Ciao Ferrari...... welcome, McLaren

Sebastian Vettel, nuevo piloto de Ferrari, junto al español Fernando Alonso (d)
Sebastian Vettel, nuevo piloto de Ferrari, junto al español Fernando Alonso (d)

Alonso deja la escudería con tres subcampeonatos y la evidencia de que estuvo por encima de su coche.

Y el divorcio se consumó. El sueño de ver a un piloto español triunfar en la escudería Ferrari, la magia con la que millones de aficionados de nuestro país se ilusionaron alguna vez saltó ayer en mil pedazos. La «Scuderia» anunció que Fernando Alonso no pilotará para ellos en 2015 y que su sustituto será el tetracampeón del mundo Sebastian Vettel. Lo que era un secreto a voces se confirmó de una vez por todas, aunque todavía no todas las piezas encajan. Alonso, que compareció en la rueda de prensa oficial de la FIA, no aclaró su futuro, aunque sus propios compañeros en la mesa (Vettel y Button) bromearon y dieron por hecho que será McLaren su destino.

Fernando Alonso llevaba días despidiéndose de la gente con la que ha trabajado en Maranello. Mientras, McLaren afirmaba esta semana que hará pública su alineación de pilotos titulares el 1 de diciembre, nunca antes. El piloto español ofreció algunos detalles sobre cuándo empezó a fraguarse su marcha de Ferrari: «Este año sentí tras el verano, en septiembre, que era el momento de salir y tomé la decisión. Sólo el tiempo nos dirá si fue una buena o mala decisión, pero lo que es seguro es que ha sido una gran experiencia. El año pasado ya tuve algunas dudas sobre 2014. Sabía que iba a cambiar el reglamento, por lo que pensé que sería lo mejor ver cómo le iba a Ferrari con los nuevos motores».

También tuvo palabras para el ex presidente de la compañía y artífice de su fichaje, Luca di Montezemolo: «Hablábamos cada semana y más o menos acordamos que si este año no éramos competitivos otra vez, podríamos pensar en diferentes opciones. Perdimos el campeonato tres veces con otros tantos segundos puestos, pero estoy extremadamente orgulloso de esas segundas plazas y el trabajo que hicimos esos años. Ahora siento que es el momento de encontrar nuevos proyectos, nuevas motivaciones, aunque no ha sido una decisión fácil de tomar». Su reflexión se vincula claramente con McLaren, que abre una nueva etapa de la mano del suministrador de motor Honda. El regreso de la marca nipona con McLaren busca repetir la época gloriosa que protagonizaron en los noventa con Senna y Prost como pilotos.

El actual jefe de Ferrari, Marco Mattiacci, que fue impuesto por los nuevos responsables y no por Montezemolo, también tuvo palabras para Alonso. «A él le dedicamos nuestro más sincero agradecimiento por su extraordinaria vivencia con la escudería, que lo ha visto rozar hasta en dos ocasiones el título mundial en los últimos cinco años. Estoy seguro de que un gran piloto como Fernando llevará por siempre al ‘‘Cavallino’’ en su corazón», dijo el italiano. Con Matiacci, Ferrari empieza una nueva etapa y ahora está por ver qué fichajes llevará al equipo Sebastian Vettel. En Red Bull varios ingenieros parecen haber tomado el camino de Italia y algunos rumores apuntan a la posibilidad de que Ross Brawn –uno de los artífices de la época gloriosa con Schumacher y de los éxitos de Mercedes en 2014– vuelva también a Maranello.

Con Fernando Alonso, la lista de pilotos y talentos que protagonizan una salida sonada de la escudería italiana aumenta. El asturiano se une así a nombres como Lauda, Prost o Surtees, que salieron de Ferrari antes de terminar la temporada, o al mismísimo Raikkonen, que salió fuertemente indemnizado para hacer hueco a la llegada del propio asturiano.

Alonso entró por la puerta grande en Maranello, al igualar el día de su debut lo que sólo habían logrado el estadounidense Mario Andretti (1971), el inglés Mansell (1989) y Raikkonen (2007). Aquella victoria fue el prólogo de una temporada en la que Alonso ganó cinco carreras y llegó a la última prueba, precisamente en Abu Dhabi, con opciones de alzarse con su tercer título. Un fallo de estrategia fue el primero de sus encontronazos con Ferrari. El error dio el primero de sus cuatro títulos a quien será su sucesor en Maranello. A partir de ahí, Alonso chocó de forma reiterada con el monoplaza invencible diseñado por el inglés Adrian Newey, el gurú de la aerodinámica, con el que Red Bull festejó cuatro dobletes seguidos. Aun así, Fernando firmó tres subcampeonatos y en 2012 tuvo opciones de ganar el Mundial hasta el último Gran Premio. Su despedida coincide con una temporada en la que Alonso ha estado muy por encima del coche.

Bienvenido McLaren

El adiós de Fernando Alonso a Ferrari conllevará en breve su bienvenida a McLaren. Con su llegada, la escudería inglesa se limita a cumplir uno de los objetivos impuestos por Honda para invertir en la escudería y, a la vez, suministrar motores. Desde el primer momento, la marca japonesa quiso tener en sus filas a un piloto «top» como Alonso, Hamilton o Vettel y hace unos meses esta opción parecía imposible. Sin embargo, tras autodescartarse Hamilton, que milita en el mejor equipo actual y puede proclamarse campeón del mundo, y Vettel, Alonso regresa al equipo del que nunca debió salir en 2007.

Las negociaciones han sido duras porque Alonso estaba atrapado por tres opciones: seguir en Ferrari, pelear su desvinculación a pesar de tener contrato y tantear la posibilidad de recalar en Mercedes, aunque fuera con un tercer coche, una normativa que llegó a tener peso hace meses.

Con el anuncio de Ferrari y Vettel, los temas legales con Alonso parecen resueltos y ahora están a la espera de comunicar el fichaje con McLaren. En el «paddock» se comenta la posibilidad de que el español todavía esté esperando a conocer más detalles del rendimiento del motor Honda –habrá unos tests la próxima semana– y también conocer el nombre de su compañero de equipo, que saldrá de uno de los dos actuales: Button o Magnussen.

El propio piloto español tiene algo que decir en este aspecto e incluso ayer Button bromeó en la conferencia de prensa acerca de este dilema. El español se habría asegurado la condición de piloto número uno y así no repetir la experiencia que tuvo con Hamilton en 2007. Se da la circunstancia de que en 2003, Button, que tenía contrato en vigor, fue despedido de Renault para ser sustituido por Fernando Alonso, algo que provocó un aluvión de críticas al jefe de equipo por aquel entonces, Flavio Briatore.