Cristiano lidera el gran desafío blanco

El «crack» portugués comandará en 2015 al Madrid, que no sólo quiere ganar todos los títulos en juego, sino que está en clara disposición de poder conseguirlo e iniciar un ciclo

Tras un 2014 histórico e inolvidable, es el momento del Real Madrid. Así lo sienten los jugadores. En plena forma tanto física como mental, con el mejor jugador del planeta en sus filas y disfrutando de una unidad ahora mismo inquebrantable en el vestuario, nadie juega en estos momentos como los blancos, máximos favoritos en todas las competiciones que disputan. 2015 es el año en el que pueden consolidar su reinado, inaugurando un ciclo dominante en Europa y convirtiéndose, quizá, en uno de esos equipos legendarios que todo el mundo recuerda y recita de carrerilla. Y, por supuesto, de la mano del, como dice Florentino Pérez, «el digno sucesor de Di Stéfano».

EL MÁS DIFÍCIL TODAVÍA

Es el año del gran reto: seguir en lo más alto, deleitando a sus aficionados, asombrando al mundo entero y levantando títulos. La dificultad es máxima, porque el de Ancelotti es el equipo a batir para todos. Pero el desafío está a la altura del mejor club del siglo XX y que sigue marcando el ritmo en el XXI: Conquistar la Liga de Campeones por segunda temporada consecutiva, algo que nadie ha logrado. Levantar los seis títulos del año natural. Batir su récord goleador en la Liga. Y continuar exhibiendo un fútbol que ha ido más allá de todos los estilos conocidos: de toque, pero también de contraataque. De elaboración, pero también de martillo. De arte, pero también de sacrificio defensivo. De imaginación, pero también de presión. Un fútbol total.

LA UNDÉCIMA... Y MÁS

La Undécima es el objetivo. Ya no es una obsesión. Simplemente, como dijeron Casillas o Florentino nada más levantar la «Orejona», es la obligación del club más laureado del mundo. Desde el día después de Lisboa, todos trabajan para repetir éxito el 6 de junio en Berlín. Pero los de Carletto quieren continuar, tras los cuatro títulos de este año (cifra récord en la historia merengue) con la Liga, la Copa, la «Champions», la Supercopa, la Supercopa de Europa y de nuevo el Mundial de Clubes. El sextete.

RONALDO, A POR TODAS

Para ello, cuentan con el concurso fundamental del mejor jugador del mundo: Cristiano Ronaldo. Comprometido y entregado al máximo con la causa, el luso sigue superándose en una carrera sin fin contra Messi y contra sí mismo. Presumiblemente ganador de su tercer Balón de Oro el próximo 12 de enero, la gran aspiración de Cristiano, además de seguir pulverizando todos los registros goleadores y haciendo mejor a su equipo con tantos y asistencias, es hacer un 2015 sobresaliente para ir a por el cuarto máximo galardón a nivel individual, lo que le igualaría con el crack del Barcelona. Maduro, más combinativo y con la misma explosividad de siempre, las prestaciones futbolísticas de Ronaldo parecen aumentar año tras año, sin que se pueda otear mínimamente dónde está su horizonte. Una bestia.

PLANTILLA DE ENSUEÑO

Pero no sólo de Cristiano vivirá un Madrid, cuya armonía colectiva destaca especialmente. Cuenta con un elenco insólito de grandes estrellas (Sergio Ramos, Isco, Kroos, Pepe, Benzema, Bale, Modric, Marcelo, James...) no sólo en cuanto a calidad, sino también en lo que a profesionalidad respecta. Un equipo con todas las letras en el que nadie destaca sobre nadie (Cristiano aparte) y con una edad media que invita a mirar el futuro con optimismo.

BONANZA FUERA DEL CÉSPED

En lo institucional, el Madrid también vive un momento privilegiado. Con los resultados de cara, el equipo seguirá su imparable expansión internacional a nivel de imagen. En Marruecos, como se ve en cada viaje al extranjero, el recibimiento fue apoteósico y el cariño de los aficionados, sorprendente. La universalidad del Madrid sigue su imparable progresión mientras, en el aspecto económico, el Real continúa liderando el ranking de ingresos no sólo del mundo del fútbol, sino de todos los deportes, incluyendo a los equipos más potentes de la NBA o la NFL. La bonanza económica se verá reflejada en el impresionante nuevo Bernabéu, en cuya construcción se avanzará durante este próximo año. Todo le sonríe al Madrid. El balón, como siempre, dictará sentencia. Pero los blancos parten en una posición de auténtico privilegio.