Ciclismo

Enric Mas, como síntoma del ciclismo español

El ciclista de Movistar y le cuesta dar el paso para ser primero. España cierra el año sin victorias en ninguna de las tres grandes

El ciclista Enric Mas durante la última etapa de La Vuelta Ciclista a España disputada este domingo entre Padrón y Santiago de Compostela
El ciclista Enric Mas durante la última etapa de La Vuelta Ciclista a España disputada este domingo entre Padrón y Santiago de Compostela FOTO: Manuel Bruque EFE

Enric Mas sólo ha conseguido una victoria en los dos años que lleva vistiendo la camiseta de Movistar, una etapa en la Vuelta a Valencia de este año. Su palmarés no ofrece mucho más, sólo tres triunfos parciales y la general del Tour de Guanxi que consiguió en 2019, su última temporada en el DeCeuninck.

Y sin embargo es la gran esperanza del ciclismo español para las grandes vueltas. Su gran año fue 2018. Ganó una etapa en el País Vasco, pero lo mejor lo guardaba para la Vuelta, en la que al segundo puesto en la general final añadió una victoria en la etapa andorrana con final en La Gallina. Ese gran triunfo en la montaña y su gran rendimiento en la contrarreloj de Torrelavega hicieron que se viera en él al próximo español capaz de subir al primer puesto del podio en una gran vuelta.

Contador lo había señalado como su heredero y el propio Enric lo había ayudado a culminar su gesta de despedida en el Angliru 2017. También Javier Mínguez, el seleccionador que dirigía a Valverde cuando ganó el Mundial en Innsbruck en 2018 confiaba en él. Fue uno de los que ayudaron a Alejandro a vestir por fin el arcoíris. Pero la progresión parece haberse estancado. Y aunque sólo Roglic lo ha superado en la Vuelta, nunca ha tenido verdaderas opciones de ganar.

Aunque aún quedan motivos para la esperanza. «Creo que tiene capacidad de mejora y de evolución», dice Samuel Sánchez, que encuentra una explicación para que los ataques de Enric no hayan tenido la convicción necesaria. «Hay que ponerse siempre en la piel del ciclista. Cuando corres una Vuelta a España y sabes que tu rival es más fuerte que tú es complicado tener la convicción de atacarlo para dejarle», asegura. Ese ataque ganador podía haberse dado en Valdepeñas de Jaén, donde fue segundo después de Roglic. «Fue un error de cálculo. Si hubiera arrancado después podía haber ganado. Y habría sido un punto de inflexión para tener un poquito más de confianza. Eso es lo que le falta», analiza Samu.

El segundo puesto de Enric en la Vuelta es un síntoma de lo que sucede en el ciclismo, que no ha ganado una etapa en ninguna de las tres grandes por primera vez en la historia. «Tenemos ciclistas muy buenos, pero la competencia es enorme», reconoce Samuel, que fue el último español en ganar una contrarreloj en la Vuelta allá por 2007. «Ahora hay que buscar el talento y trabajarlo. Antiguamente había talento y salía porque no había tanto conocimiento. El talento está pero hay que entrenarlo», dice Samu. Si no, corremos el riesgo de quedarnos atrás. «Hay países que nos están adelantando por la derecha», asume.