Eurocopa

Grupo D / España-Turquía: La euforia como enemigo

Vicente del Bosque ha encontrado dos enemigos en los últimos días. El primero, el obvio, es Turquía. El segundo, la euforia. La Selección llegaba a este torneo con las dudas generadas por lo sucedido en el Mundial de Brasil. Una derrota escandalosa en el primer encuentro contra Holanda enseñó nada más llegar el camino de vuelta a casa para la Roja. La victoria ante la República Checa ha cambiado las sensaciones en la concentración. «Cada partido para nosotros es nuevo, nos sirve para ganar autoestima», dice el seleccionador. «Ganamos, pero no nos debe confundir porque los rivales son fuertes, tienen necesidad de ganar y no podemos especular con el resultado», añade. «Tenemos que conseguir la clasificación cuanto antes», añade Del Bosque.

El técnico español nunca había ganado en un estreno en un gran campeonato. A pesar de eso, ganó el Mundial de Suráfrica y la Eurocopa de Polonia y Ucrania. Por eso teme la reacción del grupo ante la primera victoria conseguida contra la República Checa. «Como deportistas debemos tener la mayor humildad posible. Si queremos hacer algo hay que tener mucho cuidado. El fútbol perjudica o daña al prepotente, a aquel que se cree mucho mejor», comenta el preparador español. El ejemplo es Brasil, eliminada en la primera fase de la Copa América. «Brasil es uno de los padres del fútbol, pero ha cambiado tanto que en su entorno los equipos han mejorado muchísimo. También en el nuestro. Ahora hay que andar con mucho cuidado. Por eso no debemos confundirnos y tener mucho cuidado», asegura.

Los elogios al juego de la Selección son constantes. «España siempre juega bien. Es uno de los mejores equipos del mundo», dice el seleccionador turco, Fatih Terim. «Un empate sería bueno. La prioridad es seguir en competición y si empatamos tenemos buenas opciones para clasificarnos», añade. Pero Del Bosque ve una trampa en las palabras de los rivales. El exceso de confianza es un peligro con el que quiere acabar antes de nacer.

Y parece que lo va consiguiendo. «Somos una selección ganadora y perder nos duele. Al empezar ganando las sensaciones mejoran muchísimo. Todo eso hace que cada uno de nosotros tenga mucha confianza en sí mismo y en el equipo. En Brasil esa confianza fue a menos en lugar de ir a más, como va cuando ganas», reconoce Juanfran.

Ese Mundial de 2014 es la medida de todo. La medida del fracaso que devolvió a España a la tierra y provocó un cambio generacional en el equipo. Juanfran es uno de esos supervivientes, ha vivido la experiencia de ganar una Eurocopa y un Mundial siendo un jugador secundario. Ahora quiere repetir siendo titular desde el comienzo. «Sólo nos vale ganar», advierte.

Una victoria clasificaría a España para los octavos de final. Dependería de otros resultados para confirmar el puesto. Pero el principal objetivo de la Selección es seguir adelante en el torneo. «Soy escéptico», dice el seleccionador, que no está convencido de que ser campeón de grupo garantice un camino más cómodo en el torneo. «Nadie sabe cuál es el contrario más fácil en la siguiente eliminatoria, pero intentaremos quedar los primeros», añade.

Del Bosque cree que la mejor manera de seguir avanzando es mantener la normalidad. «No ha cambiado nada (después de la primera victoria). Tratamos de que no cambie. Inconscientemente, son todo elogios lo que escuchamos, que si Iniesta es el mejor... y hay que andar con mucho cuidado», afirma. Aunque a Andrés es a quien menos le preocupa. Es uno de los veteranos del equipo, de los que no se alteran con dificultad. Tampoco da importancia al dato de que lo dejaran fuera de la alineación ideal de la primera jornada. «Son anécdotas que no tienen mayor importancia. Lo más importante es que tenga la estima de sus compañeros y un Balón de Oro vale tanto como la estima de su vestuario».