Fútbol

Marcos Llorente, la saga continúa

El Real Madrid ganó por tercera vez consecutiva el Mundialito de clubes y ya suma mil y una noches como campeón de Europa. Ahora, como mínimo, estará otros 365 días como campeón del mundo. Ahí es nada. Y en este equipo hay un jugador que en el último mes ha irrumpido con una gran fuerza, sorprendiendo a propios y extraños por su personalidad, carácter y buen hacer: me refiero a Marcos Llorente.

El madrileño ha salido reforzado con su actuación en Abu Dabi, hizo dos grandes partidos e incluso anotó un gol en la final con un fantástico disparo a bote pronto. Marcos es un gran exponente de una saga de deportistas extraordinaria, madridista y española: los Llorente Gento, en la que Toñin y José Luis («Joe») destacaron en el baloncesto. Y en el primer equipo de fútbol coincidieron conmigo Julio y el padre de Marcos, Paquito, un extremo veloz, finísimo y de gran regate. El gran patriarca de esta familia no es otro que nuestro presidente de honor, el mítico don Francisco Gento, un fuera de serie que, entre otras cosas, ganó seis Copas de Europa (el único en la historia), doce Ligas, una Copa Intercontinental, dos Copas de España... La saga familiar sigue sumando y el último exponente es este Marcos, que ha llegado para quedarse. Un refuerzo de lujo para 2019.

Por la sangre de Marcos corre ADN madridista. Su padre, Paco, era un maniático de la alimentación. Recuerdo que siempre que íbamos de viaje llevaba dos maletas: una con sus efectos personales y otra cargada de alimentos naturistas. Le llamábamos cariñosamente el «lechuga». Su explosión fue en un partido soberbio en Oporto, donde él le dio la vuelta al marcador con dos jugadas «marca de la saga». La de los Llorente Gento. ¡Qué grandes son!