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Entrevista a David Ferrer: "Federer siempre me hizo sentir que no podía jugar mi tenis"

El extenista repasa cómo ha vivido su retirada, su paternidad, la final de Nadal en el US Open y cómo era jugar contra Rafa, Djokovic y Federer

  • David Ferrer, en la Ciudad de la Raqueta, en Madrid
    David Ferrer, en la Ciudad de la Raqueta, en Madrid /

    Luis Díaz

Tiempo de lectura 8 min.

09 de septiembre de 2019. 21:45h

Comentada
Francisco Martínez.  9/9/2019

Dvid Ferrer (Jávea, 37 años) está todavía fino como cuando jugaba. El Embajador de Peugeot habla en la Ciudad de la Raqueta, en Madrid, de la retirada del tenis, la paternidad y la última hazaña de Nadal.

-¿Cómo fue el día siguiente a la retirada?

-Ha pasado todo muy rápido, si te soy sincero. Al principio fue un poco extraño, porque hasta que no te ubicas un poco no sabes muy bien qué hacer, pero al tener familia y tener una academia y también acabar muy saturado de mucha intensidad a lo largo de mi carrera tenística, pues también me ayudó a descansar. A día de hoy te diría que es todo mucho más fácil porque ya tengo un objetivo, ya sé más o menos lo que quiero hacer, estoy vinculado al mundo del tenis que es lo que me gusta. La verdad que estoy contento de la decisión que tomé e ilusionado con nuevas motivaciones.

-Pero en el último año ganó a Zverev, Bautista... ¿Nunca se replanteó seguir?

-Fue una decisión meditada, lo avisé un año antes. Sabía que podía ganar partidos buenos, lo hice: a Bautista, Zverev... Bueno, lo que sea, pero sabía que no podía mantener el nivel que quería, estar cerca del “top 10”... No tenía el físico, y con los problemas que arrastraba sabía que podía jugar uno o dos partidos bien, pero el coste era muy caro.

-¿Se ha dado algún capricho?

-No, la verdad es que no. El capricho que me he dado es pasar más tiempo con mi familia y disfrutar de ver crecer a mi hijo. Ahora mi mujer ha retomado su trabajo en la óptica y por las tardes soy yo el que se queda con Leo, con mi bebé. Es duro, porque al final criar nunca es fácil, pero es cierto que disfruto mucho del proceso.

-¿Es difícil jugar el “partido” de la paternidad?

-Ese partido no es fácil. Aparte, nadie te prepara para ese partido, por eso es más complicado.

-¿Tardó mucho en volver a coger una raqueta?

-No, qué va. Es que me gusta jugar. Incluso a veces con mi ex entrenador quedamos y jugamos juntos. Además, doy clases por las mañanas en la Academia de Tenis Ferrer; de alguna manera sigo vinculado, y como me mantengo en forma intento dar ritmo a los jugadores de la academia.

-¿Sueña alguna vez que tiene que volver a jugar o que es el día antes de un partido importante?

-Sabes qué pasa, que ahora duermo muy tranquilo. No tienes esa tensión. Cuando acabas de jugar pierdes muchas cosas como es el competir, eso quizá lo añores; pero no tienes esa tensión y esos nervios antes de jugar, lo que me hace dormir mucho más tranquilo.

-El día de su adiós lloró toda la Caja Mágica, pero usted aguantó...

-La verdad es que sí. Mucha gente me lo ha dicho, igual porque también quería agradecer a todo el mundo que me acompañó en mi carrera y en lo personal. Fue muy bonito. La despedida ha sido mejor que en mis mejores sueños. Me costó dormirme ese día, fue extraño saber que no iba a jugar ningún punto más de competición.

-¿El cariño de los compañeros es otro trofeo?

-Creo que es le mejor legado, las amistades, que los compañeros hablen de ti... Sigues en contacto, pero ya no es lo mismo. Tienes otra vida, pero mira, éste año se casan cuatro de ellos, así que los seguiré viendo.

-Hágase algún reproche...

-No haber sido más valiente en ciertos momentos de mi carrera tenística. El haber sido un poco... No he arriesgado a la hora de hacer ciertos cambios en mi carrera.

-¿Es verdad que un día que no quiso entrenar le mandaron a la obra, y al ver lo duro que era decidió seguir siendo tenista?

-No es cierto. Es algo que pasó con mi hermano, que fue campeón de España y dejó el tenis y es verdad que empezó con mi tío a trabajar en la construcción un tiempo y luego volvió. Se tergiversó y parecía que lo había hecho yo. Todas esas historias se agrandan.

-Pero sí tenía carácter...

-Y lo tengo.

-Pero lo modeló...

