Fútbol, Charlot y Woody Allen

Josep María Bartomeu
Josep María Bartomeu

► Lunes 16

Divinizar. Guardiola, Simeone, Mourinho, Zidane... Los dioses, de quienes tanto se habla y se escribe, existen.

–No, no existen– aseguran los racionalistas cartesianos.

Demostrado: los racionalistas cartesianos yerran.

–Y mucho.

Exacto. Los dioses también yerran.

–¿A quiénes llamamos dioses?

Metafóricamente, a quienes desde la nada alcanzan el «imposible» de la gloria

–He visto a Dios, lo que ha hecho sólo lo pueden hacer él o un dios.

Messi, a su manera, es un dios; Amancio Ortega, a la suya, es otro dios.

–¿También Zidane?

–A su dios, le llaman flor.

–¿También Guardiola?

–Ha ganado, en equipos distintos (Barcelona, Bayern Múnich, Manchester City) más de 20 títulos.

–¿También Mourinho?

–Por suma de títulos, otro dios del balón.

–¿Simeone?

–Con menos poder económico, es igualmente como ellos.

Es mejor divinizar las cosas que presumir de descreído

► Martes 17

Educación. Pío Cabanillas, aquel ministro de Franco, era gallego, ocurrente y cartesiano.

–Nadar –coincidíamos en un hotel desaparecido, el Mindanao, de vez en cuando– es muy sano. Nado y pienso –decía–. Cerebro y cuerpo. Doy «betún» al cuerpo y maduro proyectos.

No le gustaba el deporte, creo, pero conmigo hablaba de deportes.

–El deporte educa –predicaba– y es la única asignatura que enseña tres cosas a la vez: humildad, pensar y tolerancia.

Yo, como Zidane y don Santiago Bernabéu, escucho mucho y disputo poco (una cosa es discutir, otra disputar). Ha empezado a brillar en el deporte español un jugador de golf, Jon Rahm. No le conozco, pero ve la vida como es: dura, exigente y grata (si se sabe convivir con ella). «Aconsejo a los chavales que estudien, que crezcan como personas, no mientan y sean educadas». Inevitable: me ha recordado a Pío Cabanillas, a quien admiré siempre.

► Miércoles 18

Dos partidos. Dijo alguien, a lo mejor Poncela, a lo mejor Cela, a lo mejor otro, que en España donde haya un hombre que ejerza la autoridad, habrá un hombre que se resista a la autoridad.

El sábado, en el Metropolitano, se jugarán dos partidos: la final de la Copa del Rey entre el Barça y el Sevilla y la final entre los secesionistas catalanes (esteladas, pitos a la bandera y al Rey, cisco, gritos, maremágnum...) y los «fachas».

–¿Fachas?

–Fachas, sí: los que quieren que España siga siendo sencillamente España y los chicos del fugado/cobarde Puigdemont.

► Jueves 19

Bartomeu. Dijo quien lo dijera que la democracia es el peor sistema de gobierno con excepción de todos los demás, que son peores.

–Dijo casi bien.

Josep María Bartomeu, el presidente del Barça, con motivo del Barça- Sevilla en el Metropolitano, ha hablado del respeto a las instituciones, de la libertad de expresión y del derecho a decidir. Reflexiones que me llevan a esta otra oceánica reflexión: ¿Respetan los separatistas catalanes las instituciones? ¿Respetan los separatistas catalanes el derecho a decidir de todos los españoles, nacidos en Cataluña o en Badajoz? ¿Respetan los separatistas catalanes la libertad de expresión de todos los españoles, sean andaluces o madrileños?

–Peliaguda reflexión.

► Viernes 20

Jarana. Si nadie lo remedia, y la impresión es que nadie lo va remediar, jarana a la vista: mañana, traca antidemocrática en el novísimo Metropolitano contra el Rey, contra la unidad de España y contra el himno nacional. Estoy con Charlot, tan buen filósofo como actor:

–Yo no soy político. Creo en la tolerancia y creo en la libertad –dijo–.

Dijo también:

–Un político es alguien que ha encontrado algo más interesante que el sexo.

Por si acaso, aclaro: no sé si lo dijo Charlot o Woody Allen.