Atlético de Madrid

Tira tira: El empate nuestro de cada día

Conviene apuntar de entrada que esta vez el Atlético salió a por el partido ante una de las «bestias negras» particulares del Cholo Simeone, ese Girona que sigue creciendo en la Liga. Pero se está haciendo ya casi un ritual que este equipo rojiblanco vaya no ya partido a partido, sino empatito a empatito, otro más ayer. Bien es cierto que en el primer tiempo, sobre todo, el Atleti fue superior, pero un grave error de Rodrigo, ese chico habitualmente infalible en la salida del balón, provocó el claro penalti de Oblak a Stuani y el gol del ariete.

Tropiezo a tropiezo

Se le puso así al Girona todo el segundo tiempo el partido en su punto exacto de cocción, eso de esperar atrás y salir a la contra, es decir, la cocina que le gusta a Simeone. Y el Atlético, que tardó en meter a Correa y a Gelson como agitadores, chocó contra la zaga rival, el mal partido de Diego Costa, a vueltas con sus molestias en el pie, y el pésimo de Lemar, que era uno enorme en pretemporada –aquella final de la Supercopa de Europa– y se está quedando en poca cosa en la temporada. Un robo con pase largo de Correa permitió pese a todo un gran control de Costa y que Ramalho en propia puerta sellase la igualada. El empate nuestro de cada día, ¡siete ya de catorce en Liga!...