El viejo Brady

Le daban por acabado a sus 41 años, pero ha llevado a los Patriots a su tercera Superbowl consecutiva. Enfrente tendrá a los Rams de Jared Goff, que se estrena en una final.

Tom Brady busca su sexto título en su novena final
Tom Brady busca su sexto título en su novena final

Le daban por acabado a sus 41 años, pero ha llevado a los Patriots a su tercera Superbowl consecutiva. Enfrente tendrá a los Rams de Jared Goff, que se estrena en una final.

Julian Edelman le gritaba a Tom Brady a dos centímetros de su cara: «¡Eres demasiado viejo! ¡Jodidamente viejo!». Su quarterback acababa de dibujar un pase magnífico que ponía a los Patriots 14-0 ante los Chiefs y a un paso de la Superbowl que hoy van a disputar en Atlanta. Esa escena tuvo su continuación tras el encuentro, cuando el propio Brady dijo a sus compañeros: «Yo soy demasiado viejo, tú eres demasiado lento, no tenemos jugadores habilidosos en ataque, no tenemos nada...» Estas frases confirmaban que el empeño que durante toda la temporada han tenido los expertos en retirar a Brady y en despreciar a la ofensiva de New England es la gasolina que ha llevado a los de Bill Belichick hasta la gran final. No hay nada que motive más al mejor jugador de todos los tiempos que decirle que ya no es el mismo o que su físico se está agotando.

El vestuario de los Patriots ha crecido este curso al calor de las dudas que despertaban por sus movimientos en los despachos. Los de Boston dejaron escapar a Danny Amendola, Dion Lewis y Brandin Cooks, mientras que Josh Gordon fue suspendido a mitad de curso por un problema con las drogas. Se suponía que Brady se quedaba así sin corredores y receptores de nivel para sus pases, pero la realidad es que el equipo se ha reinventado en ataque y, guiados por el brazo de su estrella, van a disputar su tercera Superbowl consecutiva.

Enfrente estarán Los Ángeles Rams y un quarterback novato en el que Brady (41 años) podría encontrar un espejo casi perfecto: Jared Goff (24). El chico, hijo de un ex jugador de béisbol, se enfrenta a su primer gran partido y hay dudas de cómo va a reaccionar. De momento, los números dicen que en esta segunda parte de la temporada sus estadísticas han adelgazado respecto al comienzo de curso. Además, se enfrenta a un equipo que lo ha ganado todo y cuya hambre de títulos nunca se acaba.

En esa misma situación se encontraba Brady el 4 de febrero de 2002. Jugaba su primera Superbowl y enfrente estaban los Rams (por entonces de Sant Louis), que habían ganado recientemente. Entonces las dudas recaían sobre el marido de Gisele Bundchen, que aquella noche abrió una de las rachas más exitosas que se recuerdan en el deporte de primer nivel. Ahora la estrella experimentada es él, aunque no se ha atrevido a dar ningún consejo a su joven rival. Los de Nueva Inglaterra tienen 36 jugadores que ya han disputado una final, mientras que en las filas de los Rams sólo cuatro saben lo que se siente.

Si a eso le añadimos que Brady es el jugador con más finales (9 con la de hoy), con más títulos (5), con más MVP (4), con más pases completados (235), con más yardas de pase (2.576) y con más pases de touchdown (18) de la Superbowl pues los pronósticos se decantan, pero nadie aseguraba hace 17 años que aquel chico que empezaba sería un mito ahora. Es cierto también que la mayoría estaba convencida hace unos meses de que el reinado de Brady, demasiado lento y viejo, estaba a punto de terminar.