Ciclismo

Tercera etapa. Llegada a Picón Blanco, la cima de Mikel Landa

El corredor del Bahrain fue el primer ganador en la cima donde acaba la etapa

Mikel Landa
Mikel Landa FOTO: Ricardo Ordóñez/Ical Agencia ICAL

El Picón Blanco ha necesitado poco tiempo para convertirse en una subida clásica de la Vuelta a Burgos. Un ascenso decisivo para la carrera que ha sido elegido por la Vuelta para finalizar sus tres días de recorrido por la provincia burgalesa en la etapa que lleva desde Santo Domingo de Silos hasta su cima.

Es la cima de Mikel Landa, que fue el ganador en 2017, cuando se llegó a esa cima por primera vez en la carrera burgalesa. Terreno propicio para el alavés que ha encontrado en Burgos la tierra de su nacimiento y resurrección como estrella del ciclismo. Fue la Vuelta a Burgos en 2011 la que lo descubrió cuando aún era un joven que vestía el maillot de Euskaltel. Allí logró su primera victoria como profesional en la subida a las Lagunas de Neila, que suele cerrar la carrera burgalesa.

En 2017 estrenó el Picón Blanco y, además de otra etapa, consiguió el triunfo en la general de la Vuelta a Burgos. Una victoria que ha repetido este año después de un curso complicado tras la caída que le obligó a abandonar el Giro.

Va a ser una etapa nerviosa. He visto que es una subida durísima, será una etapa dura y seguramente se marquen diferencias entre los favoritos”, advierte Roglic. “El primer final en alto, exigente e inédito”, dice el director técnico de la carrera, Fernando Escartín en su análisis en el libro de ruta. “Recorrido llano, en general, que desemboca en el Picón Blanco, un puerto duro con rampas de hasta el 17 por ciento que pueden marcar diferencias entre los favoritos”, añade.

En esta misma cima ganó Evenepoel el año pasado y antes había ganado ya Supermán López. Otro de los aspirantes al podio en la Vuelta.