El final del sueño de Murias

La de Mikel Iturria en Urdax fue la última gran victoria de Murias
La de Mikel Iturria en Urdax fue la última gran victoria de Murias

Con un comunicado público, el equipo Euskadi-Murias se despide del ciclismo. "El éxito obtenido nos ha obligado permanentemente a crecer y ante la imposibilidad de seguir creciendo con nuestros propios medios, nos vemos abocados a hacernos a un lado en este momento", dice el comunicado del equipo.

Murias nació con la idea de recuperar el lugar que un día ocupó el Euskaltel. Quería convertir la marea naranja en una marea verde y para eso fue dando pasos poco a poco. Después de tres años en categoría continental la temporada pasada debutó en la categoría Continental Pro. Se ganó la invitación a la Vuelta y la honró con la victoria de Óscar Rodríguez en La Camperona. Un éxito que se repitió en Urdax este año con el triunfo de Mikel Iturria.

Ni siquiera la visibilidad de esos dos triunfos han conseguido asegurar la continuidad del equipo. "Los resultados deportivos obtenidos y el espíritu creado dentro del equipo, tanto por los diferentes deportistas que han estado con nosotros durante estos años, como por el staff técnico han hecho que el resultado haya sido de matrícula de honor", dice el comunicado de despedida.

Murias se va después de perder la batalla en el ciclismo vasco. Trabajó durante unos meses en una posible fusión con la Fundación Euskadi, heredera directa del Euskaltel, que preside Mikel Landa. Pero el acuerdo resultó imposible. Eran maneras diferentes de actuar y de entender el ciclismo. La Fundación Euskadi, con la que competía por las subvenciones de las instituciones vascas, ocupará ahora "su puesto"en el pelotón de los Continental Pro.

Murias apostó por la cantera vasca, pero sin despreciar el talento llegado de otras partes. Los aragoneses Sergio Samitier y Fernando Barceló son un ejemplo que la dirección del equipo, encabezada por el mánager deportivo, Jon Odriozola, y el económico, Javier Lasagabaster, estaban dispuestos a ampliar.

El equipo trabajaba en la llegada de un nuevo patrocinador que le permitiera garantizar un proyecto de futuro, a cinco años, que al final no ha llegado.