España vuelve a ser feliz

Dos goles de Morata y uno de Nolito reflejan la superioridad sobre Turquía. La Selección no vivía un inicio de torneo tan cómodo desde la Eurocopa de 2008, cuando comenzó el ciclo triunfal de la Roja

Juanfran, Morata, Ramos, Cesc, Nolito y Silva celebran uno de los goles de la Selección frente a Turquía
Juanfran, Morata, Ramos, Cesc, Nolito y Silva celebran uno de los goles de la Selección frente a Turquía

Dos goles de Morata y uno de Nolito reflejan la superioridad sobre Turquía. La Selección no vivía un inicio de torneo tan cómodo desde la Eurocopa de 2008, cuando comenzó el ciclo triunfal de la Roja

Tres minutos tardó España en liquidar un partido que le había costado empezar a descifrar. Los que pasaron entre el gol de Morata y el de Nolito. Parecía imprecisa la Selección de Vicente del Bosque, molesta con la insistencia de Burak en buscar el roce con los defensas españoles. Turquía no asustaba demasiado, se quedaba en amenazas inconcretas. Y la Roja, poco a poco, fue encontrando su sitio. Silva abandonó la banda derecha, por la que entraba Juanfran, para arrimarse a Nolito, a Iniesta y a Jordi Alba por la izquierda. Era un mediapunta de verdad el canario, que funcionaba como un pivote para que la jugada se resolviera en un pase en profundidad para Jordi Alba –más rápido que cualquiera de los defensores turcos– o una diagonal del extremo. Por la derecha había menos tráfico y Juanfran aparecía para poner balones en el area.

Pudo marcar Nolito, igual que lo pudieron hacer antes Piqué o Morata. Pero la insistencia del delantero español tuvo premio. Remató el primer gol con un cabezazo a centro de Nolito. El delantero del Celta marcó el segundo al aprovechar un pase de Cesc que no pudo despejar bien Topal y se fue a celebrarlo con Casillas. Dicen los futbolistas españoles que da igual quién marque, que lo importante es el equipo. Pero significaban mucho esos goles. Habían participado los tres jugadores más discutidos después del primer partido. En un momento España había desactivado dos problemas, la resistencia turca y la falta de fe de algunos futbolistas.

La Selección suma jugadores a la fiesta. Y los de siempre siguen divirtiéndose. Como Iniesta. No necesita marcar para hacerse imprescindible. Los turcos lo saben y no tardaban en echársele encima en cuanto agarraba la pelota. Pero era más constante su fútbol que la dedicación defensiva de los rivales. Aun así, tuvo que aguantar una patada de Ozan en la pierna de apoyo y tuvo que aguantar un insistente agarrón de un defensa turco que el árbitro terminó pitando ante la desesperación del centrocampista español. Topal se guardaba otra para la segunda parte. Pero Iniesta necesita poco para demostrar que es el mejor. Un pase a la espalda de la defensa para Jordi Alba –que estaba en fuera de juego– fue el comienzo para el segundo de Morata. El «7» de España sólo tuvo que empujarla para marcar el segundo. A punto estuvo Morata de marcar el tercero en un cabezazo que se le marchó fuera por poco.

España volvía a ser feliz. Sergio Ramos era capaz de cortar un ataque de los turcos de tacón. El marcador reflejaba la superioridad del equipo español sin apreturas. Una sensación extraña para la Selección, acostumbrada a encontrar rivales que le regalan la pelota y le limitan los espacios. El intento de presión de los turcos le permitía mover la pelota con más velocidad. El fútbol era más rápido y la tensión en el juego de los españoles les permitía robar la pelota mucho más arriba, más cerca del área, sin tener que esperar a enfrentarse a una defensa organizada.

Los turcos, mientras, parecían esperar que el final llegara cuanto antes. De la grada que ocupaban sus aficionados salía una intensa pitada cada vez que Arda agarraba la pelota. El turco les saludaba desafiante y la afición española comenzaba a gritar «Arda Turan, Arda Turan». El jugador del Barcelona aguantó todo el partido en el campo. En cambio, Çalhanoglu, el único de su Selección que se había atrevido a tirar a puerta, aunque sin que tuviera que trabajar De Gea, desapareció del campo tras el descanso. Terim dio una oportunida a Sahin para intentar poner orden en el juego de su equipo, pero el único fútbol era el de España.

Y Del Bosque se permitió repartir premios y experimentar cosas nuevas. Entró Bruno por Silva para probarlo al lado de Busquets. Azpilicueta sustituyó a Jordi Alba y Koke a Cesc. El seleccionador quiere que todos estén implicados y preparados para cuando sea necesario.

España no vivía un comienzo tan cómodo de campeonato desde la Eurocopa de 2008, cuando la Roja comenzó su ciclo triunfal. Entonces encadenó una goleada a Rusia y un triunfo ajustado contra Suecia. En Francia ha sido al revés. La comodidad la ha encontrado en el segundo partido, pero la sensación es la misma.

- Ficha técnica:

3 - España: De Gea; Juanfran, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba (Azpilicueta, m. 80); Cesc (Koke, m. 70), Sergio Busquets, Iniesta; Silva (Bruno, m. 64), Morata y Nolito.

0 - Turquía: Babacan; Gonul, Topal, Balta, Erkin; Calhanoglu (Nuri Sahin, m. 46), Ozan Tufan, Inan (Yunus Malli, m. 70), Ozyakup (Sahan, m. 62), Arda Turan; y Burak Yilmaz.

Goles: 1-0, m. 34: Morata cabecea un centro de Nolito. 2-0, m. 37: Nolito recoge un mal rechace de Mehmet Topal y bate a Babacan. 3-0, m. 48: Morata culmina una asistencia de Jordi Alba, tras un pase al desmarque de Iniesta.

Árbitro: Mirolad Mazic (Serbia). Amonestó al español Sergio Ramos (m. 1) y a los turcos Burak Yilmaz (m. 9) y Ozan Tufan (m. 40).

Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del grupo D de la Eurocopa de Francia 2016, disputado en el estadio Allianz Riviera de Niza ante 33.409 espectadores, cifra oficial.