-Sí, y tanto. Al final eso también es entrenamiento. Era muy impulsivo, me frustraba mucho en una pista de tenis, rompía raquetas, no me comportaba como quiero ser yo, como soy yo o lo que toca cara a fuera. Al final de esos errores se aprende, de las cosas que ves y no te gustan de ti. Siempre he tenido esa suerte de querer aprender y de saber reinventarme.

-¿Cómo le sentaba eso de que era el mejor de los tenistas humanos?

-Me siento muy orgulloso de mi carrera. En la época de Djokovic, Roger y Rafa el haber tocado el número 3 del mundo, el haber conseguido siete años haber jugado el Masters, ocho o nueve años ser “top 10”. Es una carrera muy longeva y consistente.

-Consiguió ganar a todos menos a uno...

-Sí, menos a Roger. Ésa ha sido la única espina que me ha quedado. A ver si en el senior tengo esa posibilidad, pero no es lo mismo ya.

-A Nadal, Djokovic y Murray los ganó más de cinco veces...

-Sabía que mi tenis era muy regular y consistente y con los que tenía detrás casi siempre se me daba bien, y con los tres o cuatro primeros del mundo si ellos estaban bien no iba a ganarles, pero si tenían un día malo sí podía engancharlos, y era muy consciente de ello. Por suerte pude aprovechar alguna vez.

-Lo difícil es ser regular...

-Siempre intenté mejorar, evolucionar en mi tenis, y lo hacía porque era mi prioridad y me lo pasaba bien. Siempre fui muy autoexigente, a veces demasiado, sobre todo al final de mi carrera. Quizá una de las cosas de las que me arrepiento... Bueno, no me arrepiento, pero lo ves con perspectiva y piensas: “Aquí podría haber estado más tranquilo y me hubiera ido mejor”.

-¿Por qué los jóvenes no dan el salto?

-Son muy buenos, pero han coincidido con los mejores de la historia. Ellos tienen que hacer su camino y su cuerpo técnico sabrá por qué no pueden tener esa regularidad.

-¿Ha cambiado mucho el tenis desde que empezó su carrera hasta que se retiró?

-Se profesionalizó más. Al principio el tema de la nutrición o del fisio no se llevaba tanto, y eso ha ayudado a que las carreras sean más largas.

-¿Qué le pareció lo de Nadal en el US Open?

-Vi los dos primeros sets, luego me dormí y vi el quinto. Fue espectacular, sobre todo cómo se reinventó Rafa después de perder dos sets, tenía el partido con muchas bolas de break... Yo creo que era un partido que él sabía más importante que quizá otro Grand Slam, porque se acerca a uno de Roger Federer y quieras que no tienes presión. Sobre todo me maravilló cómo lo llevó, luego con 5-2 cómo remontó otro vez Medvedev y bola de break con 5-4... Y me gustó Medvedev, jugó muy agresivo, era su primera final de Grand Slam y muy bien. Estoy feliz por Rafa, por su familia, y orgulloso de que sea español y de haber convivido tantos años con él.

-¿Cómo era enfrentarse a Nadal? Buscarle el revés, ser consistente...

-Al principio de su carrera le buscaba más el revés, luego no; lo mejoró tanto y entraba tanto que no sabías qué hacer. La idea era irme hacia delante, acabar los puntos delante y jugar muy agresivo, sobre todo con mi derecha escorada. Si él estaba bien iba a ser muy difícil, pero si tenía un día un poco raro yo tendría oportunidades.

-¿Y con Djokovic?

-Era diferente, porque con Djokovic cuando más le abrías más de abría él a ti, entonces a veces no estaba mal defender por el medio y luego atacarle. Pero Djokovic también era una pared, no te daba opción, te tenía ahogado. Es una pared con mucho ritmo.

-¿Y Federer?

-Él quizá fallaba un poco más, pero cambiaba ritmos, no te dejaba nunca entrar en juego. Te hacía sentir que no podías hacer tu tenis, y es una de las cosas más frustrantes para un tenista. Federer siempre me hizo sentir que no podía jugar mi tenis. Así como con Rafa o Djokovic podía hacer mi tenis, pero me ganaban porque eran mejores, con Roger nunca me sentía cómodo.

-¿Cree que Federer puede volver a ganar un Grand Slam?

-Sigue estando entre los mejores y ha mostrado un nivel espectacular. Ahora ha tenido problemas en la espalda ahora, pero Wimbledon no lo ganó por dos puntos.. Seguro que va a tener sus oportunidades.

-Cómo perdió Wimbledon... ¿Eso pesa mucho? Porque a usted le pasó algo similar en una final de Miami con Murray...

-Te deja tocado, aún siento angustia, estaba tan cerca... Federer encima tenía dos saques, seguro que eso le ha pasado un poco de factura, y la lesión, pero es gente especial en todos los aspectos.

-¿Superará Nadal los Grand Slams de Federer?

-Está cerca, no lo sé. Está mas cerca que nunca.

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