FC Barcelona

Cinco días para entregar el contrato de Neymar

El jugador brasileño del FC Barcelona, Neymar da Silva (d) saluda al presidente del club, Sandro Rosell.
El jugador brasileño del FC Barcelona, Neymar da Silva (d) saluda al presidente del club, Sandro Rosell.

Neymar cerraba de cabeza la goleada del Barcelona ante el Cartagena el martes en la vuelta de los dieciseisavos de la Copa del Rey. Un gol que le sirve para presumir de haber marcado ya en todas las competiciones que ha disputado. Su rendimiento sobre el terreno de juego es indiscutible. Pero todas esas alegrías que aporta sobre el césped son proporcionales a las pesadillas que su fichaje le está provocando al club y, sobre todo, a su presidente, Sandro Rosell. De momento, el Barcelona dispone de cinco días de plazo para hacer llegar al juez Pablo Ruz, de la Audiencia Nacional, toda la documentación relativa a la operación del fichaje de la estrella brasileña en el pasado verano para que el magistrado pueda decidir si hay indicios suficientes para admitir a trámite o no la demanda presentada contra Sandro Rosell por «apropiación indebida».

Ruz asume el mando en este caso atendiendo al informe de la Fiscalía, que le declara competente al tratarse de un presunto delito cometido por un ciudadano español en el extranjero, ya que el dinero cuyo destino está en duda fue ingresado en Brasil. En el auto hecho público ayer y del que ya informó LA RAZÓN el martes, el juez otorga cinco días de plazo al club azulgrana para que le entregue: el contrato o los contratos firmados con Neymar, los justificantes de todos los pagos realizados, el informe de la Memoria Económica de 2011, 2012 y 2013. El fichaje de Neymar le costó al Barcelona según el propio club un total de 57,1 millones de euros, 17,1 en concepto de derechos federativos y 40 que acabaron en la sociedad N&N, una cantidad que es la que el demandante, Jordi Cases, pone en duda su destino definitivo.

Desde el día en que se hizo público el acuerdo para fichar a Neymar hasta hoy, el Barcelona se ha escudado en una supuesta «cláusula de confidencialidad» impuesta por las otras partes para no aclarar del todo el reparto de esos 40 millones, que luego ha dejado entrever que acabaron en manos del futbolista y de su numeroso entorno, que parece una de las claves de todo el conflicto. Cases acusa al club de mantener oculto el contrato y afirma desconocer el destino real de esos 40 millones, lo que deriva en el delito de apropiación indebida que figura en la demanda.

Entre la documentación que reclama Ruz al Barcelona, llama la atención la Memoria Económica de 2011, pero se debe a que el club azulgrana adelantó entonces diez millones de euros a N&N por el futuro fichaje y se celebró un contrato que el magistrado quiere examinar. Ese pago inicial fue disimulado por el propio club, que no hizo pública ninguna información al respecto en su momento, pero que tuvo que salir al paso y confirmarlo después de que el pago trascendiera públicamente.

Por un lado, el Barça ha reiterado no tener conocimiento de la demanda y, por otro, ha asegurado que está a disposición del juez para todo lo que se requiera. Ahora, hecho público el auto y habiéndose tramitado el requerimiento, el club deberá hacer entrega de toda esa documentación a Ruz, en cuyos hombros recaerá la decisión de admitir o no a trámite la demanda si observa indicios de algún acto delictivo.

Y mientras en el Barcelona su presidente se mantiene al margen de toda la polémica. Ayer se estrenó en el Camp Nou la ampliación de la tienda oficial del club. Allí estaba el máximo responsable del club que no hizo ninguna declaración al respecto. Hoy tendrá una nueva oportunidad para ofrecer su valoración. Será en la Copa de Navidad tradicional que ofrece el club, aunque pocos confían en que el presidente ofrezca novedades.