Real Madrid

Final de la Champions: «El del Liverpool es el “Yesterday” de los himnos»

Para el músico Igor Paskual, la canción que resume el madridismo es la de las «mocitas».

Un aficionado inglés, ayer en Kiev, con una bandera que incluye el lema principal del equipo: nunca caminarás solo
Un aficionado inglés, ayer en Kiev, con una bandera que incluye el lema principal del equipo: nunca caminarás solo

Para el músico Igor Paskual, la canción que resume el madridismo es la de las «mocitas».

Igor Paskual habla de fútbol con la misma pasión con la que toca la guitarra. Las palabras, como sus «riffs», son disparos directos desde el corazón, sin contemplaciones. Estrella del rock, hincha del Sporting, socio de una peña del Liverpool y autor de una tesis doctoral sobre los estadios como lugares de interacción social. Una voz autorizada para hablar del choque de estilos musicales que se producirá mañana en el Olímpico de Kiev. El «You'll never walk alone» del Liverpool contra los distintos himnos que tiene la hinchada del Real Madrid. «Esta final es una lucha de símbolos que resume la historia del fútbol europeo. Es el partido en mayúsculas», señala Igor, que considera que los ingleses ganan por goleada en el apartado musical. «El del conjunto inglés es el “Yesterday” de los himnos deportivos. Se trata de una canción muy bien construida, armónicamente compleja (no son tres acordes, ojo), pero que consigue que la cante el pueblo. Y la interpretación en el estadio suena majestuosa. ¡Si hasta se ha incluido el título en el escudo! Fíjate si es importante», advierte.

El tema proviene de un musical estrenado en Broadway en 1945 (Carousel) y una de las protagonistas se la canta a su amiga, que acaba de ver cómo su marido ha muerto. Le viene a decir que pase lo que pase, nunca estará sola, y eso es lo que los hinchas «reds» transmiten a sus futbolistas. No fue compuesta para ser un himno, pero sí tiene las condiciones necesarias para serlo. «Identifica a toda su hinchada sin fisuras. Tiene la conciencia y la determinación de aunar a todos los sectores de la afición, sin divisiones ni fracturas. Lo importante, además de que sea emotivo y que describa bien al equipo, es que sea muy unitario», confiesa el guitarrista de Loquillo.

Sus compositores, Rodgers y Hammerstein, ni sabían seguramente que el Liverpool existía. La cantaron, entre otros, Sinatra, Elvis y Nina Simone hasta que, de repente, se convirtió en número uno con el grupo de Liverpool Gerry and the Pacemakers y los arreglos de cuerda del productor George Martin, que también había arreglado el «Yesterday» de The Beatles. «¡Y la gente de Anfield la hizo suya!», confirma Paskual. «El himno peronista argentino se canta en japonés en Osaka y he visto, en el norte de Marruecos, cantar en árabe canciones de Calamaro. “You'll never walk alone” no estaba creada para ellos, pero les servía, y de eso se trata», continúa.

Si el himno del Liverpool lo es por resumir la tradición y la historia de un equipo y una ciudad marcada por su condición de puerto fluvial, el Real Madrid, en opinión de Igor, tiene en el himno de las «mocitas madrileñas» la mejor expresión musical de su ADN. «Este pasodoble inicial es el que más entronca con la tradición madridista y es de los pocos que cita a las mujeres, quizá con un diminutivo algo despectivo, pero incluye a las aficionadas». Considera Paskual que el «fútbol ha hecho más que cualquier discurso en la lucha contra el racismo y que un inmigrante árabe en la capital de España, se integra más rápido si se pone una camiseta de Zidane que yéndose de cañitas por Malasaña. Madrid no deja de ser un puerto interior al que llega todo el mundo. Por eso el club responde a realidades muy variadas. Fue equipo de la República y más aglutinador de lo que la gente cree. Hace feliz a la clase obrera», insiste. «El Bernabéu sigue apreciando mucho el esfuerzo y eso honra al estadio. Por ello creo que el de las mocitas es un pedazo de himno». El de la Décima crea una atmósfera motivadora, pero según Igor le faltan cosas para ser su preferido. «Quiero mucho a Jabois (autor de la letra), pero responde sólo a una era muy próspera del Madrid y hay que acordarse también de cuando no ganaba en Europa. El de Plácido Domingo fue un buen intento, aunque tampoco representa al madridismo en su globalidad, igual que la canción de Sabina no cuenta lo que es el Atlético». La final no sólo se juega, también se canta y se verá si el Liverpool sobrevive a la «tormenta» o el Madrid impone sus «ganas de vencer».