La cuenta atrás de Fernando Alonso

Se «aburre» en la F-1 y cada vez le fascinan más competiciones como el Mundial de Resistencia y las 24 Horas de Le Mans. Ahí siente la pasión que ha perdido en McLaren.

Fernando Alonso, en su McLaren en el Gran Premio de Canadá
Fernando Alonso, en su McLaren en el Gran Premio de Canadá

Se «aburre» en la F-1 y cada vez le fascinan más competiciones como el Mundial de Resistencia y las 24 Horas de Le Mans. Ahí siente la pasión que ha perdido en McLaren.

Fernando Alonso ya no esconde que le queda poco tiempo en la F-1. Que lo deje a finales de esta campaña o la siguiente es una posibilidad muy elevada. Después de 17 temporadas el asturiano ha entrado en un bucle extraño en el que ya parece no contar con posibilidades de lograr su tercer y ansiado título. Las decisiones tomadas años atrás le han condenado a un equipo que no es lo que fue y que no apunta en ningún caso a recuperar la esencia que lo convirtió en la segunda mejor escudería de la historia. El ovetense «se aburre» en el Mundial y no deja de fijarse en campeonatos que le fascinan como el Mundial de Resistencia y sus 24 Horas de Le Mans y otros como la Indy americana. Con 36 años ya empieza a dar algunas señales, como sus coqueteos con otras competiciones o los movimientos de su representante, Luis García Abad, en Estados Unidos, aunque sea de la mano de McLaren. El propio García Abad está escribiendo la biografía oficial del piloto, que se publicará en los próximos meses y muchas voces apuntan a que este hecho coincida con su retirada. Eso sí, hasta después de verano no habrá ninguna decisión y Alonso está esperando a ver qué movimientos se producen en los equipos punteros ante el amplio abanico de posibilidades que se abre con la renovación o la marcha de Daniel Ricciardo a otro equipo, la retirada de Kimi Raikkonen o una hipotética retirada también de Lewis Hamilton si gana el título, una decisión que provocaría otro gran movimiento de fichas como el que se produjo en Mercedes cuando Rosberg anunció su adiós poco después de cumplir su sueño de ser campeón del mundo.

Su problema es que las escuderías ganadoras no contemplan la posibilidad de fichar a Alonso, pero también es cierto que sigue siendo uno de los mejores pilotos de la parrilla.

Estados Unidos y Le Mans son ahora cuestiones prioritarias para él. Ha visto en estas competiciones la pasión que le falta a la F-1 y son su válvula de escape frente a un monoplaza como el de McLaren, que no termina de reducir la distancia que le separa de los mejores. Alonso decidirá su futuro a corto plazo y lo mejor de todo es que realmente puede hacer lo que le dé la gana.