Pau no piensa parar

La serie «Compañeros» triunfaba en Antena 3, el baile del gorila de Melody arrasaba en las carpas de media España, Michael Jordan regresaba a la NBA con los Wizards y Fernando Martín ya no era el único español que había jugado en la mejor liga de baloncesto del mundo, esa que nos parecía tan lejana como Marte. Pau Gasol acababa de aterrizar en la fría Memphis con acné, muchos centímetros y pocos kilos. Se lo van a comer con patatas, decían las lenguas maledicentes. Ja. Dieciséis años, dos anillos de campeón, varios All Star y multitud de récords después, Pau sigue en la NBA al máximo nivel y sin intención de parar.

¿Cómo es posible?

A sus 37 años, Gasol forma parte del quinteto inicial de los San Antonio Spurs, sempiterno candidato al anillo, aportando números, experiencia y carácter. Se ha convertido en un integrante de pleno derecho de la estructura que desde hace 21 años dirige el militar Gregg Popovich. Y pocos apostaban por ello tras un primer año inestable.

Llegó para sustituir al legendario Tim Duncan, algo así como en su día relevar en la portería del Athletic a Iribar. Un marrón en toda regla, vaya. Y sin embargo, Pau ha vuelto a remontar la línea de fondo con esa inteligencia que le caracteriza, adaptándose a un nuevo sistema, ganándose el respeto de todos. Siempre aprendiendo, siempre buscando motivaciones para seguir adelante.

Compromiso

La púrpura de la NBA bien podría haberle apartado de la selección española una vez conseguidos el Mundial, el Europeo o la plata olímpica. Pero no. Pau sigue acudiendo verano tras verano a la llamada de España. Es el último superviviente de la generación que empezó los éxitos y su objetivo es llegar a los Juegos de Tokio 2020. Tendrá 40 años para entonces. Visto lo visto, nadie duda de que seguramente cumplirá su deseo.