano está orgulloso de su Madrid, Edu. En estos momentos me acuerdo mucho de él y ver al equipo en lo más alto me enorgullece a mí también. Tiene su espíritu».

Es la sensación de muchos madridistas. Piensan que contra los blancos todo vale y que se ningunea su trabajo. Efigenio Albadalejo,presidente de la peña «Ramón Mendoza» presente en Abu Dabi con más de 60 miembros, lo tiene claro: «Volvemos a demostrar lo que significa este Real. Hoy y siempre el Madrid seguirá tapando las bocas de los antimadridistas», avisa Efi.

A los madridistas se le quedaron grabados dos nombres por encima del resto. «Modric vuelve a ser el de antes manejando al equipo, le vamos a necesitar este año», exclama un madridista. «Llorente es un crack, así de simple. Ha sido la gran apuesta de Solari y el chaval ha respondido como lo hacen los grandes. Tenemos presente y futuro con este chico», comenta un vikingo junto a su hija.

Cada vez que el capitán blanco tocaba el balón, gran parte del estadio le abucheaba. Era un murmullo constnate, aunque Sergio, curtido en mil batallas, pasa de todo. Hablo con varios árabes a la salida del estadio y todos coinciden, enfurecidos: «Nunca perdonaremos lo que le hizo a Salah en Kiev», «Le lesionó a propósito»... No termina esta polémica.