La última víctima

Muere atropellado el ciclista italiano Michele Scarponi

Vincenzo Nibali (C) y Michele Scarponi izquierda
Vincenzo Nibali (C) y Michele Scarponi izquierda

Scarponi, del equipo Astana y ganador del Giro en 2011, había salido de su residencia en el pueblo de Filottrano para entrenarse pasadas las ocho de la mañana locales (-2 GMT) y fue arrollado por un camión.

«Aunque sólo lo fui un día, he pensado traerme a casa dos maillots de líder», decía el último tuit de Michele Scarponi. En la imagen que acompañaba esas palabras se veía a los tres sonrientes, los niños encima de papá, que jugaba en el suelo con ellos, y vestidos con el maillot de líder del Tour de los Alpes, que acabó el pasado viernes.

Cuando terminó la carrera, Scarponi no perdió el tiempo para regresar a casa junto a sus mujer y sus dos gemelos. Su viuda y sus huérfanos desde ayer. Se levantó temprano para entrenar por las carreteras de Filottrano, la localidad donde residía, y en el amor por el ciclismo encontró la muerte. Una furgoneta se lo llevó por delante y el ciclista falleció en el acto a consecuencia de las terribles heridas que sufrió. El conductor, de 57 años, será acusado de homicidio, informa la policía italiana.

Scarponi tenía 37 años y muchas ganas de seguir en el ciclismo. Había terminado en cuarta posición el Tour de los Alpes y se preparaba para ser el «jefe» de su equipo en el Giro que comienza el 5 de mayo. La ausencia de Fabio Aru, por lesión, le convertía en el líder del Astana para la carrera italiana. «Es una tragedia muy grande para ser escrita», dice el comunicado de despedida de su equipo. «Perdemos a un gran campeón y a un tipo especial. Siempre tenía una sonrisa en cualquier situación. Era un pilar y una referencia para todos los miembros del equipo Astana», añadía.

«Paralizado y sin palabras ante la noticia sobre el atropello a Scarponi, gran persona y siempre con una sonrisa contagiosa. D.E.P amigo», decía Alberto Contador en su cuenta de Twitter. Habían sido compañeros en el equipo Liberty y Scarponi «heredó» el Giro del que despojaron a Alberto en 2011 tras la sanción por dar positivo por clembuterol. Aquel fue el mayor triunfo de Scarponi en su carrera, que se acercó al podio de la carrera italiana en tres ocasiones. Terminó cuarto en 2010, 2012 y 2013.

«Toda la tristeza invade mi corazón, tuve el placer de reír con él, de trabajar juntos, nunca olvidare momentos como Pajares D.E.P», decía en su cuenta de Twitter, Manolo Saiz, el hombre que lo trajo a España para correr en el Liberty en las temporadas 2005 y 2006. Con su recuerdo de Pajares, Saiz se refería al gran trabajo que hizo para Roberto Heras en la etapa que terminaba allí en la Vuelta de 2005 entre la niebla y la lluvia. Aquel día Heras ganó una Vuelta que parecía perdida a manos de Dennis Menchov. Poco después de aquella etapa llegaron sus primeras sombras, la implicación en la operación Puerto y una sanción tras confesar su participación en la trama de Eufemiano Fuentes.

Pero el recuerdo para sus compañeros ciclistas es otro. Es su sonrisa eterna y la alegría que transmitía. «Te pienso recordar cada minuto de mi vida y contar a tus hijos la maravillosa persona que eras. Estarás siempre con nosotros», tuiteó el ciclista marbellí Luis Ángel Maté. «No hay palabras, amigo», decía Vincenzo Nibali, consternado en la salida del Tour de Croacia. En la meta no pudo dedicarle el triunfo que esperaba.