Morata encuentra el gol

El delantero de la Juve, que también corrió hacia atrás a defender, y Nolito, dos «novatos», acabaron con los problemas de puntería de la Selección

Nolito marcó el segundo gol de España, en la imagen. Antes había dado a Morata la asistencia del 1-0
Nolito marcó el segundo gol de España, en la imagen. Antes había dado a Morata la asistencia del 1-0

El delantero de la Juve, que también corrió hacia atrás a defender, y Nolito, dos «novatos», acabaron con los problemas de puntería de la Selección

A España la conocen y por eso los equipos se encierran atrás y le tapan los espacios. «Si me dicen que no nos van a atcar y se quedan en su campo, mejor. Pretendemos jugar en campo del contrario. Jugamos con espacios atrás, pero ya buscaremos la forma de hacerles daño», dice Vicente del Bosque. El balón es la base del juego de la Selección, innegociable, pero tiene alternativas. No es un equipo plano, aunque a veces se atasque. Hace cuatro años, la Roja se proclamó campeona de Europa jugando sin delantero centro, con Fàbregas como «falso 9». La fórmula funcionó, pero Del Bosque es más amigo de jugar con un referente arriba. En la búsqueda, se quedó Diego Costa en el camino y Paco Alcácer, a medias. Aceleró Morata en los últimos meses para ganarse el puesto y ayer llegó su gran momento con la absoluta. Encontró lo único que le había faltado a España en la primera jornada: el gol. Ya tenía la confianza del seleccionador, después de un estreno en la Eurocopa en el que estuvo más trabajador que eficiente. Del Bosque volvió a ponerlo ante Turquía. «Le dije que se moviera, que se desmarcara», explica el seleccionador. Y al trabajo de siempre aportó la puntería que tanto buscaba España.

- Sociedad

Comenzó el «7» de España con un remate al palo, similar al tiro que estrelló contra Cech en el partido del estreno. Pero su segunda gran ocasión fue definitiva. Le buscó Nolito por alto y el cabezazo fue impecable, con el giro perfecto para que fuera imposible para Babacan. El atacante del Celta fue la otra gran noticia de la Selección. De los nervios del primer día pasó a mostrar sus cualidades y desparpajo. A la asistencia que dio a Morata añadió el 2-0 poco después. Corrió a celebrarlo a la banda e Iker Casillas le esperaba, le dio un abrazo y le dijo algo al oído. Por allí estaba también Morata para felicitarlo.

La savia nueva del conjunto español fue determinante para lograr la clasificación para octavos. «Es bueno tener esa efectivdad, hacer goles para concluir una obra. De nada sirve jugar bien y no marcar. Hemos tenido suerte y hemos estado acertados», afirmaba el seleccionador, al que no le gusta personalizar demasiado los triunfos. «Tenemos gente en el equipo que sabe entender lo que es más conveniente en cada momento. Es importante que se den cuenta desde dentro», asegura el técnico.

España ha dado un paso más en el verdadero y complicado objetivo final: ser campeones por tercera vez consecutiva. La dificultad es máxima, pero se va a intentar. Del Bosque ha encontrado equilibrio para mantener a algunos veteranos y mezclarlos con los nuevos.

- Ganas

La aportación de Morata fue más allá de los números. Si los dos laterales son a veces los mejores delanteros, el delantero de España no dudó en ser un defensa cuando hizo falta. Al final de la primera parte, Turquía rompió la presión de la Roja, y fue Morata el que corrió unos cuantos metros hacia atrás para molestar y cortar el contragolpe. En la segunda parte, Juanfran había subido por enésima vez por la derecha, y la banda quedó desprotegida. Allí se fue el atacante, como si fuera el mismísimo Busquets, para coser la zona por donde podían herir a la Selección. «Estoy contento por el partido del equipo, por los goles y por estar aquí», dijo Morata, que se convierte por el momento en el máximo goleador del torneo igualado con Payet.