Juegos Olímpicos

Frédéric Vergnoux: «Con Mireia no me conformo con la plata»

Técnico de la RFEN y de Mireia Belmonte

«En una final, el primero es siempre el mejor mentalmente»
«En una final, el primero es siempre el mejor mentalmente»

Frédéric Vergnoux ha cambiado su puesto en el Club Natación Sabadell por el de técnico de la Federación Española. El francés es el hombre que ha conseguido convertir el talento de Mireia Belmonte en medallas mundiales y olímpicas. Y cree que en España puede haber «mil Mireias»...

–¿Qué hace especial a Mireia Belmonte?

–Muchas cosas. No sólo su talento y la buena genética que tiene para el esfuerzo físico, también su personalidad y actitud, su visión e implicación en su proyecto deportivo, y que es una persona muy agradable y cariñosa.

–Al principio se acusaba a Mireia de que le podía la presión...

–La presión es lo que cada uno se pone y supongo que la presión de Mireia es un proceso de aprender y gestionar el camino hasta el nivel más alto. Mireia se entrena cada día para estar arriba y esto significa una presión a muchos niveles. Pero, a día de hoy, su experiencia le permite gestionar mejor las cosas.

–¿Qué le cambió para que diera el salto de calidad?

–La preparación de Mireia es una suma de trabajo en agua, en el gimnasio, de recuperación, de nutrición, de análisis de vídeo y trabajo biomecánico... y también de preparación mental. En una final olímpica hay ocho nadadores, todos con excelente preparación y técnica, pero el primero es siempre el mejor mentalmente.

–¿Cómo gestionó en los Juegos de Londres que en las primeras pruebas no fuera bien?

–En Londres teníamos la convicción de que Mireia estaba preparada para ganar una medalla. Su preparación los tres meses antes de competir había sido casi perfecta. Lo que teníamos que gestionar es la filosofía de «una prueba y después otra». Entrar en la final del 400 estilos fue positivo porque era una novedad para Mireia, y después hablamos de que su tiempo del 400 libre en las series (4:07) tenía que ser el del pase del 800. Ella estaba convencida de que podía hacerlo. La tensión en los Juegos es 24 horas al día, pero nunca hablamos de tensión y sí de disfrutar de estar allí y confiar en la preparación.

–¿Es verdad que se enfadó en el Mundial de Barcelona con la plata en 200 mariposa?

–Estaba contento por la medalla, más con el tiempo; y enfadado porque no puedo conformarme con una plata en el caso de Mireia. Aspiramos a mejorar y tengo que luchar para lograr este nivel de exigencia.

–¿Puede entrenar más de lo que lo hace?

–Mireia se entrena más que antes y su preparación es más completa, y claro que puede hacerlo más, aunque nuestra preparación ahora es «entrenar mejor», es decir, buscar el 0.01 de margen de mejora en lo que hacemos.

–¿Por qué se recupera tan bien de los esfuerzos Mireia?

–Porque tiene una base de trabajo importante y practicamos en los entrenos la repetición de esfuerzos que encontramos en competiciones, porque hace tiempo que compite en muchas pruebas, y porque su genética es así.

–Dicen que es usted muy exigente. ¿Ha habido muchos nadadores que han abandonado rápido con usted?

–Mis métodos son muy parecidos a los de otros entrenadores de Francia, EE UU o Australia. En principio, los nadadores no vienen a entrenar conmigo porque no vendo viento, sólo intento que la preparación llegue a dar oportunidades. Los que vienen tienen siempre éxitos.

–Suele relacionar el entrenamiento y la competición con el dolor. ¿Es doloroso ser deportista de élite?

–Es un concepto que el deportista tiene que gestionar. El alto nivel es duro física y mentalmente. En la natación tenemos que aprender de otros deportes porque a veces nos falta aguantar el dolor en los últimos momentos de la prueba.

–¿Cambiará mucho su trabajo ahora que forma parte de la Federación?

–La filosofía no cambia, tengo un grupo de nadadores más reducido que en el club, y más posibilidades de acceso a la ciencia en el CAR de Sant Cugat y el CAR de Sierra Nevada. Este año haremos cinco concentraciones de altura, como otros años, y como el año que viene. En el año olímpico no haremos más concentraciones, pero vamos a estar más tiempo en altura cada vez.

–Dice que en España hay más posibilidades de nadar que en Francia, ¿por qué en su país llevan años en la cima?

–Mi país está sufriendo la falta de acceso a las piscinas. Parece una broma porque el nivel de Francia es increíble, pero es una dificultad real. Hay pocos clubes que tienen su propia piscina y cada piscina ahora tiene muchas actividades y menos tiempo para la natación. Lo que tiene Francia de excelente es la formación de los nadadores y los criterios de selección también hay una inversión grande con casi 80 técnicos que trabajan para la federación.

–¿Tiene futuro la natación española más allá de Mireia, Melani...?

–Pienso que sí. Primero tenemos que cuidar a Mireia y a los nadadores del equipo nacional. Estoy preocupado cuando veo entrenadores que tienen que marchar del país para poder trabajar y el trato que tenemos aquí en algunos casos.

«Nos faltan muchas cosas»

–En España el presupuesto es reducido. ¿Faltan recursos?

–Sí, nos faltan muchas cosas, pero la realidad de la natación en España es la realidad de la economía en general. Me molesta ver que mis nadadores tienen que poner dinero para su preparación y representar a España. No quiero que la gente piense que ganar medallas es normal.