El Madrid, semifinalista sobrado

El equipo de Laso se medirá al Joventut en semifinales. El Movistar Estudiantes apenas resistió un cuarto

El alero sueco del Real Madrid, Jeffery Taylor (i), durante el partido de cuartos de final de la Copa del Rey
El alero sueco del Real Madrid, Jeffery Taylor (i), durante el partido de cuartos de final de la Copa del Rey

El equipo de Laso se medirá al Joventut en semifinales. El Movistar Estudiantes apenas resistió un cuarto.

El Madrid de Laso huele una nueva final y no dejó opción alguna en el derbi al Movistar Estudiantes. Los colegiales resistieron apenas un cuarto la avalancha de baloncesto de los de Laso. Fue un Madrid tan alegre como de costumbre y tan contundente como en sus mejores días. Cuando decidió defender en el segundo cuarto dejó a los colegiales en siete puntos y se citó en la semifinal con el Divina Seguros Joventut de Nico Laprovittola. Será la misma semifinal que hace cuatro años en Gran Canaria. En aquel partido se impuso el Madrid (100-83) y el torneo acabó con los blancos levantando la Copa.

Ninguno de los semifinalistas ha alcanzado el fin de semana con la contundencia que lo ha hecho el Madrid. Los de Laso estuvieron muy serios, muy centrados. Fueron una pesadilla para el Estudiantes desde el salto inicial. Y Ayón fue el que mejor ejemplificó la actitud con la que los blancos se tomaron el partido. Ni un despiste, ni una tregua, un grado de concentración máximo. Por eso antes del descanso ya quedaban muy pocas cosas por discutir, aunque el marcador (50-34) todavía no fuera definitivo. El Madrid se pudo permitir el lujo de rotar a todas sus piezas y en una competición como la Copa eso supone un plus extraordinario. Si encima la semifinal comienza menos de 24 horas después de acabar el derbi...

Una ilusión desmedida puede derivar en que un grupo no mida bien sus fuerzas. Eso fue lo que le pasó a Estudiantes en el derbi. El regreso a la Copa generó en los colegiales una ilusión comprensible. Incluso un optimismo desmedido al que ayudaba la victoria (98-95) hace menos de mes y medio en la Liga Endesa. El Estu terminó dándose de bruces con la realidad por culpa del Madrid más convicente. Y eso que de salida los de Berrocal estuvieron a un nivel sobresaliente, el mismo que han mostrado en las últimas jornadas de la ACB. Pero resultó contraproducente. El Madrid puede olvidarse de defender. Su talento le permite esas licencias. El Estudiantes, no. El duelo de artilleros del primer cuarto se saldó casi con unas tablas (29-27). Lo que sucedió luego fue una tortura de tres cuartos para los estudiantiles.

Del amable intercambio de canastas, los puntos pasaron a cotizar en Bolsa. Con Tavares, Rudy y Taylor aparecieron las empalizadas en la defensa del Madrid. Y el Estudiantes se quedó en sólo siete puntos en esos diez minutos. Como el bloque de Laso es capaz de rendir a muy buen nivel al mismo tiempo en ambas canastas, el partido se rompió y ya no hubo forma de volver a encajarlo.

Randolph, Carroll y Deck se sumaron al recital de Ayón. El pívot mexicano acabó con 16 puntos (8/9 en el tiro), 9 rebotes y 3 asistencias en 20 minutos. Fue la punta de lanza de un grupo que hizo presa muy pronto y no aflojó hasta la semifinal.

94. Real Madrid (29+21+23+21): Campazzo (7), Carroll (11), Deck (16), Randolph (10) y Ayón (16) -quinteto titular- Llull (5), Rudy (8), Taylor (5), Reyes (), Tavares (7), Prepelic (2) y Causeur (5).

63. Movistar Estudiantes (27+7+14+15): Cook (9), Brizuela (9), Gentile (8), Caner-Medley (8) y Arteaga (12) -quinteto titular- Whittington (2), Hakanson (5), Sola (0), Clavell (10), Suton (2), Vicedo (0) y Lampropoulos (0).

Árbitros: Pérez Pérez, Conde y Serrano. Eliminado Clavell.

Incidencias: 13.280 espectadores en el WiZink Center. Cuarto partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey.